jueves, 26 de marzo de 2020

Almodóvar del Río y su castillo


En nuestra corta visita a Córdoba reservamos dos noches en un apartamento de este bonito pueblo por Booking (tenéis enlace desde el banner), a tan sólo 22 km de la capital.
Todos los que nos seguís sabéis lo que nos gusta un castillo, pues os diré que este es espectacular. 
Ya cuando vas llegando con el coche se divisa su silueta en lo alto de un cerro. Os aconsejo dejar el coche en el parking que hay en la falda de la montaña y subir hacia la derecha por un camino que rodea el castillo y desde el que se obtienen estupendas panorámicas al valle del Guadalquivir. Este camino no es accesible a carros, pero hay una carretera asfaltada. Por esta carretera se puede subir en coche de lunes a viernes, aunque hay menos plazas de aparcamiento, los fines de semana el acceso se hace con microbús por 1 euro. 


En el castillo rodaron algunas escenas de la 7ª Temporada de la serie "Juego de Tronos" (debo ser de las pocas personas que no la han visto), ya que era al mismo tiempo dos reinos:  Altojardín, el asentamiento de la Casa Tyrell y las mazmorras del Reino de Roca Casterly. En cada uno de esos lugares hay un panel con la foto de la serie explicando de qué escena se trata. Podéis ver una sala con los trajes que se utilizaron para el rodaje. Otras de las torres tematizadas son la del Homenaje con 33 metros de altura, la mazmorra y el armero. 




Se realizan muchas actividades: almuerzos medievales, entrenamientos de combate, recreaciones, visitas teatralizadas, eventos, visitas guiadas o por tu cuenta. Os aconsejo que visitéis antes la web oficial para que no os pase como a nosotros que llegamos justo cuando finalizaba una visita teatralizada. 


En las torres Cuadrada y Redonda se emiten continuadamente videos explicativos sobre la historia del Castillo y su reconstrucción.


LEYENDA DE LA PRINCESA ZAIDA

Corría el año 1091 cuando Córdoba se veía amenazada por las tropas cristianas en su reconquista de la Península Ibérica. Decidieron pedir ayuda a los guerreros almorávides del norte de África. Éstos en lugar de ayudarles, aprovecharon para intentar arrebatarles la taifa de Córdoba.
El príncipe Fath - Al Mamum antes de enfrentarse en la cruel batalla, mandó refugiarse a su esposa Zaida y su familia al castillo de Almodóvar del Río, pensando que allí estarían más seguros.

La noche del 28 de marzo, la princesa despierta sobresaltada presintiendo que algo malo acababa de suceder. Efectivamente, su amado había muerto en la batalla.
Al día siguiente los almorávides conquistan el castillo y es encerrada en la mazmorra donde acaba muriendo de pena.
Monumento a la Encantá
Desde entonces se cuenta que cada 28 de marzo aparece gimiendo y esperando que su príncipe regrese.

El fin de semana más cercano a esta fecha se celebra el Zoco de la Encantá, donde el pueblo regresa a la época árabe, ponen un mercadillo y se realizan representaciones para recordar la figura de la princesa Zaida.

HISTORIA 

Su historia esta marcada por huellas de las distintas civilizaciones que pasaron desde el paleolítico hasta nuestros días. La inmejorable situación junto al río Guadalquivir, en aquellos tiempos navegable, hizo que aquel primer poblado íbero prosperase y desarrollase en la época romana una importante industria alfarera donde se fabricaban las ánforas que transportaban aceite hasta Roma. De aquella época quedan los restos del Portus Romano en la orilla del derecha del río.

En el año 740 los árabes construyen la fortaleza militar vinculada al Califato de Córdoba, para pasar en años posteriores a la Taifa de Carmona, la de Sevilla y acabó dependiendo de la Corte almohade de Sevilla.
En 1240 se entrega al Rey Fernando III "El Santo" y a partir de entonces se realizan diferentes ampliaciones mientras pasa por manos de distintos reyes como Alfonso X, Pedro I, Enrique II y Alfonso XI.
Felipe IV vendió la villa en 1629 a don Francisco del Corral y Guzmán, caballero de la Orden de Santiago, por lo que acabó siendo señorío.

 

QUÉ VER
Fuente de la Plaza Juan Merinas

Repartidos por el casco urbano hay monumentos que hacen referencia a la Leyenda de la Encantá, al Aceite Carbulense, a la Gastronomía Popular y a la Fiesta de San Juan. Podemos encontrar pinturas, esculturas y algunas fuentes como la de la Plaza Juan Merinas que teníamos muy cerquita de nuestro apartamento. Esta fuente esta dedicada a la Virgen de Fátima y abastecía de agua a la población antes de que llegase el agua corriente a las casas.

El Antiguo Hospital de Ntra. Sra. de Gracia y Capilla es otro de los lugares con historia. En la actualidad es un colegio, pero atendía a pobres y transeúntes desde antes de 1461. Recogía niños huérfanos, daba dotes a las doncellas más pobres para su casamiento y otras actividades de carácter benéfico. De 1916 a 1959 fue colegio convento para niñas pobres.

