martes, 4 de febrero de 2020

En Sevilla no bastan dos días (Parte I)


¿Qué para ver Sevilla no bastan dos días? No, yo creo que hay que dedicarle 4 días para saborear bien la ciudad, pero si no dispones de más días o sólo quieres conocer lo esencial de la ciudad puede que dos días sean suficientes para dejarte un buen sabor de boca y desees, como nosotros, volver.

En cuanto pones un pie en la ciudad te das cuenta de que Sevilla se vive de otra manera. Más pausado, entreteniéndote, saboreando y admirando cada uno de los rincones que encuentras a tu paso. Sevilla te embruja, es una señora con bata de cola (la bata podría ser el río Guadalquivir), tiene esa esencia andaluza y elegante que cautiva a los que la visitan. Es la cuarta ciudad más poblada de España y una de las más turísticas, pero es tremendamente acogedora.

Nosotros aprovechamos unos días navideños, de esos que ya no tienes compromisos con la familia, comidas, etc. para conocer Córdoba y Sevilla. La ciudad de Sevilla está preciosa y animadísima en estas fechas, si a su color especial le añadimos las luces, los villancicos, mercadillos y belenes, resulta una visita muy acertada para las vacaciones de Navidad. Os lo recomendamos.

La ciudad, aunque tenga el casco histórico más grande de España, es relativamente fácil de visitar porque no hay grandes distancias entre los principales puntos turísticos, con lo cuál es ideal para ir con niños.

Mi primer consejo es relajarte y no querer verlo todo de golpe (algo que me suele pasar). Es una ciudad que se deja descubrir, pero con tranquilidad.

Lo primero que fuimos a ver, fueron los Reales Alcázares (también se les puede llamar así, en plural, pues se compone de varios palacios). Nuestro repentino viaje (para variar... no lo teníamos previsto sino que fue un impulso de última hora) hizo que no tuviéramos reservadas las entradas online y los días en los que estaríamos en la ciudad estaban agotadas. Aún así, nuestra amiga Eva del blog Meraviglia nos aconsejo que a pesar del tiempo que hubiese de cola, no nos fuéramos sin verlo o nos arrepentiríamos.

Entrada Real Alcázar 

Cuatro horas de cola (llegamos a las 9.30, hora en la que abrían) que nos dieron para conocer bien la plaza del Triunfo y también que nos timaran en una cafetería, lo cual por lo visto es práctica habitual (vamos, que a un amigo le pasó exactamente lo mismo). Mientras uno se quedaba en la cola, el otro se daba una vuelta con las niñas. En una de esas, me fui a tomar un café con leche, 1.45€, bien. Más tarde, ya a las 12 y algo, volví al mismo lugar y pedí lo mismo: 2 €. Pensé que era un error y el camarero me dijo: - Hoy han subido los precios (y tanto!).
- A ver, ¿han subido de las diez de la mañana a las 12.30? Si he venido hace un par de horas...
A lo que el camarero del bar me responde que antes era precio de desayuno. ¡Y se queda tan ancho!
¿Qué haces ante esto? Pues porque eran sólo 2 €... pero debe ser que la leche de las 12.30 la vaca la pone de una calidad muy superior, porque vamos... Pero bueno, no nos vamos a amargar el día. Pondremos el comentario en TripAdvisor y con eso nos quedaremos. Por cierto, la cafetería se llamaba Mateos. (Nos han contestado que no sería ahí. Lamentablemente, me aseguro bien antes de comentar y como no puedo dar la réplica, confirmo desde aquí que no me he equivocado de local).
En la misma plaza del Triunfo hay una oficina de Turismo. Esta plaza es insólita porque reúne 3 Monumentos Patrimonio de la Humanidad desde 1987 de los 44 que tiene España: la Giralda, el Real Alcázar y el Archivo de Indias.

El Real Alcázar 

Este conjunto de palacios comenzó a edificarse en la Edad Media, su diversidad destaca ya que cuenta con un claro ejemplo de arte mudéjar, gótico y reformas con toques renacentistas y barrocos.
Más de mil años se encierran en estas paredes. Es un auténtico paseo por la historia de España y por aquí pasaron figuras como Al- Mutamid, Fernando III, Pedro I, Isabel de Castilla, Carlos V e incluso se supone residencia real cuando visitan la ciudad.
Abderramán III, califa de Córdoba fue el que indicó en el siglo X que se edificara este palacio que siguió sufriendo intervenciones hasta el siglo XIX, lo que lo hace único en el mundo.
Te darán un mapa con las diferentes estancias, pero es muy difícil de seguir, ya que pareces meterte en un laberinto de patios, habitaciones y salas.
Yo no sé si me habré dejado algo por ver (creo que no) y destacaría los siguientes rincones:

Patio del Yeso

Nada más entrar a la derecha, la Sala de Justicia, primera obra mudéjar del Alcázar. Decorada en yesería y con una fuente en medio conectada al estanque. La sala sirvió para impartir justicia en tiempos de Pedro I. Seguidamente encontramos el Patio del Yeso, una joya almohade de arcos decorativos realizados con la misma técnica que se empleó para decorar el exterior de la Giralda.
La fachada del Palacio del Rey Don Pedro es una maravilla que entremezcla elementos árabes y cristianos bajo un alero de madera. Se encuentra en el Patio de la Montería, formando parte del llamado Palacio del Yeso.


Fachada del Palacio del Rey Don Pedro

El Cuarto Real Alto es la parte que SS.MM. los Reyes de España pueden utilizar como residencia cuando visitan la ciudad. Aquí se alojaron Don Pedro I de Castilla, los Reyes Católicos, Carlos V, Felipe II, Felipe V (primer rey Borbón español, residió aquí de 1729 a 1733), Alfonso XII, Alfonso XIII e incluso el Rey Don Juan Carlos.

