sábado, 10 de abril de 2021

LA ALBERCA, EL PUEBLO MÁS PINTORESCO DE ESPAÑA


Si tuviera que elegir un pueblo de revista típico, limpio, cuidado y completamente encantador ese sería sin duda La Alberca, al sur de la provincia de Salamanca y rodeado de naturaleza, en plena Sierra de Francia. Aunque durante siglos perteneció a la comunidad de Extremadura, concretamente era jurisdicción de la villa cacereña de Granadilla (nótese la importancia de ésta) hasta que en 1833, por la reorganización territorial, pasó a ser salmantina.

Balcón pintoresco
Balcón peculiar lleno de regaderas y calabazas.

Nosotros estuvimos en verano, pero esa zona está repleta de ríos y piscinas naturales donde pegarse un chapuzón si el calor aprieta. Su nombre, de origen árabe significa lugar de aguas.

Poblada desde tiempos prehistóricos, como atestiguan las pinturas rupestres y petroglifos encontrados en 15 diferentes abrigos denominados canchales.

Monumento al "Marrano de San Antón"

La Alberca cuenta con una peculiar tradición que se remonta cinco siglos atrás, cuando los judíos conversos regalaban un cerdo a la iglesia para pasar por buenos cristianos y evitar a la temida Inquisición. El 13 de junio, San Antonio de Padua, se da suelta al "marrano de San Antón" tras ser bendecido y que campa a sus anchas por el pueblo siendo alimentado por los vecinos hasta el día 17 de enero, día del Santo, en el que es sorteado en una rifa. Todo el que quiera puede participar y el dinero recaudado se entrega a alguna ONG u obra social. Nosotros no lo encontramos. Como nos dijo un vecino, seguro que andaba resguardado en alguna sombra. 

Rincón de la Alberca

El pueblo fue declarado Conjunto Histórico Artístico Nacional en 1940 siendo el primer municipio español en obtener dicha distinción. También forma parte de la red de pueblos más bonitos de España. Uno de esos pueblos auténticos con la arquitectura popular más serrana que utilizaba la madera, piedra y barro. Sus calles empedradas donde convivían  judíos, moros y cristianos por las que han dejado huella de sus culturas. Podrás fijarte en las inscripciones, anagramas y año de edificación de las casas en muchos dinteles y fachadas.


La plaza Mayor es lugar de encuentro para vecinos y visitantes. Está llena de terrazas y rodeada de soportales con columnas de granito. Algunos de sus balcones de madera están llenos de flores. Encontramos el Ayuntamiento, edificio en el que se ubica la oficina de turismo que conserva la puerta que fue la cárcel. las antiguas escuelas, la casa Ducal y el Hospital de Peregrinos.

En la plaza destaca la fuente y el crucero en piedra del siglo XVIII que nos recuerda a los cruceiros gallegos. Encontrarás algunas cruces más sencillas por el pueblo, pues había gran tradición religiosa. 


No faltan las leyendas como la de la Moza de las Ánimas, de tradición religiosa. 12 mujeres se turnan para cada atardecer, acompañada por otras dos, rezar el rosario en recuerdo de los difuntos. Van por las calles portando un candil y una esquila (campanilla). En la fachada de la iglesia de la Asunción hay dos calaveras con cirios para iluminar el camino de las almas. Cuentan que la moza sólo faltó una noche de nevada y se oyó la esquila sonar igualmente.

La Alberca está llena de sorpresas y rincones con encanto.

Sus calles están llenas de tiendas de souvenirs y artesanía, destacando las prendas con bordado serrano de diferentes motivos. En el Museo del Traje Típico encontraréis una amplia muestra de ello.

Otro de los museos destacados es la Casa de Satur Juanela, que recuperaron la casa de sus abuelos para mostrarla a modo de museo etnológico. Nosotros no tuvimos suerte y la encontramos cerrada ese día. No recuerdo si era lunes o domingo tarde.

Miguel de Unamuno visitó el pueblo. Cervantes cita La Peña de Francia y su Virgen Negra en El Quijote y Lope de Vega habla de dos enamorados que viven un amor prohibido refugiados aquí.

Desde La Alberca parten numerosas rutas senderistas, podéis visitar el Parque Natural de las Batuecas, subir hasta la Peña de Francia y su santuario, o conocer Las Hurdes.

Otros planes cercanos:

- Salamanca

- Monasterio de Yuste

- Jerte


domingo, 7 de febrero de 2021

Poitiers, ciudad para los amantes del patrimonio y las leyendas.


Poitiers es la capital del departamento de Vienne, integrado en Nova Aquitania. A 220 km al norte de la ciudad de Burdeos. Nuestra intención además de visitar la ciudad y alrededores, era conocer el Parque futurista de Futuroscope.