Capilla Ntra Sra. de Gracia y al fondo el Castillo
El Ateneo Popular es una de las casas señoriales y perteneció desde 1777 a la familia Natera. En la actualidad sirve como espacio para promover la cultura en la población y tienen lugar muchas actividades y eventos para su divulgación.
Biblioteca Municipal, el edificio fue construido en 1752 y funcionó como ayuntamiento y cárcel municipal hasta la década de los 80. En 1990 se abre como biblioteca.

A la izquierda el Ateneo y en frente la Biblioteca Municipal.

En el Antiguo Mercado de Abastos se ubica la Exposición Arqueológica, de entrada gratuita que permanece abierta sólo por las mañanas.
El Portus, antiguo embarcadero romano del que hemos hablado anteriormente se puede ver a orillas del Guadalquivir. 
Otras exposiciones que hay en el pueblo son de taxidermia, etnológica, de máquinas de coser y carteles de toros y talleres de cerámica, escultura y mosaico romano. Si estáis interesados, podéis concertar visitas en los teléfonos de contacto que se facilitan en la web del ayuntamiento.
Existen tres rutas temáticas: la GR-48 por Sierra Morena, Ruta Bética Romana y Ruta Taurina Valle del Guadalquivir.
La zona es muy completa, puedes realizar actividades y deportes acuáticas en el Embalse de Breña II y disfrutar en verano de su playa fluvial.
Estoy segura de que disfrutaréis de su entorno natural tanto como del pueblo. 



domingo, 23 de febrero de 2020

En Sevilla no bastan dos dias (Parte II)


El día anterior lo pasamos viendo los destacados monumentos de Sevilla: la Giralda, la Catedral, el Alcázar y paseamos por sus calles principales y comerciales hasta llegar al lugar donde encontramos Metropol Parasol, más conocido como las Setas.
Hoy, más tranquilos, llegamos hasta la Plaza España. Construida para la Exposición Iberoamericana de 1929 por el arquitecto sevillano Aníbal González (autor también de la Plaza América y sus tres pabellones), se ha convertido en uno de los puntos turísticos más visitados en la ciudad. No os perdáis detalle de sus azulejos, techos, cerámica y buscar el banco de vuestra provincia para haceros la típica foto.


La plaza está muy animada y os aconsejo dedicarle la mañana junto al Parque de María Luisa. Estos jardines pertenecían al Palacio de San Telmo hasta que la infanta Mª Luisa de Borbón los donó a la ciudad inaugurándose en 1914 como el primer parque urbano de la ciudad.
Cerca de aquí y dirigiéndonos hacia el río Guadalquivir, encontramos edificios tan singulares como el Teatro Lope de Vega, el Hotel Alfonso XIII, que también se construyó con motivo de la Exposición Iberoamericana, la Universidad (Antigua Real Fábrica de Tabacos) y el Palacio de San Telmo (ahora sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía) y nos llamó mucho la atención con sus doce hombres en piedra en lo alto. Se trata de doce sevillanos ilustres, os dejo este interesante video por si queréis saber más.


Cruzamos los Jardines de Cristina y encontramos por casualidad el monumento que Sevilla dedicó a la Duquesa de Alba.

Por esta zona hay muchos restaurantes y nosotros comimos en una terraza de la calle Almirante Lobo desde donde veíamos la Torre del Oro.
La Torre es hoy museo naval y un estupendo mirador al Guadalquivir. La entrada cuesta 3 € y abre sólo por la mañana hasta las 14h. Los lunes la visita es gratuita.
No olvidemos la relevancia de la ciudad y su puerto fluvial durante más de 200 años como base de operaciones ultramarinas en el Atlántico y Pacífico. Sevilla se convirtió en una de las ciudades más importantes en aquellos tiempos dejando un gran impacto reflejado en edificios administrativos, religiosos y civiles de gran envergadura.


Cuentan que se denomina Torre del Oro porque estaba recubierta de azulejos que brillaban con la luz del sol o que Pedro I guardaba tesoros en ella. La realidad es que en el año 2005, se averiguó que brillaba por la mezcla de cal y paja prensada. De origen almohade, formaba parte de la muralla sirviendo de defensa del puerto y de las Reales Atarazanas (antigua fábrica de barcos que espera abrir este año 2020), situadas en el barrio El Arenal.
Hacia allí nos dirigimos, no sin antes pasar por la Real Maestranza de Sevilla, una maravilla con esos tonos que para mí son el color especial de Sevilla. Caminamos por detrás de la plaza de Toros descubriendo este precioso  paseo y llegamos a una glorieta donde se levanta una cruz que cuenta la siguiente historia: " En el siglo XVI Sevilla, centro de confluencia mundial y puerta de entrada de las riquezas que subían por el curso del Guadalquivir, fue punto de partida de la hazaña marítima más importante de la historia del hombre: la primera vuelta al mundo. En 1649 quedaron enterrados en este entorno, llamado Monte del Baratillo marineros, pescadores y vecinos del Arenal que perecieron debido a una epidemia de peste. Existía en él esta cruz que se conmemora, convirtiéndose en un lugar de culto y devoción que dio origen a la hermandad de la Cruz del Baratillo".