Patio de las Doncellas

La Casa de la Contratación donde se encuentra la casa del Almirante, la casa del Asistente con dos pequeños patios y el más bello de todos: el Palacio del Rey Don Pedro con el bellísimo Patio de las Doncellas, el Salón de los Embajadores donde nos quedamos boquiabiertos ante la bóveda tan espectacular. Bajo la cúpula, están retratados todos los reyes de Castilla hasta Felipe III, con sus escudos de armas y fecha de reinado. En el arco de acceso, con letras árabes, se lee "solo Dios es vencedor" en repetidas ocasiones. Las puertas probablemente fueron hechas por artesanos toledanos.

Salón de los Embajadores, estancia donde Pedro I albergó su trono.

Son muchas las salas destacables que se entremezclan con patios, ventanales, azulejos, suelos... de extraordinaria belleza. En el Patio de las Muñecas deberás buscar las pequeñas cabezas femeninas entre los capiteles y estas figuras son las que dan nombre al patio. Yo las encontré, aunque has de fijarte mucho.
Otro de los lugares que más nos llamó la atención fue una zona subterránea, los Baños de María Padilla con bonitos arcos góticos que se reflejan en el agua.
En el Patio de la Alcubilla mandó construir la Familia Real una pista de tenis a principios del siglo XX, siendo la más antigua de España. De esto ya no queda nada.

Baños de María Padilla

El Alcázar posee unos jardines espectaculares y os recomiendo descubrirlos tranquilamente bordeando la muralla almohade, entrar a la Galería del Grutesco para verlos desde arriba y hacer unas espléndidas fotografías asomándote a alguno de sus balcones. Esta galería se extiende hasta el Jardín del Laberinto. Esta tendencia, llamada labor de grutesco, es la arquitectura tratando de unirse con la naturaleza como si fuera roca saliente de la muralla. Vermondo Resta fue quien introdujo el estilo manierista en Sevilla a principios del siglo XVII. La parte que da al Estanque de Mercurio está decorada con pinturas al fresco. Este estanque fue una alberca que recogía agua de un acueducto romano  para regar los jardines y huertas del Alcázar.


Jardín de la Galera

En el Jardín de la Galera se encuentra una columna de mármol donde se recogen las palabras del rey y poeta Al-Mutamid: "Dios permita que pueda yo morir en Sevilla, y que nuestras tumbas se abran allí el día de la resurrección". 
El Cenador de Carlos V es un pabellón que mezcla el estilo mudéjar con el renacentista y se encuentra en medio de los jardines. Se construyó en honor al matrimonio del rey Carlos V con Isabel de Portugal. El autor es Juan Herrera, el mismo arquitecto renacentista que se encargó de la construcción de El Escorial, el Archivo de Indias, la catedral de Valladolid y el Ayuntamiento de Toledo entre otras obras.
El Real Alcázar también ha servido de plató televisivo a series como Juego de Tronos y películas como Lawrence de Arabia, 1492. La conquista del Paraíso o El Reino de los Cielos.

Jardines

De aquí salimos casi a las 4 (menos mal que almorzamos bien durante el tiempo que pasamos en la cola). Comimos en una cercana cafetería unos bocadillos y nos fuimos a la catedral que cerraba a las 17h, pensando que si había cola lo íbamos a dejar para el día siguiente.

Horario:
De octubre a marzo: Lunes a domingo, de 9:30 a 17:00h
De abril a septiembre: Lunes a domingo, de 9:30 a 19:00h

Precio: 
Adultos 11.50 €/ estudiantes>25 y pensionistas 3 €/ > 16 años gratuito/Personas con discapacidad gratuito. 
Lunes gratuito, aún así, os recomendamos coger la entrada online. Cobran 1€ por la gestión, pero evitarás las enormes colas.

Giralda desde el Patio de Banderas



Catedral y Giralda

La Giralda está unida a la Catedral y es el símbolo por excelencia de Sevilla. Construida como mezquita entre los años 1184 y 1198, fue en 1248 tras la reconquista del Rey Santo Fernando III cuando se consagra como catedral. La Catedral fue declarada en julio del año 2010 como Bien de Valor Universal Excepcional.

Catedral desde la Plaza del Triunfo

Con una extensión de 23.500 metros cuadrados es la catedral gótica más grande del mundo y el tercer templo católico por detrás de San Pedro del Vaticano y San Pablo de Londres.
Destacan obras de Murillo, Zurbarán y Goya entre otros. En la visita puedes ver la Sacristía Mayor, la de los Cálices, la Sala Capitular, el asombroso Retablo Mayor de los siglos XV y XVI con 18 metros y más de un millar de esculturas siendo uno de los mayores de la Cristiandad, el Altar de Plata, el Coro y el Trascoro, diferentes capillas, los órganos y el Sepulcro de Cristóbal Colón. Aquí también se encuentran enterrados los reyes de Castilla Fernando III, Alfonso X y Pedro I.

Sepulcro de Cristóbal Colón

Nosotros visitamos la catedral sobre las 4 de la tarde y no había la cola que ya desde las 9.30 se veía (abriendo a las 11). A las 5 cierran la catedral, pero desde ahí subimos con la misma entrada a la Giralda que cierra media hora más tarde.

Cúpula

La Giralda tiene 96 metros y se le añadió la veleta (Giraldillo) con forma de mujer conocida como "La Giganta" que representa el triunfo de la fe. Para subir no hay escaleras sino 35 rampas para que el almuédano (encargado de llamar a la oración) pudiera subir a caballo. Tras las capitulaciones de Sevilla, los árabes quisieron demoler la torre. Al enterarse de esto, el infante don Alfonso pronunció su célebre frase: "Por un sólo ladrillo que le quitasen los pasaría a todos a cuchillo".
Salimos por el Patio de los Naranjos donde puedes hacer unas fotos muy bonitas a la Giralda. Con la entrada a estos dos monumentos se incluye la de la Iglesia del Salvador, pero cuando llegamos estaba cerrado.