 La ciudad de Poitiers es conocida como "la Ciudad de los Cien Campanarios". Una ciudad con más de 2000 años de historia y 80 monumentos que además tiene un ambiente moderno que cautiva al visitante. Está rodeada de valles y dos ríos: el Clain y el Boivre, situándose su casco histórico sobre una pequeña meseta de esta pequeña colina entre ambos ríos.

Sus calles peatonales, con edificios de entramados de madera, palacios, leyendas, está cargada de historia y posee un patrimonio asombroso.

Algunos de los personajes más destacados que dejaron su huella en la ciudad son de la talla de Leonor de Aquitania, Juana de Arco, Felipe IV, el Papa Clemente V, François Rabelais, Rene Descartes o el maestro templario Jacques de Molay, entre otros.

 La mejor época para visitar la ciudad es la primavera o el verano, ya que es una ciudad estudiantil y en esas temporadas está muy tranquila. De hecho, el 25% son estudiantes, siendo la primera ciudad estudiantil de Francia. 

En 2018 fue elegida por la revista L´Express como 2ª ciudad más atractiva por su calidad de vida.

Estuvimos 4 días, uno de ellos lo dedicamos a Futuroscope y otro a alrededores. Aunque la ciudad la podéis ver en un día, os recomiendo al menos dos si también queréis disfrutar de sus parques y jardines y dos o tres más para visitar alrededores.

En la plaza del ayuntamiento encontramos una oficina de turismo (aunque la principal está junto a la iglesia de Notre Dame la Grande).

Ayuntamiento

Nosotros comenzamos la ruta aquí, frente al ayuntamiento. Habían unas bonitas tumbonas de colores que ofrecen descanso al turista y también sirve como lugar de reunión para los jóvenes. La plaza Maréchal Leclerc está llena de terrazas y al fondo un clásico carrousel. Rodeada de edificios imponentes y majestuosos, destaca la fachada del Ayuntamiento, edificada en 1875 de estilo renacentista inspirado en la Ópera de Garnier y el Ayuntamiento de París. En lo alto del campanario, cuatro tigres de plomo vigilan la plaza.

Por la Rue Gambetta, llegamos a la iglesia de Saint Porchaire (siglos XI y XVI), que más bien es un campanario de tres niveles pero que nos pareció realmente bonito. En 1451 se instaló una campana para llamar a las asambleas que se realizaban en la universidad más cercana.


Iglesia de Saint Porchaire
Iglesia St. Porchaire

Seguimos y pasamos por delante de la fachada en obras del Palacio de Justicia (una de las dos salidas del Palacio de los Condes de Poitiers que más tarde recorreremos por la parte de detrás). 

Tomamos la Rue des Vielles Boucheries (C/ Antiguas Carnícerias), construida sobre los antiguos fosos del Palacio de los Condes de Poitiers, motivo por el que sus características casas de entramados de madera toman forma curvada. 

Llegamos a la plaza de la Liberte, aunque en el centro se sitúa la réplica más pequeña de la estatua de la Libertad de las 6  que hizo Bartholdi, el nombre de la plaza no viene de ahí. Antiguamente se le llamaba plaza de la Picota, ya que era el lugar en el que se ejecutaba públicamente a los condenados a muerte. La revolución instaló aquí la guillotina. En 1822 el general Beton, quien conspiró contra Luis XVIII, murió gritando "¡Viva la libertad!". Desde entonces la plaza tomó ese nombre y en el año 1903 se instaló la pequeña réplica.

Plaza La Liberte
Plaza de la Liberté

No acaban aquí las leyendas que rodean a esta plaza, que también fue ubicación del mercado antiguamente. En 1753, un hombre llevaba su mula con un cargamento de pólvora. Mientras estaba parado, la mula empezó a dar patadas a los adoquines del suelo e hizo saltar chispas, el pobre animal debió saltar por los aires y todavía se puede ver una herradura incrustada en una fachada a espaldas de la estatua (2º piso del Hotel Prevote). Verdad o no, la herradura ahí está.

Muy cerca encontramos uno de los palacetes más curiosos, el Hotel Fumé. Un edificio un tanto extravagante que perteneció a Pierre Fumé, alcalde de Poitiers allá por el siglo XV. Actualmente es un edificio universitario en el que puedes visitar libremente su patio interior de 8.30 a 17h.

Hotel Fumé

Desde aquí podéis ir descendiendo hasta el río Clain, pasando por las iglesias de St. Germain (construida sobre antiguas termas) y la de St. Jean de Montierneuf. Nosotros no entramos y fuimos directamente al Molino de Chasseigne (s. XIX), uno de los paseos más bonitos y románticos a orillas del río Le Clain. La primera mención de los dos molinos de harina Cassinis más antiguos conocidos en el Clain se remonta a principios del siglo XI.  En el siglo XIV cuatro molinos fueron atestiguados en Chasseigne, dos de los cuales fueron comprados por el municipio en 1316. En los alrededores de la ciudad hay entonces una veintena de estas estructuras hidráulicas destinadas a moler el trigo, trabajar el hierro o hacer papel. El molino actual fue reconstruido a principios del siglo XIX. El molino que se instaló allí en 1878 cayó en el abandono, hasta que en la década de 1980 se instaló allí una base de canoa y kayac.