Muy cerca y siguiendo la calle Arfe, encontramos el Mercadillo de Artesanía y detrás casi pasa inadvertido el Arco del Postigo del Aceite, una de las 18 puertas que tenía la antigua muralla romana y por la que entraban el aceite a la ciudad. Aquí también verás la pequeña capilla de la Virgen Pura y Limpia. Debido a su estrechez, es un punto complicado en el paso de las cofradías de Semana Santa.
Cruzamos el Arco y escondida está la plaza del Cabildo con tres accesos: uno desde la calle Arfe, otro desde la calle Almirantazgo que es la más bonita  por estar llena de columnas y desde la Avenida Constitución frente a la catedral. La plaza tiene una fuente y forma de semicírculo con frescos pintados sobre sus columnas.



Nuestro recorrido llega hasta el Hospital e Iglesia de la Santa Caridad. Os aconsejo su visita con la audio guía. Este es uno de los lugares que más me sorprendieron. Una historia desconocida para muchos que merecería ser valorada.
Miguel Mañara, fue su propulsor y se construyó aprovechando naves de las Reales Atarazanas. Como gran creyente, quiso hacer de la caridad su gran obra en la vida para entrar en el cielo. Creó un comedor y el Hospital para recoger a gente sin techo, llegando a aumentar los socios de la Hermandad a más de 500 personas y elevando así la cifra de donativos. Hay una exposición con algunos objetos que le pertenecieron y un lienzo de Zurbarán



A día de hoy, la Hermandad no recibe subvenciones y se sigue manteniendo gracias a los socios, donaciones y voluntariado. En esta Casa hogar vive gente abandonada por su familia o personas en la última fase de su vida que carecen de recursos. También cuenta con un economato en el que se ayuda a unas 2000 personas al mes. Una gran y loable obra de caridad que continua a través de los siglos, actuando con el mismo fin para el que fue fundado.


Pero, además Miguel Mañara, era gran amigo de Murillo y encontramos verdaderas obras de arte en la capilla de este autor junto a cuadros de Valdés Leal y Roldán. La capilla está llena de tesoros. Durante la Guerra de la Independencia, el Mariscal francés Soult robó cuatro de estas obras que después fueron vendidas y se encuentran en museos de Londres, San Petersburgo, Ottawa y Whashington. En la capilla encontramos sus copias.


El retablo es una obra maestra del barroco europeo creado por Bernardo Simón de Pineda y representa el entierro de Cristo con escultura de Pedro Roldán. Podemos acceder al coro por una estrecha escalera y obtendremos una buena perspectiva.
Desde aquí, volvimos a recorrer las calles del centro admirando muchos de sus edificios. No hay que olvidar que es el casco histórico más grande de España y perderse por sus calles es requisito indispensable en Sevilla. ;-)

Monumento por la Tolerancia y detrás el Puente de Triana


martes, 4 de febrero de 2020

En Sevilla no bastan dos días (Parte I)


¿Qué para ver Sevilla no bastan dos días? No, yo creo que hay que dedicarle 4 días para saborear bien la ciudad, pero si no dispones de más días o sólo quieres conocer lo esencial de la ciudad puede que dos días sean suficientes para dejarte un buen sabor de boca y desees, como nosotros, volver.

En cuanto pones un pie en la ciudad te das cuenta de que Sevilla se vive de otra manera. Más pausado, entreteniéndote, saboreando y admirando cada uno de los rincones que encuentras a tu paso. Sevilla te embruja, es una señora con bata de cola (la bata podría ser el río Guadalquivir), tiene esa esencia andaluza y elegante que cautiva a los que la visitan. Es la cuarta ciudad más poblada de España y una de las más turísticas, pero es tremendamente acogedora.

Nosotros aprovechamos unos días navideños, de esos que ya no tienes compromisos con la familia, comidas, etc. para conocer Córdoba y Sevilla. La ciudad de Sevilla está preciosa y animadísima en estas fechas, si a su color especial le añadimos las luces, los villancicos, mercadillos y belenes, resulta una visita muy acertada para las vacaciones de Navidad. Os lo recomendamos.

La ciudad, aunque tenga el casco histórico más grande de España, es relativamente fácil de visitar porque no hay grandes distancias entre los principales puntos turísticos, con lo cuál es ideal para ir con niños.

Mi primer consejo es relajarte y no querer verlo todo de golpe (algo que me suele pasar). Es una ciudad que se deja descubrir, pero con tranquilidad.

Lo primero que fuimos a ver, fueron los Reales Alcázares (también se les puede llamar así, en plural, pues se compone de varios palacios). Nuestro repentino viaje (para variar... no lo teníamos previsto sino que fue un impulso de última hora) hizo que no tuviéramos reservadas las entradas online y los días en los que estaríamos en la ciudad estaban agotadas. Aún así, nuestra amiga Eva del blog Meraviglia nos aconsejo que a pesar del tiempo que hubiese de cola, no nos fuéramos sin verlo o nos arrepentiríamos.