Vistas desde la Giralda. Azotea de la catedral, a la derecha el Archivo de Indias, enfrente Reales Alcázares y al fondo la plaza de España y el río Guadalquivir.

Horario:
Lunes 11 a 15.30/ Martes - Sábado 11 a 17/ Domingo 14.30 a 18 (La Giralda cierra media hora después)

Precio: (con la catedral y la iglesia del Salvador)
Adultos 10 €/ estudiantes>25 y pensionistas 5 €/ > 14 años gratuito/Desempleados gratuito Lunes de 16.30 a 18h gratuito
La Giralda sólo son 5€. Entrada combinada con las cubiertas 15€
Consulta los horarios AQUÍ Si compras la entrada por la web, evitarás colas.

Patio de los Naranjos desde la Giralda

Archivo General de Indias

El tercer edificio que encontramos en esta plaza es el Archivo de Indias, aunque tiene su entrada por la Avenida Constitución.
Teniendo toda la documentación sobre las colonias españolas dispersa entre Simancas, Cádiz y Sevilla, Carlos III mandó en 1785 centralizarla en este edificio, antigua lonja construida por Juan Herrera durante el siglo XVI.
En su interior se guardan mapas, el diario de Colón, planos de las principales ciudades americanas, etc.
Nosotros, por el horario no pudimos entrar. Así que para otra vez será.

Horario:
De Martes a Viernes 9:30 a 17/Sábado 9:30 a 21h/ Domingos y festivos 10 a 14h/Lunes cerrado.

Precio:
Entrada gratuita.

Sevilla está lleno de preciosos y elegantes edificios como este de la Avda. Constitución.

Con esto ya tuvimos suficiente para un primer día. El resto de la tarde la dedicamos a pasear por la Avenida Constitución, ver el Ayuntamiento donde había un bonito Belén y disfrutar del espectáculo de luz y villancicos en la plaza San Francisco donde a las siete de la tarde se da paso al encendido de las luces navideñas. Aquí, un conjunto de 8 ángeles de 10 metros nos sorprenden realizando un juego de luces al compás de música. 


Paseamos por la comercial calle Sierpes, la calle Cuna y pasamos por la Casa Palacio de la Condesa de Lebrija hasta llegar al final, para dirigirnos hasta Metropol Parasol, conocido como Las Setas. 
Se construyó con el objetivo de renovar la plaza de la Encarnación. Este proyecto del arquitecto Jürgen Mayer es la arquitectura en madera más grande del mundo y alberga cinco niveles: el Museo Arqueológico, Información Turística y Tienda, Mercado y locales de restauración, plaza donde encontramos talleres navideños para los peques y el mirador de 360 grados, se encuentra a 28,5 metros de altura y cuenta con una pasarela de 250 m. El acceso se realiza desde abajo, junto al Antiquarium. La entrada cuesta 5€ en horario de 9:30 a 23:00h. Nosotros no subimos porque había mucha cola y las peques ya no tenían ganas. Quizás en otra ocasión.

Las Setas

Nos íbamos ya cuando oímos tambores. Una cofradía sacaba un paso con un niño Jesús. La calle se inundó de gente. ¡No me quiero ni imaginar lo que debe ser la Semana Santa!

lunes, 13 de enero de 2020

CASTELL DE GUADALEST, UN PUEBLO CURIOSO PARA IR CON NIÑOS


El Castell de Guadalest es un pueblo del interior de Alicante y uno de los más bonitos de España, no es de extrañar su afluencia turística durante todo el año. A tan sólo 20 km de Benidorm y rodeado por montañas, encontramos en lo alto esta villa bañada por el río Guadalest, principal afluente del río Algar.
El pueblo no es muy grande, tan sólo cuenta con 300 habitantes y es muy fácil de ver en una mañana, con lo que es una excursión genial si estáis en la Costa Blanca.
Dejamos el coche a la entrada al pueblo, en el parking (no recuerdo cuál era el precio) y accedemos por unas escaleras hasta el pueblo. Lo primero que nos encontramos es un pequeño lavadero de un blanco brillante.


Nos llama mucho la atención que siendo tan pequeño tenga tantos curiosos museos: Museo Microgigante, Museo Microminiaturas, Museo Histórico Medieval de Tortura, Museo de Saleros y Pimenteros (sólo hay otro más en el mundo que está en Tennesse, EEUU), Museo Belén y Casitas de Muñecas (precioso), Museo Municipal Casa Orduña, Museo de Vehículos Históricos de Guadalest (en la carretera 755 Callosa-Guadalest, km 7) donde lo que más hay son motocicletas  y  nos gustó mucho el Museo Etnológico (además gratuito).


Es en el año 1974 cuando el Castell de Guadalest es declarado Conjunto Histórico Artístico.
El pueblo se divide en dos barrios: el Arrabal y el Castell, que están unidos por un precioso túnel excavado en la roca natural llamado Portal de Sant Josep. Su fachada es un arco de piedra que enmarca la puerta de la que aún se conserva una de las hojas. Sobre ella y un balcón que fue lugar para la guardia.