Molino de Chasseigne (s. XIX)
Molino de Chasseigne

Llegamos al puente Joubert donde un poco más adelante encontramos la iglesia de Sta. Radegonde, una de las patronas de la ciudad. Al otro lado del puente están las Escaleras de las Dunas, desde donde hay bonitas vistas a la ciudad tras subir sus 217 escalones.

La Santa fue precursora de la primera abadía femenina de Francia. Antes de ingresar como monja, estuvo casada con el rey de los francos Clotario I, el cual mató al hermano de esta, lo que fue motivo de su huida hacia Poitiers. La reina Radegonde se encontró con un granjero sembrando avena. Le pidió que dijera que no la había visto si algún soldado preguntaba. De repente, la avena creció de tal forma que pudo esconderse quedando a salvo.

Murió en el año 587 y está enterrada en la iglesia que lleva su nombre. Su tumba fue profanada en 1562, pero lograron encontrarse algunos de sus huesos.

Muy cerca encontramos el Museo de la Santa Cruz (Sainte Croix) con colecciones únicas y piezas recogidas durante los 2000 años de la ciudad. El edificio fue el antiguo monasterio fundado por la Santa Radegonde y también tiene su leyenda.

Cuentan que las noches de tormenta el río crecía e inundaba los sótanos de la abadía. Cuando esto ocurría, un dragón acudía a comerse los víveres que allí se guardaban o a alguna pobre monja que tuviera la mala suerte de encontrarse por ahí en esos momentos.

Santa Radegunda que debía estar harta ya, se armó de valor y comenzó a arrojarle pan bendito hasta que murió.

Baptisterio y Museo de la Sta. Cruz
Baptisterio y Museo Santa Cruz

El Baptisterio de San Juan se encuentra enfrente. Estamos ante uno de los monumentos cristianos más antiguos de todo Occidente con una pila bautismal por inmersión del siglo V de forma octogonal. En su interior hay murales de los siglos XI, XII y XIII y sarcófagos merovingios.

Catedral de Saint Pierre

Muy cerca se encuentra la imponente Catedral de Saint Pierre, que se comienza a construir en el año 1150, siendo el primer monumento gótico de la ciudad. La fachada occidental tiene tres puertas y dos torres. La puerta central tiene imágenes dedicadas al Juicio Final, la puerta izquierda a la muerte y coronación de la Virgen María y la puerta derecha dedicada a la incredulidad y el apostolado en la India de Santo Tomás tras ver al Resucitado.

Vidriera La Crucifixión, Gárgolas de la fachada, detalles de la sillería y el órgano de Clicquot.

Su interior es muy luminoso y de grandes proporciones con casi 100 m. de larga y una bóveda central que alcanza 28 m. de altura. Destaca su conjunto de vidrieras de los siglos XII y XIII y los cerca de 900 m2 de recién restauradas pinturas murales del siglo XIII. Conserva uno de los mejores órganos de toda Francia creado en 1791 por Clicquot, la prestigiosa familia de organistas parisinos.

 Fábricas artesanales de paraguas de François Frères en la Grand Rue.

Al salir de la catedral cogimos la Grand Rue para dirigirnos hacia Notre Dame la Grande. La calle es del siglo IX y dicen que es la más antigua de Europa constatada en un mapa que se conserva. La calle tiene dos palacetes: el Hotel de Briey y el de Rochefort. Además de casas de entramados de madera y tiendas de artesanos. Una de las más antiguas está en el nº 137 donde se encuentra una de las últimas fábricas artesanales de paraguas de toda Francia, la de François Frères. Sin duda, un bonito souvenir que llevarse de Poitiers.

Notre Dame la Grande

La iglesia de Notre Dame la Grande es una auténtica joya del románico, tanto por fuera como por dentro. Construida en XI, fue consagrada en el año 1086. Su fachada se realizó la primera mitad del s. XII y está completamente esculpida con escenas del Antiguo y Nuevo Testamento, desde Adán y Eva hasta el bautismo de Jesucristo. En el segundo nivel los doce apóstoles y dos obispos y arriba del todo Cristo con dos representaciones del Sol y la Luna encima. Sus escenas completamente coloreadas eran admiradas por todo aquel que las contemplase. Aún quedan restos visibles y durante las noches de verano se recrea la policromía por los artistas de Skerzo, lo que lo hace más alucinante aún al poder ver cómo era antiguamente.

Notre Dame la Grande de noche con el espectáculo que recrea la policromía medieval.

En el interior, admirarás los murales en la bóveda del coro del siglo XII y las columnas que conservan muy bien las diferentes policromías, creando unos pasillos bellísimos. Destaca una vidriera que ilustra el interrogatorio de Juana de Arco en su visita a Poitiers. No me extraña que sea una de las iglesias románicas más bellas de Francia.