Entrada Real Alcázar 

Cuatro horas de cola (llegamos a las 9.30, hora en la que abrían) que nos dieron para conocer bien la plaza del Triunfo y también que nos timaran en una cafetería, lo cual por lo visto es práctica habitual (vamos, que a un amigo le pasó exactamente lo mismo). Mientras uno se quedaba en la cola, el otro se daba una vuelta con las niñas. En una de esas, me fui a tomar un café con leche, 1.45€, bien. Más tarde, ya a las 12 y algo, volví al mismo lugar y pedí lo mismo: 2 €. Pensé que era un error y el camarero me dijo: - Hoy han subido los precios (y tanto!).
- A ver, ¿han subido de las diez de la mañana a las 12.30? Si he venido hace un par de horas...
A lo que el camarero del bar me responde que antes era precio de desayuno. ¡Y se queda tan ancho!
¿Qué haces ante esto? Pues porque eran sólo 2 €... pero debe ser que la leche de las 12.30 la vaca la pone de una calidad muy superior, porque vamos... Pero bueno, no nos vamos a amargar el día. Pondremos el comentario en TripAdvisor y con eso nos quedaremos. Por cierto, la cafetería se llamaba Mateos. (Nos han contestado que no sería ahí. Lamentablemente, me aseguro bien antes de comentar y como no puedo dar la réplica, confirmo desde aquí que no me he equivocado de local).
En la misma plaza del Triunfo hay una oficina de Turismo. Esta plaza es insólita porque reúne 3 Monumentos Patrimonio de la Humanidad desde 1987 de los 44 que tiene España: la Giralda, el Real Alcázar y el Archivo de Indias.

El Real Alcázar 

Este conjunto de palacios comenzó a edificarse en la Edad Media, su diversidad destaca ya que cuenta con un claro ejemplo de arte mudéjar, gótico y reformas con toques renacentistas y barrocos.
Más de mil años se encierran en estas paredes. Es un auténtico paseo por la historia de España y por aquí pasaron figuras como Al- Mutamid, Fernando III, Pedro I, Isabel de Castilla, Carlos V e incluso se supone residencia real cuando visitan la ciudad.
Abderramán III, califa de Córdoba fue el que indicó en el siglo X que se edificara este palacio que siguió sufriendo intervenciones hasta el siglo XIX, lo que lo hace único en el mundo.
Te darán un mapa con las diferentes estancias, pero es muy difícil de seguir, ya que pareces meterte en un laberinto de patios, habitaciones y salas.
Yo no sé si me habré dejado algo por ver (creo que no) y destacaría los siguientes rincones:

Patio del Yeso

Nada más entrar a la derecha, la Sala de Justicia, primera obra mudéjar del Alcázar. Decorada en yesería y con una fuente en medio conectada al estanque. La sala sirvió para impartir justicia en tiempos de Pedro I. Seguidamente encontramos el Patio del Yeso, una joya almohade de arcos decorativos realizados con la misma técnica que se empleó para decorar el exterior de la Giralda.
La fachada del Palacio del Rey Don Pedro es una maravilla que entremezcla elementos árabes y cristianos bajo un alero de madera. Se encuentra en el Patio de la Montería, formando parte del llamado Palacio del Yeso.


Fachada del Palacio del Rey Don Pedro

El Cuarto Real Alto es la parte que SS.MM. los Reyes de España pueden utilizar como residencia cuando visitan la ciudad. Aquí se alojaron Don Pedro I de Castilla, los Reyes Católicos, Carlos V, Felipe II, Felipe V (primer rey Borbón español, residió aquí de 1729 a 1733), Alfonso XII, Alfonso XIII e incluso el Rey Don Juan Carlos.

Patio de las Doncellas

La Casa de la Contratación donde se encuentra la casa del Almirante, la casa del Asistente con dos pequeños patios y el más bello de todos: el Palacio del Rey Don Pedro con el bellísimo Patio de las Doncellas, el Salón de los Embajadores donde nos quedamos boquiabiertos ante la bóveda tan espectacular. Bajo la cúpula, están retratados todos los reyes de Castilla hasta Felipe III, con sus escudos de armas y fecha de reinado. En el arco de acceso, con letras árabes, se lee "solo Dios es vencedor" en repetidas ocasiones. Las puertas probablemente fueron hechas por artesanos toledanos.

Salón de los Embajadores, estancia donde Pedro I albergó su trono.

Son muchas las salas destacables que se entremezclan con patios, ventanales, azulejos, suelos... de extraordinaria belleza. En el Patio de las Muñecas deberás buscar las pequeñas cabezas femeninas entre los capiteles y estas figuras son las que dan nombre al patio. Yo las encontré, aunque has de fijarte mucho.
Otro de los lugares que más nos llamó la atención fue una zona subterránea, los Baños de María Padilla con bonitos arcos góticos que se reflejan en el agua.
En el Patio de la Alcubilla mandó construir la Familia Real una pista de tenis a principios del siglo XX, siendo la más antigua de España. De esto ya no queda nada.