Nos topamos de frente con la Casa Orduña que también es museo y una preciosa casa de nobles. A través de ella se accede  al Castillo que se divide en dos: Castillo de San José y Castillo de la Alcozaiba. El primero se asienta sobre la roca más alta del pueblo y fue una fortaleza de la época árabe construida en el siglo XI, al igual que la torre que queda de la Alcozaiba. Ambos se encuentran bastante destruidos debido a dos terremotos y la Guerra de Sucesión que voló gran parte de estos.
Al lado de la Casa Orduña, se encuentra la pequeña iglesia de un blanco inmaculado que fue construida sobre un antiguo templo del siglo XIII. La iglesia ha sufrido varias remodelaciones, pues fue saqueada e incendiada durante la Guerra Civil. Esta iglesia fue durante 400 años la más importante del Valle.


Pasamos al salir por el Museo Etnológico que os recomiendo encarecidamente, pues esta típica casa del siglo XVIII se encuentra excavada en la roca, tiene un molino y es preciosa. Seguimos caminando y se abre frente a nosotros la Plaza de San Gregorio con un mirador al embalse.
El Pantano de Guadalest pertenece a la cuenca hidrográfica del Xúquer y fue construido para regular el caudal condicionado por las abundantes lluvias en otoño y primavera y la escasez durante el verano. Actualmente abastece de agua a las zonas turísticas de la costa.


Pasando la plaza y bordeando el mirador, podemos ver algunas partes de la muralla defensiva aprovechando la forma natural de las rocas. Destacan unas rocas enormes separadas debido al terremoto de 1644.


Bajando ya al barrio del Arrabal nos entretenemos admirando el bonito Jardín de las Palmeras y en las muchas tiendecitas. Como se nos hizo tarde, decidimos comer en el mismo pueblo, antes de coger el coche, para no tener que andar buscando después. Comimos muy bien en el Bar Guadalest que tiene platos combinados, tapas, pizzas y menús por 8,50 incluso fines de semana. Esta al lado del lavadero, en la carretera.



¿Os animáis a conocer este pueblo alicantino? Espero que os guste y os sorprenda tanto como a nosotros.
Si queréis ampliar vuestra estancia, hay rutas de senderismo, deportes de aventura y diferentes alojamientos en la web del Ayuntamiento.


domingo, 22 de diciembre de 2019

16 planes gratuitos en Nantes que te motivarán a visitar la ciudad.


Nantes no deja indiferente a ningún visitante, hay tanto que hacer en la ciudad que os aconsejamos un mínimo de tres/cuatro días y os aseguro que se os harán cortos.
La ciudad acerca la cultura a todos, te remueve, te inspira, está viva.

1. Castillo de los Duques de Bretaña.



El castillo descubre en su interior un palacio renacentista enorme y muy elegante. La zona está abierta al público en general, ya que se ha convertido en una plaza en la que se hacen espectáculos, hay un restaurante, baños públicos y exposiciones. También es posible recorrer la muralla y lanzarse por un tobogán de 50 metros de longitud junto a una de las torres de la entrada al Castillo de los Duques de Bretaña, la Torre de los Españoles hasta el foso. ¡Toda una experiencia! (gratuito 2019). 

2. Refrescarte y jugar con el agua.



Junto al castillo, se encuentra una enorme plaza en la que se ubica este gran espejo de agua. A su alrededor hay bancos y zonas verdes para descansar. Pequeños y mayores se divierten un rato mientras se refrescan los días de verano. 
Las fotos quedan muy bonitas con estos reflejos.

3. Seguir la línea Verde.
La línea Verde que encontrarás en el suelo recorre los principales puntos turísticos que no te puedes perder en la ciudad. Cada verano, el evento Le Voyage à Nantes, enriquece el itinerario incluyendo interpretaciones artísticas de todo tipo. Hay rótulos y logos en comercios que son reinterpretados por artistas. La línea es el mejor recorrido para conocer la ciudad, sus rincones y además sorprenderte con el arte contemporáneo formado por unas cincuenta obras de artistas que forma una colección pública única en Francia.

4. La Isla de Nantes.


En El Hangar, encontramos entre otras obras Les Anneaux que se iluminan de colores al anochecer y La Coline, en el local de La Cantine du Voyage, estupendo lugar para comer o tomar algo.



El barrio se ha convertido en un foco artístico y creativo. Las antiguas instalaciones portuarias y viejas fábricas se han transformado en nuevos espacios de ocio junto al río. Aquí se ubica la Isla de las Máquinas y puedes encontrarte al Gran Elefante paseando y echando agua a los viandantes.
El Hangar de Bananas se ha transformado en un paseo lleno de cafeterías y restaurantes, con parques, una playa de arena con tumbonas y ducha, colchonetas sobre una recreación de la luna, mesas de picnic y espacios para cocinar tu propia comida... una zona con mucha vida a orillas del Loira.

5. Visitar un pedacito de Japón.



En Nantes es posible conocer un poco de Japón a través de un puente en el que se cruza a la Ile de Versailles. 
Cascadas, vegetación, puentes... en esta ciudad todo es posible.

6. Jardín de las Plantas.



La ciudad de Nantes ambiciona ser una de las ciudades más verdes de Europa y no va mal encaminada. De hecho, en el año 2013 ya fue Capital Verde Europea, siendo la primera ciudad francesa en conseguirlo.
El Jardín de las Plantas recibió el sello internacional "jardín de excelencia" en 2016 y posee una gran colección de magnolias y camelias. Alberga 800 m2 de invernaderos, siendo una de las cuatro primeras colecciones de Francia con más de 10.000 taxones.
Aquí puedes encontrar animales como cabras, conejos, patos y más ejemplares con los que los más pequeños pueden jugar. Este espacio verde cuenta con juegos originales como macetas gigantes, cafetería, obras de arte con las que interactuar como un árbol al que girando una manivela le salen ramas artificiales, bancos de diferentes tamaños, uno gigante o incluso uno para columpiarse. Tiene estanque e incluso una pequeña gruta. Lo mejor es que vayas paseando tranquilamente para descubrirlo.