Interior de la iglesia de Notre Dame, restos de la policromía de la fachada y vidriera dedicada a Juana de Arco y a la leyenda de la Virgen.

Cómo no podía ser de otra manera, hay una leyenda. Se dice que cuando los ingleses intentaron tomar la ciudad en el s. XIII, le ofrecieron dinero al secretario del alcalde a cambio de las llaves de Poitiers. Cuando el traidor se disponía a cogerlas, estas desaparecieron ante él. Mientras los ingleses esperaban ante las puertas de la ciudad, tuvieron una terrorífica visión y comenzaron a matarse entre ellos. Al día siguiente, las llaves aparecieron en las manos de la Virgen.

En la plaza se instala por las mañanas un pequeño mercado donde además de encontrar productos locales, hay antigüedades, libros y curiosidades. La plaza tiene casas de arquitectura características, siendo una de ellas la Oficina de Turismo. Por la parte trasera de la iglesia hay terrazas donde tomar algo, comer o cenar. 

Siguiendo por la rue Notre Dame, frente a la fachada principal de la iglesia, y continuando por la rue des Cordeliers, rodeamos la parte trasera del conjunto medieval del Palacio de los Condes de Poitiers, encontrando un pequeño jardín y replaceta donde se juntan algunos jóvenes. Aquí contemplamos la Torre Maubergeon del año 1104, como denominaba la corte merovingia a las torres de vigilancia. Cuentan que Guillermo VII, duque de Aquitania y considerado uno de los primeros trovadores, se enamoró perdidamente de una noble casada. La secuestró y la cerró en la torre para tenerla cerca. La torre fue restaurada en el siglo XIV por Jean de Berry, añadiendo grandes ventanas góticas y estatuas.

Palacio de los Condes de Poitou-Duques de Aquitania

Empieza su construcción poco después del año 1000 apoyado en la antigua muralla. Este palacio pasa por diferentes usos y reformas. En la plaza Juana de Arco, se puede ver los restos de la primera torre del año 1100. A partir del siglo XIII empieza a desarrollar funciones administrativas , hasta que tras la Revolución Francesa se convierte en Palacio de Justicia hasta el año 2019. Su visita es gratuita.

La que fuera residencia de los Condes de Poitou-Duques de Aquitania fue el lugar en el que vivió la dos veces reina Leonor de Aquitania (primero de Francia y después reina de Inglaterra), también es conocida por ser la madre de Ricardo I de Inglaterra apodado "Corazón de León". Una mujer de armas tomar y la más poderosa en la Europa de la Edad Media. Reinó durante 70 años y murió con 82. Una biografía fascinante la suya que ha sido recogida en muchos libros y adaptaciones cinematográficas. 

Otra de las mujeres francesas más afamadas es Juana de Arco. En esta ciudad tuvo lugar el juicio en el que se la examinó e interrogó el año 1429 antes de dirigir el ejército real tras serle reveladas las indicaciones para acabar con la Guerra de los Cien Años que enfrentaba Inglaterra con Francia mediante distintas visiones divinas del Arcángel San Miguel, Santa Catalina y Santa Margarita. Tras varias victorias se ganó la confianza del rey Carlos VII. Aunque por lo visto, no le sirvió para que este intercediera por ella tras ser condenada por herejía a morir en la hoguera con tan sólo 19 años. 


La joven heroína se convirtió en símbolo de la unidad nacional y patrona de Francia tras ser beatificada en 1909 y canonizada en 1920.

Una última curiosidad sobre la ciudad de Poitiers que quiero compartir con vosotros nos lleva al barrio de Carnot durante junio de 1940. Casi todo este mes, la ciudad fue capital del reino belga dado que aquí se refugió su gobierno en la II Guerra Mundial. Dentro de la comisaría de policía se encuentra una réplica del Manneken Pis que les regalaron en señal de agradecimiento. Nosotros nos hemos enterado de este dato después, pero no queremos que os lo perdáis si os resulta interesante. 


Poitiers es una ciudad fascinante y muy cómoda para visitar en familia. Los alrededores también están llenos de sitios únicos como Defiplanet, el primer parque de atracciones basado en la preservación de la Naturaleza.

viernes, 18 de diciembre de 2020

Descubre Benidorm en familia y con bicicleta eléctrica


Hemos estado en Benidorm otras ocasiones, pero realmente no lo hemos recorrido. Cuando hemos estado ha sido para ir a parques temáticos y como base para visitar otros lugares cercanos, ya que la oferta hotelera es inmensa. 

Si bien es cierto, este año, debido al Covid, está sacudiendo mucho a una localidad turística por excelencia como es Benidorm, y muchos locales, hoteles y establecimientos han cerrado sus puertas. Aunque empieza a verse la luz al final del túnel y estoy segura de que se reactivará para volver a recibir todo el turismo de nuevo. De hecho, es el tercer lugar de España con más plazas hoteleras, por detrás de Madrid y Barcelona.