Baños de María Padilla

El Alcázar posee unos jardines espectaculares y os recomiendo descubrirlos tranquilamente bordeando la muralla almohade, entrar a la Galería del Grutesco para verlos desde arriba y hacer unas espléndidas fotografías asomándote a alguno de sus balcones. Esta galería se extiende hasta el Jardín del Laberinto. Esta tendencia, llamada labor de grutesco, es la arquitectura tratando de unirse con la naturaleza como si fuera roca saliente de la muralla. Vermondo Resta fue quien introdujo el estilo manierista en Sevilla a principios del siglo XVII. La parte que da al Estanque de Mercurio está decorada con pinturas al fresco. Este estanque fue una alberca que recogía agua de un acueducto romano  para regar los jardines y huertas del Alcázar.


Jardín de la Galera

En el Jardín de la Galera se encuentra una columna de mármol donde se recogen las palabras del rey y poeta Al-Mutamid: "Dios permita que pueda yo morir en Sevilla, y que nuestras tumbas se abran allí el día de la resurrección". 
El Cenador de Carlos V es un pabellón que mezcla el estilo mudéjar con el renacentista y se encuentra en medio de los jardines. Se construyó en honor al matrimonio del rey Carlos V con Isabel de Portugal. El autor es Juan Herrera, el mismo arquitecto renacentista que se encargó de la construcción de El Escorial, el Archivo de Indias, la catedral de Valladolid y el Ayuntamiento de Toledo entre otras obras.
El Real Alcázar también ha servido de plató televisivo a series como Juego de Tronos y películas como Lawrence de Arabia, 1492. La conquista del Paraíso o El Reino de los Cielos.

Jardines

De aquí salimos casi a las 4 (menos mal que almorzamos bien durante el tiempo que pasamos en la cola). Comimos en una cercana cafetería unos bocadillos y nos fuimos a la catedral que cerraba a las 17h, pensando que si había cola lo íbamos a dejar para el día siguiente.

Horario:
De octubre a marzo: Lunes a domingo, de 9:30 a 17:00h
De abril a septiembre: Lunes a domingo, de 9:30 a 19:00h

Precio: 
Adultos 11.50 €/ estudiantes>25 y pensionistas 3 €/ > 16 años gratuito/Personas con discapacidad gratuito. 
Lunes gratuito, aún así, os recomendamos coger la entrada online. Cobran 1€ por la gestión, pero evitarás las enormes colas.

Giralda desde el Patio de Banderas



Catedral y Giralda

La Giralda está unida a la Catedral y es el símbolo por excelencia de Sevilla. Construida como mezquita entre los años 1184 y 1198, fue en 1248 tras la reconquista del Rey Santo Fernando III cuando se consagra como catedral. La Catedral fue declarada en julio del año 2010 como Bien de Valor Universal Excepcional.

Catedral desde la Plaza del Triunfo

Con una extensión de 23.500 metros cuadrados es la catedral gótica más grande del mundo y el tercer templo católico por detrás de San Pedro del Vaticano y San Pablo de Londres.
Destacan obras de Murillo, Zurbarán y Goya entre otros. En la visita puedes ver la Sacristía Mayor, la de los Cálices, la Sala Capitular, el asombroso Retablo Mayor de los siglos XV y XVI con 18 metros y más de un millar de esculturas siendo uno de los mayores de la Cristiandad, el Altar de Plata, el Coro y el Trascoro, diferentes capillas, los órganos y el Sepulcro de Cristóbal Colón. Aquí también se encuentran enterrados los reyes de Castilla Fernando III, Alfonso X y Pedro I.

Sepulcro de Cristóbal Colón

Nosotros visitamos la catedral sobre las 4 de la tarde y no había la cola que ya desde las 9.30 se veía (abriendo a las 11). A las 5 cierran la catedral, pero desde ahí subimos con la misma entrada a la Giralda que cierra media hora más tarde.

Cúpula

La Giralda tiene 96 metros y se le añadió la veleta (Giraldillo) con forma de mujer conocida como "La Giganta" que representa el triunfo de la fe. Para subir no hay escaleras sino 35 rampas para que el almuédano (encargado de llamar a la oración) pudiera subir a caballo. Tras las capitulaciones de Sevilla, los árabes quisieron demoler la torre. Al enterarse de esto, el infante don Alfonso pronunció su célebre frase: "Por un sólo ladrillo que le quitasen los pasaría a todos a cuchillo".
Salimos por el Patio de los Naranjos donde puedes hacer unas fotos muy bonitas a la Giralda. Con la entrada a estos dos monumentos se incluye la de la Iglesia del Salvador, pero cuando llegamos estaba cerrado.

Vistas desde la Giralda. Azotea de la catedral, a la derecha el Archivo de Indias, enfrente Reales Alcázares y al fondo la plaza de España y el río Guadalquivir.

Horario:
Lunes 11 a 15.30/ Martes - Sábado 11 a 17/ Domingo 14.30 a 18 (La Giralda cierra media hora después)

Precio: (con la catedral y la iglesia del Salvador)
Adultos 10 €/ estudiantes>25 y pensionistas 5 €/ > 14 años gratuito/Desempleados gratuito Lunes de 16.30 a 18h gratuito
La Giralda sólo son 5€. Entrada combinada con las cubiertas 15€
Consulta los horarios AQUÍ Si compras la entrada por la web, evitarás colas.