7. Meterte en un nido.


Belvedere de L´Hermitage.

Desde la colina de Santa Ana, a 30 metros sobre el Loira, es posible meterte en un nido construido para ofrecerte la mejor panorámica de la Isla de Nantes. Seguramente hayas visto alguno de los nidos del artista japonés Tadashi kawamata repartidos por la ciudad, incluso habrás pasado junto al que hay al lado del Museo de Julio Verne. Un poco más adelante, pasaremos frente al restaurante 1 estrella Michelin L´Atlantide 1874-La Maison Guého y seguidamente, encontramos el pasillo de acceso al nido que se encuentra a 20 metros de altura. Desde aquí también se ve la obra Lunar Tree que por la noche se ilumina. Estas obras pertenecen al movimiento cultural de arte contemporáneo Estuaire que se reparte sobre el Loira, desde Nantes y hasta Saint-Nazaire.

8. Descubrir una jungla dentro de la ciudad.
Una burbuja verde en pleno centro y con acceso por el passage Bouchaud-Évor. Este jardín mezcla plantas exóticas, continentales, silvestres... que trepan por paredes y techos e invaden balcones. Muchas de estas plantas se trajeron de antiguas expediciones marítimas.

9. Barrio pesquero de Trentemoult



Puedes coger un Navibus desde Gare Marítime por 1,70 el billete (no es gratis, pero casi).
Este pintoresco barrio esta lleno de casas de colores, estrechos callejones y establecimientos del siglo XIX que conservan sus fachadas.
Muchos artistas se están estableciendo en este tranquilo barrio dándole un aire bohemio que nos encanta.
No te pierdas la obra Le Pendule de Roman Signer, del itinerario Estuaire.

10. Apuntarte a una barbacoa en el Parc des Chantiers



La importante historia portuaria de la ciudad se refleja en muchas de estas obras que se mantienen transformándolas en zonas turísticas y culturales, convirtiendo la Grue Titan (la grua amarilla) en uno de los emblemas de la ciudad. Un lugar de ocio y reunión para los nanteses en la Isla de las Máquinas, donde comienza el Hangar  a Bananes.
Llévate tu comida para torrarla allí mismo. Hay bancos y mesas, algún kiosko con bebidas, juegos para los niños como camas elásticas en un montículo que imita a la luna desde donde se ve la tierra, y muy buen ambiente. A orillas del río Loira, con bonitas vistas a la ciudad. Hay zonas de patinaje, explanadas, jardines, columpios y hasta una playa de 600 m2 para tomar el sol. Es un espacio abierto en el que se suelen programar espectáculos y actividades.

11. Iglesias

Visitar las iglesias de Nantes es gratuito y muy recomendable. Las hay impresionantes, con vidrieras que me fascinan, sepulcros y criptas. Destacaría las siguientes:
La Catedral de Saint Pierre et Saint Paul, es uno de los proyectos de mayor duración de la arquitectura religiosa francesa. Ni más ni menos que 457 años hasta la conclusión de las obras.
Destacan las sepulturas de Francisco II y Margarita de Foix y dos criptas: una alberga el tesoro de la catedral y la otra una exposición de la historia de la misma. Un dato: sus bóvedas son más altas que las de Notre Dame de París.

Sepulcro de  Francisco II y Margarita de Foix

La Iglesia de San Nicolás, del siglo XI es de estilo neogótico y posee una torre central preciosa a la entrada. En su interior destaca su impresionante órgano y la blancura de sus paredes que hacen destacar los vivos colores de sus vidrieras.
La primera iglesia neogótica de Nantes es la Iglesia de San Clemente, construida en 1841. Se encuentra cerca de la estación y el Museo de Bellas Artes.

Iglesia de la Santa Cruz

La que nos gustó mucho fue la Iglesia de la Santa Cruz, dentro del conocido barrio de Bouffay. La aguja campanario rodeada con esos ángeles dorados tocando trompetas es impresionante.
De estilo jesuita, fue en primer lugar capilla de un palacio desaparecido y sirvió de prisión durante la Revolución francesa. Entre sus archivos, se encuentra una copia de la partida de nacimiento de Julio Verne fechada el 8 de febrero de 1828.

12. Ir de compras


Pasaje Pommeraye
El Mercado de Talensac es el más antiguo de Nantes, inaugurado en 1937. Aquí encontrarás productos de calidad como verduras, vino Muscadet, pescado del Loira. Lo mejor de los productos de la región y su artesanía.
El Barrio Bouffay es la mejor zona para salir e ir de compras.
Vale la pena también coger el tranvía y llegar al centro comercial Atlantis donde están las franquicias internacionales y las mejores marcas europeas.
El Pasaje Pommeraye es una galería cubierta que sigue igual que cuando se creó en el año 1843. Tres niveles repletos de tiendas con una impresionante escalinata y una gran cristalera capaz de inspirar a artistas e impresionar a los visitantes. Es un lugar único en Europa, repleto de estatuas y blancas columnas.

13. Exposiciones
 La ciudad en sí es una explosión cultural y encuentras arte a cada paso. Muchos viejos almacenes y antiguas fábricas se han transformado en sedes culturales abiertas a todos los públicos. No dejéis de visitar la antigua fábrica de galletas Lu, (Liu Unique, en castellano Lugar Único) que se ha convertido en un auténtico emblema de la ciudad y ahora combina cafetería, restaurante, terraza junto al río, exposiciones, hamman, librería, ... un centro cultural contemporáneo.

Liu Unique, al que también le han colocado un nido de madera en lo alto de su torre.

La línea verde te mostrará las obras de arte instaladas por la ciudad. Los comercios de la ciudad se suman al movimiento Le Voyage a Nantes con las interpretaciones que los artistas hacen de sus logos y rótulos que suman ya más de 45 instalaciones.
Los amantes de los espacios verdes también pueden encontrar ambientes de exposiciones florales.
El espacio público desde Nantes hasta Saint-Nazaire se enriquece con obras artísticas.