El visitante no llega muchas veces a conocer otras partes del pueblo: es alargado y llegar de una punta a otra conlleva coger el coche o estar pendiente de autobuses, con lo que acabas conociendo el hotel y la playa que tienes enfrente. 

Contactamos con Tour & Kids, un sello de garantía familiar para destinos turísticos y empresas de la Comunidad Valenciana, un club que entiende las necesidades de los que viajamos en familia y al que os invito a uniros. Podéis consultar su agenda para no perderos noticias y promociones.

Desde Tour & Kids nos recomendaron conocer Benidorm de una forma diferente: en bicicleta eléctrica con TAO Bike. Todo un acierto, ¿por qué no se nos había ocurrido antes? Una actividad familiar estupenda.


Ese día nos sorprendió el viento. El tiempo no era el adecuado para hacer una ruta larga y llegar al parque natural de la Sierra Helada, pero el día siguiente todavía se presentaba peor. Decidimos probar por la localidad y pasar el día de esta forma tan divertida como primer contacto. 

¡La de tiempo que no iba en bici! Con lo que yo la he usado...

Benidorm tiene muy buenas infraestructuras y unos 80 kilómetros de carril bici. Puedes llegar a Altea, Finestrat, Villajoyosa, El Albir, las Fuentes del Algar... depende de ti, pero lo mejor es que te dejes aconsejar por Sergio que te indicará las mejores rutas. 


Sinceramente, pensaba que iba a ser más complicado, pero enseguida le cogimos el punto y nos encantó. Haces ejercicio, pero no te cansas y las cuestas se suben sin esfuerzo. La batería tiene muchísima autonomía. Además de ser un medio de transporte sostenible que no contamina, es saludable. Puedes llevar incluso a tu mascota y niños de todas las edades, ya que hay accesorios, tándems, carritos con remolque para hasta 2 peques y sillitas. 

Nos olvidamos del coche en todo el día y por fin, pudimos recorrer todo Benidorm. Subimos hasta el Balcón del Mediterráneo, típica estampa del pueblo. La de veces que había querido ir y como pillaba lejos del hotel y aparcar era imposible, ni lo había intentado. Siempre lo dejaba para otra ocasión.


Se encuentra en la Punta Canfall, separando las playas más largas y donde se encontraba el castillo. Hay paneles informativos que explican los diferentes espacios de la fortificación. Se pueden ver algunos restos bajo tramos de cristal. La Rosa de los Vientos se sitúa en el suelo de la Replaceta del Castillo y señala los 16 puntos cardinales y los principales vientos. Está hecha en bronce sobre granito. El castillo tenía un patio central donde se situaba uno de los dos aljibes y se distribuían las estancias en dos plantas de las que aún se puede ver un tramo de las escaleras que se descubrieron en una excavación arqueológica.


Fue el pasado 2019 cuando se realizaron estas excavaciones tan reveladoras.

Destaca muy cerca la cúpula azul de la iglesia de San Jaime y Santa Ana. En su interior la imagen de la Virgen del Sufragio que encontraron unos marineros en un barco a la deriva. El templo se construyó sobre el año 1780 y esta Virgen se convirtió en la patrona de la localidad.


Nos metimos en el casco antiguo, donde hay muchos bares de tapas. Un pueblo más típico de pescadores y menos urbanita que la parte de los inmensos rascacielos.

Recorrimos con las bicis la Playa de Levante con sus 2 km de longitud y la Playa de Poniente de 3 km. Esta última tiene un paseo marítimo con bancos y balconadas que simulan los acantilados y el oleaje. 

Comimos en un restaurante de los muchos que hay en el paseo y, como hay terrazas, no hubo problema con las bicis, el mismo camarero nos facilitó un lugar donde dejarlas. 


Algunos llaman  a Benidorm "el Nueva York del Mediterráneo" o incluso "Beniyork" y nosotros nos quisimos acercar hasta el rascacielos que ostenta el título de hotel más alto de Europa con 186 metros de altura. Esta localidad tiene 62 rascacielos y un total de 22 edificios que superan los 100 metros de altura. Destacan el edificio Kronos de 140 m, Intempo (el que tiene forma de M) y que será el edificio residencial más alto de Europa con 200 metros o la Torre Lugano con 158 m.  El "Manhattan europeo" tiene hasta una guía que recoge datos e información sobre los edificios y su ubicación.


Uno de los puntos de interés es el Parque de L´Aigüera, el pulmón verde de la ciudad, diseñado por Ricardo Bofill. Un bonito paseo donde no faltan columpios, toboganes, tirolina y hay dos anfiteatros para espectáculos al aire libre .



El mejor skyline para ver el atardecer se encuentra en el Mirador de la Cruz, subiendo por el final de la Playa de Levante, en lo alto de la Sierra Helada. Como os contaba al principio, debido al viento, subir por aquí no hubiera sido una buena opción, así que lo hicimos en coche tras devolver las bicis.