Patio de los Naranjos desde la Giralda

Archivo General de Indias

El tercer edificio que encontramos en esta plaza es el Archivo de Indias, aunque tiene su entrada por la Avenida Constitución.
Teniendo toda la documentación sobre las colonias españolas dispersa entre Simancas, Cádiz y Sevilla, Carlos III mandó en 1785 centralizarla en este edificio, antigua lonja construida por Juan Herrera durante el siglo XVI.
En su interior se guardan mapas, el diario de Colón, planos de las principales ciudades americanas, etc.
Nosotros, por el horario no pudimos entrar. Así que para otra vez será.

Horario:
De Martes a Viernes 9:30 a 17/Sábado 9:30 a 21h/ Domingos y festivos 10 a 14h/Lunes cerrado.

Precio:
Entrada gratuita.

Sevilla está lleno de preciosos y elegantes edificios como este de la Avda. Constitución.

Con esto ya tuvimos suficiente para un primer día. El resto de la tarde la dedicamos a pasear por la Avenida Constitución, ver el Ayuntamiento donde había un bonito Belén y disfrutar del espectáculo de luz y villancicos en la plaza San Francisco donde a las siete de la tarde se da paso al encendido de las luces navideñas. Aquí, un conjunto de 8 ángeles de 10 metros nos sorprenden realizando un juego de luces al compás de música. 


Paseamos por la comercial calle Sierpes, la calle Cuna y pasamos por la Casa Palacio de la Condesa de Lebrija hasta llegar al final, para dirigirnos hasta Metropol Parasol, conocido como Las Setas. 
Se construyó con el objetivo de renovar la plaza de la Encarnación. Este proyecto del arquitecto Jürgen Mayer es la arquitectura en madera más grande del mundo y alberga cinco niveles: el Museo Arqueológico, Información Turística y Tienda, Mercado y locales de restauración, plaza donde encontramos talleres navideños para los peques y el mirador de 360 grados, se encuentra a 28,5 metros de altura y cuenta con una pasarela de 250 m. El acceso se realiza desde abajo, junto al Antiquarium. La entrada cuesta 5€ en horario de 9:30 a 23:00h. Nosotros no subimos porque había mucha cola y las peques ya no tenían ganas. Quizás en otra ocasión.

Las Setas

Nos íbamos ya cuando oímos tambores. Una cofradía sacaba un paso con un niño Jesús. La calle se inundó de gente. ¡No me quiero ni imaginar lo que debe ser la Semana Santa!

lunes, 13 de enero de 2020

CASTELL DE GUADALEST, UN PUEBLO CURIOSO PARA IR CON NIÑOS


El Castell de Guadalest es un pueblo del interior de Alicante y uno de los más bonitos de España, no es de extrañar su afluencia turística durante todo el año. A tan sólo 20 km de Benidorm y rodeado por montañas, encontramos en lo alto esta villa bañada por el río Guadalest, principal afluente del río Algar.
El pueblo no es muy grande, tan sólo cuenta con 300 habitantes y es muy fácil de ver en una mañana, con lo que es una excursión genial si estáis en la Costa Blanca.
Dejamos el coche a la entrada al pueblo, en el parking (no recuerdo cuál era el precio) y accedemos por unas escaleras hasta el pueblo. Lo primero que nos encontramos es un pequeño lavadero de un blanco brillante.


Nos llama mucho la atención que siendo tan pequeño tenga tantos curiosos museos: Museo Microgigante, Museo Microminiaturas, Museo Histórico Medieval de Tortura, Museo de Saleros y Pimenteros (sólo hay otro más en el mundo que está en Tennesse, EEUU), Museo Belén y Casitas de Muñecas (precioso), Museo Municipal Casa Orduña, Museo de Vehículos Históricos de Guadalest (en la carretera 755 Callosa-Guadalest, km 7) donde lo que más hay son motocicletas  y  nos gustó mucho el Museo Etnológico (además gratuito).


Es en el año 1974 cuando el Castell de Guadalest es declarado Conjunto Histórico Artístico.
El pueblo se divide en dos barrios: el Arrabal y el Castell, que están unidos por un precioso túnel excavado en la roca natural llamado Portal de Sant Josep. Su fachada es un arco de piedra que enmarca la puerta de la que aún se conserva una de las hojas. Sobre ella y un balcón que fue lugar para la guardia.


Nos topamos de frente con la Casa Orduña que también es museo y una preciosa casa de nobles. A través de ella se accede  al Castillo que se divide en dos: Castillo de San José y Castillo de la Alcozaiba. El primero se asienta sobre la roca más alta del pueblo y fue una fortaleza de la época árabe construida en el siglo XI, al igual que la torre que queda de la Alcozaiba. Ambos se encuentran bastante destruidos debido a dos terremotos y la Guerra de Sucesión que voló gran parte de estos.
Al lado de la Casa Orduña, se encuentra la pequeña iglesia de un blanco inmaculado que fue construida sobre un antiguo templo del siglo XIII. La iglesia ha sufrido varias remodelaciones, pues fue saqueada e incendiada durante la Guerra Civil. Esta iglesia fue durante 400 años la más importante del Valle.