14. Divertirte


Los animados muelles se animan a finales del verano con festivales musicales como Les Rendez-vous de l´Erdre, concepto único que acerca el jazz gratuitamente no sólo por tierra, sino también a lo largo del río Erdre.
Hay una gran oferta lúdica y de ocio por la ciudad con espectáculos al aire libre. En el Parc des Chanters, del que hemos hablado antes, ha reconvertido encontrarás paseando al Gran Elefante, un Árbol del Baloncesto, unas camas elásticas en cráteres de una luna creada por Détroit Architectes.
Existen numerosas zonas de recreo creadas por artistas, amplias zonas verdes, mesas de picnic, parques de columpios y algunas tan surrealistas como un campo de fútbol con forma de banana que se ve bien mirando a un gran espejo, unas mesas de ping-pong con diferentes formas y entrelazadas entre sí, futbolines junto al Loira... Todo ello lo hace una ciudad para jugar, ideal para las familias.

15. Visita guiada a los invernaderos de un parque coreano.

El Parc Du Grand-Blottereau es una propiedad de 19 ha situada fuera del centro de Nantes. Posee una colección única en Francia de plantas exóticas en su invernadero de inspiración tropical. El parque está frente a un bonito castillo del siglo XVIII y otra de sus peculiaridades es la colina de Suncheon: una hectárea de jardín coreano con plantas de ese país como son el jengibre, el té verde o los gingkos. Esto lo convierte en el mayor de Europa. También puedes pasear por un jardín de estilo francés, un platanar, pasar sobre unas pasarelas para ver de cerca los nenúfares y otra zona dedicada a plantas mediterráneas.
Los nanteses van a practicar deportes en este parque, ya que posee polideportivo, gimnasio, pistas de tenis, balonmano, dos campos de fútbol y petanca.
La estación de tranvía más cercana es "Mairie de Doulon".

16. Visitar una granja.

Vistas desde el río Erdre

En la orilla izquierda del río Erdre se encuentra el Parque de la Chanterie con una gran variedad de flora entre los que observamos cipreses, cedros, plataneros, robles, abetos rojos, castaños centenarios (hay uno que tiene 7 siglos) y enormes hayas. Diseñado por el arquitecto paisajista Dominique Noisette en 1872, encontramos un castillo y una capilla del siglo XIX que en la actualidad alberga la Facultad de Veterinaria. Paseando por la alameda central nos vamos encontrando animales (vacas, caballos, cabras...) pastando tranquilamente.
Nosotros vimos el parque desde el crucero por el río Erdre y nos quedamos con ganas de ir.
Abre los domingos desde mayo a junio en horario de 10.30 a 12.30 y de 14.30 a 18h.


A todo esto, que no es poca cosa, os recomiendo adquirir el Pass dependiendo de los días que dispongáis para visitar la ciudad. Con el Pass ahorraréis bastante y tendréis el transporte gratuito, además de todas las ventajas que os comenté en este POST. Es lo mejor para una visita más completa de Nantes.

jueves, 12 de diciembre de 2019

5 escapadas navideñas por España


Nos sumamos a la colaboración que realiza Mami Enamorada con otras mamás bloggers y youtubers para realizar el Calendario de Adviento en el que se dan ideas de actividades para realizar en familia.
Desde manualidades, recomendaciones de películas, excursiones, recetas y todo lo que os podéis imaginar.
Nosotros, como no podías ser de otra manera, os proponemos escapadas familiares para descubrir la Navidad en otros lugares. Aunque los días señalados como es lógico los pasamos con familiares, aún nos queda tiempo para incluso comernos las uvas bajo otro campanario.

1. Madrid


El alumbrado de Madrid en Navidad es impresionante en Navidad. Cada año se va superando, añadiendo nuevos motivos para ir. Aunque el centro resulte algo caótico en estas fechas por la gran afluencia de gente, vale la pena acercarse. Existe un autobús, el Naviluz, que recorre los puntos más bellos cuando la luz del sol se va y ver así la ciudad resulta una experiencia mágica.
Este año, como novedad, el Real Jardín Botánico se convierte hasta el día 6 en el Jardín de la Navidad
Probablemente, la capital de España, no sea una opción que elegiría para comerme las uvas entre tanta locura, pero quizás alguna vez en la vida lo haga... Nosotros cuando hemos ido ha sido entre el 1 y el 5 de enero.
Los centros culturales se convierten en espacios navideños, en su mayoría dedicados a los niños.
Son muchas las actividades para hacer en muy buen ambiente navideño, el mercadillo navideño de la plaza Mayor, un chocolate con churros para merendar, el clásico Cortylandia que cumple ya 40 años, un musical, museos,...

2. Ciudad Real.


La provincia de Ciudad Real resulta un lugar bonito de visitar en estas fechas y bastante tranquilo. Visitamos las Tablas de Daimiel, castillos, visitamos belenes y nos comimos las uvas en Almagro, nos fotografiamos con Don Quijote y Sancho Panza bajo los molinos del Campo de Criptana, donde encontramos a los pajes recogiendo cartas. Incluso estuvimos en la casa de Dulcinea del Toboso.
Estando en la provincia de Ciudad Real, nos acercamos a Consuegra (Toledo), para visitar un castillo junto a uno de los conjuntos más bonitos de molinos de viento que tenemos en España, un plan genial. Las puertas de los molinos están abiertas y con motivos navideños. La tradicional carrera de San Silvestre se celebra a las 12 del día 13 y resulta muy divertida porque participa mucha gente disfrazada. Al acabar, se reparten gachas y migas para todos.