Otras cosas que puedes hacer:

  • Visitar los parques temáticos como Terra Mítica, Terra Natura, MundoMar o Aqualandia en verano.
  • Llegar hasta la isla de Benidorm a 4 km de distancia. Es un paraje natural protegido en el que hay un único edificio: un restaurante al que se llega cogiendo un barco desde el Rincón de Loix. O bien en moto acuática, kayak, etc.
  • Practicar buceo en cualquier época del año.
  • Recorrer en bici eléctrica la Sierra Helada y disfrutar de sus acantilados.
  • Visitar el Tossal de La Cala, en el que se encontraba un asentamiento romano en el siglo I a.C.. Se ha musealizado y se puede visitar de Lunes a Viernes de 8 a 20.30 y Sábado y Domingo de 9 a 18 horas. Si queréis concertar una visita guiada gratuita, lo podéis hacer escribiendo a patrimonihistoric@benidorm.org Los horarios son de L a V de 16 a 18 y los Sábados y Domingos de 10 a 13 horas.

Consulta la web de VisitBenidorm para conocer la agenda y planificar tu viaje.

También te puede interesar:


Política de transparencia: Este artículo es una colaboración con Tour & Kids y TaoBike. Si bien, esto no influye de ninguna manera en nuestra opinión que es independiente y está basada en nuestra experiencia real. 

domingo, 29 de noviembre de 2020

Experencia en Kikopark Oliva


Tuvimos la suerte de conocer Kikopark gracias a un sorteo que realizaron en Instagram y me gustaría recomendaros el sitio por diferentes razones:

La primera, la necesidad de esa desconexión frente al mar. Nos vino genial volver a sentir la brisa y los paseos por una playa de 10 a la que no descartamos volver en verano. De hecho, el paraje dunar está protegido y la playa tiene bandera azul. El complejo tiene varios accesos directos a la playa.

La limpieza y el protocolo sanitario es impecable. Un punto muy a su favor y más en los tiempos que corren, ya que te trasmite seguridad. El personal de Kikopark ha recibido formación y todo el equipo tiene su equipo de protección, se han instalado mamparas, hay dispensadores de gel hidroalcohólico en diferentes puntos, se puede pagar online o incluso por teléfono. Además se ha aumentado la frecuencia de la limpieza y desinfección de las zonas comunes. Se desinfectan llaves y tumbonas después de cada uso, se ha señalado el pavimento con marcas de distancia y espera, se ha limitado el aforo y se controla la separación de seguridad en mesas y tumbonas. Todo preparado para unas vacaciones o días de relax muy seguras para que no tengas de qué preocuparte durante tu estancia.

EXPERIENCIA:

Llegamos hasta el valenciano pueblo de Oliva y nos dirigimos hasta su playa. Lo encontramos fácilmente, pues está bien indicado.

Desde que llegamos nos hicieron sentir muy cómodos. En recepción la chica que nos atendió era muy amable y dispuesta.

Nosotros estuvimos en uno de sus apartamentos con vistas al mar. Entrada completamente independiente, con dos habitaciones: la de matrimonio con dos camas y la otra con una litera, dormimos como lirones los 4. La cocina muy completa con todo lo necesario para cocinar e incluso un kit de limpieza individual con estropajo, bayeta y lavavajillas. Además cuentas con plaza de parking. El balcón cuenta con muebles de terraza y es un lujazo poder amanecer con vistas al mar y desayunar mientras lo contemplas. 


Coincidió que llegamos para la noche de Halloween y sobre la mesa encontramos cupcakes, chuches dentro de una calabaza y una máscara. Todo un detallazo que sorprendió a las niñas.


Bajamos a coger unas pizzas en La Frascuela, donde además tienen menús del día por menos de 10 euros, pollos a l´ast y paellas por encargo. Nosotros sólo probamos las pizzas y están de vicio. Os las recomendamos.

INSTALACIONES:

Al día siguiente y con más tiempo, recorrimos las instalaciones del complejo. El resort ofrece amplias zonas para caravanas, autocaravanas, campers o tiendas. Las parcelas están perfectamente delimitadas por setos, con grava y cuentan con agua potable, desagüe, wifi y conexión eléctrica. Durante los meses de verano, disponen de sombra. Además, puedes alquilar una nevera si lo necesitas, algo que me parece muy importante si vas con la tienda unos cuantos días. Por supuesto, los pabellones sanitarios están bien distribuidos con baños y duchas completos y súper limpios. 


Entre las instalaciones, cuenta con piscina para grandes y pequeños con hamacas, peluquería, centro de belleza, supermercado, cajero, miniclub, restaurante KikoPort para degustar la gastronomía mediterránea (Kikopark ofrece la opción de desayunos, media pensión y pensión completa si lo deseas), chiringuito en la playa, zona de columpios, alquiler de bicicletas, etc.