Pasamos al salir por el Museo Etnológico que os recomiendo encarecidamente, pues esta típica casa del siglo XVIII se encuentra excavada en la roca, tiene un molino y es preciosa. Seguimos caminando y se abre frente a nosotros la Plaza de San Gregorio con un mirador al embalse.
El Pantano de Guadalest pertenece a la cuenca hidrográfica del Xúquer y fue construido para regular el caudal condicionado por las abundantes lluvias en otoño y primavera y la escasez durante el verano. Actualmente abastece de agua a las zonas turísticas de la costa.


Pasando la plaza y bordeando el mirador, podemos ver algunas partes de la muralla defensiva aprovechando la forma natural de las rocas. Destacan unas rocas enormes separadas debido al terremoto de 1644.


Bajando ya al barrio del Arrabal nos entretenemos admirando el bonito Jardín de las Palmeras y en las muchas tiendecitas. Como se nos hizo tarde, decidimos comer en el mismo pueblo, antes de coger el coche, para no tener que andar buscando después. Comimos muy bien en el Bar Guadalest que tiene platos combinados, tapas, pizzas y menús por 8,50 incluso fines de semana. Esta al lado del lavadero, en la carretera.



¿Os animáis a conocer este pueblo alicantino? Espero que os guste y os sorprenda tanto como a nosotros.
Si queréis ampliar vuestra estancia, hay rutas de senderismo, deportes de aventura y diferentes alojamientos en la web del Ayuntamiento.


domingo, 22 de diciembre de 2019

16 planes gratuitos en Nantes que te motivarán a visitar la ciudad.


Nantes no deja indiferente a ningún visitante, hay tanto que hacer en la ciudad que os aconsejamos un mínimo de tres/cuatro días y os aseguro que se os harán cortos.
La ciudad acerca la cultura a todos, te remueve, te inspira, está viva.

1. Castillo de los Duques de Bretaña.



El castillo descubre en su interior un palacio renacentista enorme y muy elegante. La zona está abierta al público en general, ya que se ha convertido en una plaza en la que se hacen espectáculos, hay un restaurante, baños públicos y exposiciones. También es posible recorrer la muralla y lanzarse por un tobogán de 50 metros de longitud junto a una de las torres de la entrada al Castillo de los Duques de Bretaña, la Torre de los Españoles hasta el foso. ¡Toda una experiencia! (gratuito 2019). 

2. Refrescarte y jugar con el agua.



Junto al castillo, se encuentra una enorme plaza en la que se ubica este gran espejo de agua. A su alrededor hay bancos y zonas verdes para descansar. Pequeños y mayores se divierten un rato mientras se refrescan los días de verano. 
Las fotos quedan muy bonitas con estos reflejos.

3. Seguir la línea Verde.
La línea Verde que encontrarás en el suelo recorre los principales puntos turísticos que no te puedes perder en la ciudad. Cada verano, el evento Le Voyage à Nantes, enriquece el itinerario incluyendo interpretaciones artísticas de todo tipo. Hay rótulos y logos en comercios que son reinterpretados por artistas. La línea es el mejor recorrido para conocer la ciudad, sus rincones y además sorprenderte con el arte contemporáneo formado por unas cincuenta obras de artistas que forma una colección pública única en Francia.

4. La Isla de Nantes.


En El Hangar, encontramos entre otras obras Les Anneaux que se iluminan de colores al anochecer y La Coline, en el local de La Cantine du Voyage, estupendo lugar para comer o tomar algo.



El barrio se ha convertido en un foco artístico y creativo. Las antiguas instalaciones portuarias y viejas fábricas se han transformado en nuevos espacios de ocio junto al río. Aquí se ubica la Isla de las Máquinas y puedes encontrarte al Gran Elefante paseando y echando agua a los viandantes.
El Hangar de Bananas se ha transformado en un paseo lleno de cafeterías y restaurantes, con parques, una playa de arena con tumbonas y ducha, colchonetas sobre una recreación de la luna, mesas de picnic y espacios para cocinar tu propia comida... una zona con mucha vida a orillas del Loira.

5. Visitar un pedacito de Japón.



En Nantes es posible conocer un poco de Japón a través de un puente en el que se cruza a la Ile de Versailles. 
Cascadas, vegetación, puentes... en esta ciudad todo es posible.

6. Jardín de las Plantas.



La ciudad de Nantes ambiciona ser una de las ciudades más verdes de Europa y no va mal encaminada. De hecho, en el año 2013 ya fue Capital Verde Europea, siendo la primera ciudad francesa en conseguirlo.
El Jardín de las Plantas recibió el sello internacional "jardín de excelencia" en 2016 y posee una gran colección de magnolias y camelias. Alberga 800 m2 de invernaderos, siendo una de las cuatro primeras colecciones de Francia con más de 10.000 taxones.
Aquí puedes encontrar animales como cabras, conejos, patos y más ejemplares con los que los más pequeños pueden jugar. Este espacio verde cuenta con juegos originales como macetas gigantes, cafetería, obras de arte con las que interactuar como un árbol al que girando una manivela le salen ramas artificiales, bancos de diferentes tamaños, uno gigante o incluso uno para columpiarse. Tiene estanque e incluso una pequeña gruta. Lo mejor es que vayas paseando tranquilamente para descubrirlo.