3. Costa Tropical.


Si lo que queréis es disfrutar del calorcito aunque sea pleno invierno, este es vuestro lugar.
La costa de Granada, entre Málaga y Almería, posee un microclima gracias a las montañas que lo rodean y la influencia del mar que aíslan la zona del frío.
Os recomendamos pueblos como Frigiliana (Málaga) con gran ambiente navideño, actividades para niños como castillos hinchables, talleres, visita de los pajes,...
Nosotros estuvimos alojados en Almuñécar, un pueblo sorprendente desde donde disfrutamos de una cabalgata diferente y llena de personajes infantiles, coreografías y muy muy participativa.
Con el buen clima que hace no os sorprendáis si veis gente bañándose en el mar en pleno enero.
Nerja y sus cuevas son otro de los atractivos que tenéis muy cerca.


4. Región de Murcia

La ciudad de Murcia despliega una bonita iluminación, flores de Pascua en sus jardines y los mejores belenes siendo, según su web, la capital mundial de los belenes.
La verdad es que en nuestra corta visita a la ciudad pudimos ver muy diferentes, destacando el de Playmobil de 50 m2 que se puede ver en el Museo de Santa Clara o el tradicional belén huertano de la Peña de la Pava que puedes ver en la iglesia San Juan de Dios.


Otras localidades como Beniel tiene uno de los mejores belenes vivientes de España donde participan sus vecinos.
Aprovecha estas fiestas para descubrir los encantos de esta comunidad. Descansa en el Mar Menor, disfruta de sus balnearios, sus paseos marítimos...o si eres de los que prefieres visitar el patrimonio, os aconsejo conocer el casco antiguo de localidades como Cartagena o Cehegín.

5. Castellón


Las calles de la ciudad se llenan de ilusión al llegar estas fiestas, imposible no sentir el espíritu navideño bajo su iluminación. Se realiza una feria de Navidad a modo de mercadillo navideño con talleres infantiles en la plaza Santa Clara, una Feria de Casas Regionales en la Pérgola  con gastronomía, artesanía, cultura y folclore, representaciones teatrales en el Teatro del Raval, talleres infantiles y actividades navideñas en plazas y parques... A partir del día 2 de enero Feria de Ocio Infantil y Juvenil de Nadal Talleres y espectáculos para público de hasta 14 años en la Pérgola, Circo de Navidad. Son muchas las propuestas del ayuntamiento para celebrar las fiestas en familia.
También os recomiendo la visita a museos como el etnológico, el de Bellas Artes que también pone un bonito Belén con rincones castellonenses), el Contemporáneo y el Planetario, todos ellos gratuitos (en el Planetario se paga si quieres ver las proyecciones). Uno de los belenes con más tradición es el del Hospital Provincial, con figuras en movimiento que gusta mucho a los niños.
Desde aquí puedes visitar Morella, uno de los pueblos más bonitos de España y que fue elegido en 2015 Pueblo Bueno y Bello de la campaña publicitaria de Ferrero Rocher.
En este pueblo, además de subir al castillo, puedes entrar en una torre de juegos, disfrazarte y recorrer la muralla. El Museo Temps de Dinosaures se encuentra en la antigua capilla de la iglesia de San Miguel y cuenta con un dinosaurio a tamaño real.



jueves, 7 de noviembre de 2019

Frigiliana, un pueblo de postal.


Llegamos a Frigiliana a principio de año, durante las vacaciones escolares de Navidad. Buscábamos ese Sol que sólo existe en el sur y vaya si lo encontramos, ¡nos sobraban hasta las mangas de las camisas!. La población disfruta de un clima subtropical. Cobijado entre montañas, pero con vistas al Mediterráneo del que apenas dista 8 kilómetros, se encuentra este pueblo de postal. Pertenece a la comarca malagueña de la Axarquía y dista 59 kilómetros de la capital, siendo prácticamente todo el trayecto autovía.


Frigiliana tiene un claro pasado árabe, aunque habitada desde el periódico neolítico como atestiguan los yacimientos encontrados en el lugar conocido como "Cerrillo de las Sombras". Ya por el año 3.000 antes de Cristo los fenicios y romanos poblaron la zona. Pero fue a partir del siglo VII, con la llegada de los musulmanes a la península cuando alcanza un notable desarrollo.
La población musulmana resistió durante el reinado de los Reyes Católicos y tras la caída del reino de Granada, pero con el tiempo las relaciones iban deteriorándose hasta que estos se rebelaron contra las prohibiciones, restricciones e impuestos de los cristianos. Un abuso de poder que desencadenó una batalla en 1569. La Rebelión de los Moriscos quedó reducida y fueron expulsados de sus tierras.
La población se vio reducida a 100 habitantes al abandonar al ser abandonada su principal actividad: la producción de la seda.


Este periodo de estancamiento se superó gracias al cultivo de la caña de azúcar consiguiendo aumentar su población a 3.000 personas. Se conserva el edificio llamado Ingenio, antiguo Palacio de los Condes de Frigiliana y única fábrica de miel de caña de toda Europa.

Desde el mirador en la Casa del Apero vemos enfrente el edificio llamado Ingenio.

Dejamos el coche en el parking, aunque si llegáis pronto y no hay mucha gente lo podéis dejar en la calle contigua y os ahorráis el coste. Tener en cuenta que prácticamente todo el casco urbano es peatonal.
Justo arriba del parking, hay un mirador en el que con motivo de las fiestas navideñas habían colocado colchonetas y un poco de feria para los más pequeños que esperaban al paje real (Faltaban pocos días para la llegada de los Reyes Magos).