El camping diseña actividades náuticas, deportivas, excursiones, visitas guiadas, fiestas temáticas, música en directo... todo lo necesario para pasar una estancia agradable y con muchas opciones para disfrutar en familia, en pareja o con tu grupo de amigos. Déjalo en sus manos, porque son auténticos profesionales.

ENTORNO:

El entorno es ideal para descansar y recargar las pilas. Por un momento te olvidas de todo y sólo piensas en disfrutar de cosas tan sencillas como descalzarte y dar un paseo por la playa. 

Pero como somos de "culo inquieto" quisimos conocer algunas localidades cercanas como Gandía, Xàvia y la Cueva Prehistórica Las Calaveras de Benidoleig. El casco antiguo de Oliva y las vistas desde su castillo son espléndidas. A 5 kilómetros de Kikopark se encuentra el Parque Natural de La Marjal Pego-Oliva, un humedal con un ecosistema único. Hay otras excursiones y rutas de senderismo que podéis realizar o simplemente relajaros y descansar junto al Mar Mediterráneo.




domingo, 18 de octubre de 2020

Qué ver en Adzaneta del Maestrazgo (Castellón)

 


La población de Adzaneta está a 45 kilómetros de Castellón, en el interior de la provincia. Un núcleo que tiene su origen islámico y toma el nombre de la tribu bereber de los Zanata. Aunque se han encontrado restos de cerámica campaniforme, lo cual hace suponer que había un poblado íbero. Tras la reconquista perteneció a Culla, con la que comparte pasado templario. 

Escenario de batallas durante las Guerras Carlistas, en esta población venció el general O´Donell al general carlista Cabrera, conocido como "el Tigre del Maestrazgo".

El pueblo creció notablemente y posee un bonito patrimonio con destacados monumentos como el antiguo Palacio del Comendador de Montesa, actual Ayuntamiento, la iglesia de San Bartolomé y el museo parroquial, la Torre de la Presó, las murallas, el refugio de la Guerra Civil y un buen número de casas señoriales. No olvidemos el castillo que se encuentra a las afueras de la población.


La mejor parte que se conserva de la muralla que rodeaba la villa es el muro norte, adherido a algunas viviendas. Se presume que esta antigua muralla fue construida entre los siglos XIII y XIV.

Prácticamente delante, se contempla un barranco y en la pared de enfrente se encuentra el refugio de la guerra civil, una cueva en la que esconderse ante los bombardeos.




La Torre de la Prisión, del siglo XII, la encontramos al final de la calle Montesa, al final del tramo de muralla. Se encuentra muy bien conservada. Junto a ella la iglesia de San Bartolomé donde destaca el altar barroco del año 1744.




Desde aquí cogemos el coche para ir al castillo, a 4 kilómetros del núcleo urbano. Este conjunto está formado por la torre medieval con funciones defensivas, la ermita de la Esperanza, del año 1516 es la más antigua de Adzaneta, y la casona. Fue restaurado gracias a los vecinos del pueblo.



La Torre o Castillo es del siglo XIV y aparece en la carta de donación de la Carta Pobla en 1272 por parte de Guillem d´Anglesola. También se cita como limite en la Carta Pobla de Lucena de 1335. Perteneció a caballeros de la conquista, grandes señores y a las ordenes militares templarias y montesas.


El castillo cuenta con un área recreativa en la que podemos encontrar paelleros, fuente, mesas, sillas y columpio. Además, las vistas a la sierra de Lucena son muy bonitas desde aquí.

Quizás no hayas oído hablar tanto de este pueblo como de algunos de su alrededor, pero vale la pena acercarse a conocerlo y puede que te sorprenda tanto como a nosotros.




domingo, 13 de septiembre de 2020

Qué ver en Buñol, el pueblo de la Tomatina


Buñol es un pueblo del interior de Valencia de la que dista 40 km. y es conocido internacionalmente por su fiesta de la Tomatina, donde las calles se tiñen de rojo tras tirarse toneladas de tomates maduros entre los participantes. Una placa en la Plaza del Pueblo indica el lugar exacto donde se originó la fiesta el 29 de agosto de 1945, cuando se les empezó a lanzar tomates a los gigantes y cabezudos.


 

Pero más allá de la fiesta, hay un pueblo con un castillo insólito, rutas senderistas, parajes naturales y unas zonas de baño estupendas.

Dejamos el coche en el Parque de San Luis, ya que después de comer queriamos pasear por la zona del río y así evitamos volver a subir. Para llegar a este parque, viniendo desde Valencia entramos un poco en el pueblo por la Plaza de las Ventas para coger la calle Condes de Buñol, calle Juan Pesset y a la derecha del campo de fútbol hacemos un tramo en el que parece que te sales del pueblo. Junto a una fuente en la carretera encontramos una cabra montesa bebiendo, parece acostumbrada a hacerlo. Un par de curvas y antes de cruzar el puente, a la izquierda encuentras el parque.


 

Desde aquí cogimos la calle San Luis y la calle Cid. Por estas calles, podéis ver los enganches en el suelo para tapar las fachadas durante las fiestas y que no acaben teñidas de rojo. En esta calle se encuentran algunos de los principales puntos de interés que vimos antes de subir a la zona del castillo.

Antes de llegar a la Plaza del Pueblo, se encuentra la iglesia de San Pedro Apóstol, de estilo neoclásico del siglo XVIII. Pasando la plaza en la que, como he dicho antes se encuentra la placa conmemorativa del inicio de la Tomatina, vemos el bonito edificio donde se ubica el ayuntamiento.

 


Más adelante subimos por un callejón de escaleras hacia el barrio del Castillo. Por todo el pueblo encontramos fuentes dedicadas a santos y de agua fresca, lo cual se agradece ya que hacia calor. Pasamos por el Parque de Borrunes a las faldas del castillo, la vegetación apenas te deja ver el río. Cruzamos por un pequeño puente y subimos hasta el castillo. Nos dirigimos a la Oficina de Turismo y la chica, muy maja, nos explica que hay dos museos: el arqueológico y el etnológico en dos edificios cercanos. Nos acompaña y nos deja la llave. Lo visitamos tranquilamente, no son muy grandes. El primero, se ubica en el antiguo Palacio de Mercader y se exponen piezas de el paleolítico, neolítico, edad de bronce, del hierro y algunas iberas y romanas. Se encuentra un pozo que en su epoca tenía una noria para extraer agua de una fuente.


 

El segundo museo que visitamos fue el etnológico, situado en la antigua iglesia del Salvador, del siglo XIII.

También subimos a las torres desde donde hay buenas vistas. La entrada se paga en la oficina de turismo y cuesta 1 euro cada lugar. Sinceramente, aunque no es un precio elevado, no me pareció que hubiera gran cosa. 

Hay visitas guiadas con la entrada a los museos por 6€ los adultos y gratuita para menores de 12 años, has de apuntarte desde AQUÍ.


 

El castillo de Buñol se construyó entre los siglos XI y XII, en un lugar fronterizo entre Castilla y Valencia. De carácter defensivo poseía dos fosos diferenciados: el primero separa el recinto militar de la zona de las Ventas y el segundo lo separa de la zona de viviendas exteriores.  Es de los pocos castillos que conservan viviendas habitadas en el interior de la plaza de Armas, de ahí su peculiaridad. Resulta una estampa muy bonita con las blancas fachadas adornadas con flores y situadas entre torres defensivas. Una plaza muy original.

Volvemos por la Oficina de turismo y bajamos por las estrechas calles de origen musulmán. Algunas de estas calles fueron pintadas por Sorolla. Al final, volvimos a salir por la misma callejuela de escaleras que da a la calle Cid. 


 

Desde aquí os podéis acercar al Molino Galán, edificio del siglo XVII que albergó el molino de papel y una fábrica papelera, industria muy importante en el municipio. El edificio se ha rehabilitado y  alberga la biblioteca, una sala de exposiciones y conferencias y el Museo de la Tomatina entre otros usos.


Por aquí pasa el río Buñol y comienza el bonito paseo fluvial que nos lleva a una pequeña piscina natural bajo el puente. Nosotros aquí aprovechamos para ir a comer en un restaurante con una gran terraza en el Parque San Luis. Este paraje me encantó. Hay una fuente, columpios, un enorme auditorio que se construyó aprovechando la forma rocosa de esta zona y al final está la Ermita neoclásica de San Luis Beltrán, junto a la que hay un bonito manantial de agua.

 

Después de comer cruzamos el puente dejando abajo la piscina natural y tomamos una senda río

arriba. Un chico nos dijo que por una pequeña puerta metálica existía un camino por el que iba la gente

del pueblo a las pozas, pero también se podía acceder por la parte de la derecha a la primera de las

pozas. Y eso hicimos, aunque no es un camino muy bien conservado y tuvimos que cruzar el río sobre unos troncos, pero enseguida llegamos. Nos pudimos refrescar y descansar un rato sobre las rocas.

Nuestra intención era ver la Cueva del Turche, pero está cerrada hasta nuevo aviso. Es un paraje natural con una bonita cascada que forma un pequeño lago y area de picnic. Pero las pozas de la Jarra nos sirvieron para pegarnos un chapuzón y refrescarnos lejos de la gente que había en la piscina natural.


 

Si os gusta el senderismo hay rutas fáciles para toda la familia y otras con mayor dificultad como la PRV 190 Buñol-Las Moratillas de más de 29 km. AQUÍ os dejo el enlace con información más completa sobre las diferentes rutas.

Para los que quieren disfrutar de la naturaleza por más tiempo, la zona tiene alrededor pequeños pueblos como Alborache, Yátova y Macastre que forman parte de la Hoya de Buñol. 

¿Qué?¿Te animas a conocer la zona de Buñol? Y si ya la conoces, cuéntanos qué te parece.