Calle de Frigi

Cruzamos la calle hacia la plaza del Ingenio y encontramos un Teatro Mecánico muy llamativo. Parece un kiosko de forma redonda. Según vas dando la vuelta aparecen curiosas mirillas, dos viejecitas en una mesa camilla que cuentan la historia de Frigiliana y los viejos tiempos;  y un moro con su loro que cuentan el pasado árabe de Frigiliana. Echando una moneda de un euro podrás escuchar las historias en el idioma elegido. Una forma muy original y un espacio único que gusta a grandes y pequeños, pero que es sin duda una divertida manera de adentrarse en los orígenes de la villa. Los más curiosos no se resistirán. Hay otras mirillas por un par de puertas del pueblo en las que te llevarás alguna sorpresa. Si no las encuentras pregunta a los vecinos.


Algunos teatros mecánicos tras las puertas. ¿Podrás resistir la tentación de mirar?

Junto a este Teatro hay un parque de columpios frente al que sale un tren turístico. Aunque teniendo en cuenta que el casco histórico es peatonal, no lo cogimos, así que no podemos decirte que recorrido hace.
Nosotros subimos por la Calle Real que es la principal arteria. Encontrarás hasta 12 paneles en azulejo con diferentes relatos y episodios para conocer Frigiliana, su historia y costumbres.

Uno de los 12 paneles que describen hechos sucedidos en Frigiliana.

Los Reales Pósitos, en el número 1 de la Calle Real, fueron construidos en el año 1767 donde se almacenaba el excedente de grano en los años de buenas cosechas. Actualmente son viviendas privadas que conservan su antigua estructura. Una fuente sobre la que hay un escudo tallado en piedra de los Montellanos, que ostentaron el señorío de estas tierras, divide la calle en dos. El escudo estuvo en la fachada del "Ingenio" o casa solariega de los Condes y fue donado al ayuntamiento por la sociedad que es propietaria actual del edificio.


Los Reales Pósitos son viviendas privadas en la actualidad.

Ascendiendo hacia el punto más alto dejamos la continuación de la Calle Real para cuando estemos más cansados, ya que esta es más llana. Alguna vez nos ha pasado que recorriendo la parte más ligera se cansan y nos quedamos con ganas o tenemos que llevar a las niñas detrás protestando, así que como ya nos conocemos... no nos dirán lo de: -¿Y ahora hay que subir hasta allí?

Vistas desde uno de los puntos más altos de Frigiliana. Esta lleno de miradores.


No nos gusta recorrer una ruta muy trazada de manera que dejamos que el pueblo se nos descubra sólo. Lo más destacable es el trazado arquitectónico árabe de su Barrio Alto. Conserva las calles estrechas, los pasadizos, sus empedradas cuestas y las blancas casas con esas puertas tan llamativas en su mayoría con color turquesa. Las calles llenas de plantas están pulcramente limpias por los vecinos. No es de extrañar los merecidos  premios que atesora el pueblo:
Su Barrio Múdejar está calificado como Bien de Interés Cultural.
En 1967 obtuvo el Primer Premio de Embellecimiento de los Pueblos de la Provincia.
En 1982 consiguió el Primer Premio Nacional de Embellecimiento de los Pueblos de España.
En 1988 el Primer Premio del Concurso de Mejora y Embellecimiento de los Pueblos de Andalucía.
En 2011 Top Rural lo eligió como una de las 7 maravillas rurales de España.
Desde el año 2015 forma parte de Los Pueblos Más Bonitos de España.
¿Te hace falta algo más para decidirte a visitar Frigiliana? Pues echa un vistazo a nuestras fotos en Pinterest.



Subimos más arriba del Peñón de la Sabina. Esta roca se desplazó de su base a causa de las fuertes y persistentes lluvias el 27 de enero de 1936 con el consecuente susto de los vecinos. Por suerte no se tuvo que lamentar ningún daño personal ni material. Desde entonces está sujeta a la roca madre por cables de acero. Las vistas desde aquí son inmejorables.


Retomamos la Calle Real en la que encontramos el ayuntamiento, restaurantes, tiendas de artesanía y recuerdos... hasta que llegamos a la animada plaza de la iglesia. La iglesia de San Antonio se levantó en 1676 sobre una antigua mezquita. Recientemente se han descubierto durante la restauración de sus techos unos frescos del siglo XVIII sobre uno de los arcos.


Pasando la iglesia, a mano izquierda, baja una calle donde encontramos la Fuente Vieja. Esta fuente se construyó en 1640 bajo la protección del quinto Señor de Frigiliana y primer Conde quién hizo colocar su escudo de armas en ella. Su uso fue tanto para la población como para el ganado. En este mismo año fue concedido el título de villa.

Fuente Vieja

Otro de los edificios para visitar es la Casa del Apero del siglo XVII que esta frente al del Ingenio. Este lugar estuvo vinculado al Palacio de los Condes. Eran las viviendas de los trabajadores, servía de almacén de las herramientas de labranza, granero, almacén y caballerizas en las que guardaban animales de trabajo. El edificio consta de dos plantas y un patio interior central. Desde aquí podemos subir por una escalera hasta un mirador en el que hay un panel indicativo con los puntos de las montañas visibles.

Diferentes rincones, pasadizos y callejuelas de Frigiliana.

Actualmente este edificio es Centro Cultural, Biblioteca, Museo Arqueológico, Oficina de Turismo y temporalmente sala de exposiciones. En esta ocasión habían maquetas de los más bellos rincones de Frigiliana, lo que resultó un complemento a la visita y las niñas pudieron reconocer cada lugar visitado. No faltaba detalle. Con iluminación incluida.

El Museo Arqueológico acoge desde el año 2009 hasta 125 piezas detallando la historia de esta tierra desde sus orígenes.
Frigiliana  celebra en agosto el Festival de las Tres Culturas.

Calle de Frigiliana