7. Meterte en un nido.


Belvedere de L´Hermitage.

Desde la colina de Santa Ana, a 30 metros sobre el Loira, es posible meterte en un nido construido para ofrecerte la mejor panorámica de la Isla de Nantes. Seguramente hayas visto alguno de los nidos del artista japonés Tadashi kawamata repartidos por la ciudad, incluso habrás pasado junto al que hay al lado del Museo de Julio Verne. Un poco más adelante, pasaremos frente al restaurante 1 estrella Michelin L´Atlantide 1874-La Maison Guého y seguidamente, encontramos el pasillo de acceso al nido que se encuentra a 20 metros de altura. Desde aquí también se ve la obra Lunar Tree que por la noche se ilumina. Estas obras pertenecen al movimiento cultural de arte contemporáneo Estuaire que se reparte sobre el Loira, desde Nantes y hasta Saint-Nazaire.

8. Descubrir una jungla dentro de la ciudad.
Una burbuja verde en pleno centro y con acceso por el passage Bouchaud-Évor. Este jardín mezcla plantas exóticas, continentales, silvestres... que trepan por paredes y techos e invaden balcones. Muchas de estas plantas se trajeron de antiguas expediciones marítimas.

9. Barrio pesquero de Trentemoult



Puedes coger un Navibus desde Gare Marítime por 1,70 el billete (no es gratis, pero casi).
Este pintoresco barrio esta lleno de casas de colores, estrechos callejones y establecimientos del siglo XIX que conservan sus fachadas.
Muchos artistas se están estableciendo en este tranquilo barrio dándole un aire bohemio que nos encanta.
No te pierdas la obra Le Pendule de Roman Signer, del itinerario Estuaire.

10. Apuntarte a una barbacoa en el Parc des Chantiers



La importante historia portuaria de la ciudad se refleja en muchas de estas obras que se mantienen transformándolas en zonas turísticas y culturales, convirtiendo la Grue Titan (la grua amarilla) en uno de los emblemas de la ciudad. Un lugar de ocio y reunión para los nanteses en la Isla de las Máquinas, donde comienza el Hangar  a Bananes.
Llévate tu comida para torrarla allí mismo. Hay bancos y mesas, algún kiosko con bebidas, juegos para los niños como camas elásticas en un montículo que imita a la luna desde donde se ve la tierra, y muy buen ambiente. A orillas del río Loira, con bonitas vistas a la ciudad. Hay zonas de patinaje, explanadas, jardines, columpios y hasta una playa de 600 m2 para tomar el sol. Es un espacio abierto en el que se suelen programar espectáculos y actividades.

11. Iglesias

Visitar las iglesias de Nantes es gratuito y muy recomendable. Las hay impresionantes, con vidrieras que me fascinan, sepulcros y criptas. Destacaría las siguientes:
La Catedral de Saint Pierre et Saint Paul, es uno de los proyectos de mayor duración de la arquitectura religiosa francesa. Ni más ni menos que 457 años hasta la conclusión de las obras.
Destacan las sepulturas de Francisco II y Margarita de Foix y dos criptas: una alberga el tesoro de la catedral y la otra una exposición de la historia de la misma. Un dato: sus bóvedas son más altas que las de Notre Dame de París.

Sepulcro de  Francisco II y Margarita de Foix

La Iglesia de San Nicolás, del siglo XI es de estilo neogótico y posee una torre central preciosa a la entrada. En su interior destaca su impresionante órgano y la blancura de sus paredes que hacen destacar los vivos colores de sus vidrieras.
La primera iglesia neogótica de Nantes es la Iglesia de San Clemente, construida en 1841. Se encuentra cerca de la estación y el Museo de Bellas Artes.

Iglesia de la Santa Cruz

La que nos gustó mucho fue la Iglesia de la Santa Cruz, dentro del conocido barrio de Bouffay. La aguja campanario rodeada con esos ángeles dorados tocando trompetas es impresionante.
De estilo jesuita, fue en primer lugar capilla de un palacio desaparecido y sirvió de prisión durante la Revolución francesa. Entre sus archivos, se encuentra una copia de la partida de nacimiento de Julio Verne fechada el 8 de febrero de 1828.

12. Ir de compras


Pasaje Pommeraye
El Mercado de Talensac es el más antiguo de Nantes, inaugurado en 1937. Aquí encontrarás productos de calidad como verduras, vino Muscadet, pescado del Loira. Lo mejor de los productos de la región y su artesanía.
El Barrio Bouffay es la mejor zona para salir e ir de compras.
Vale la pena también coger el tranvía y llegar al centro comercial Atlantis donde están las franquicias internacionales y las mejores marcas europeas.
El Pasaje Pommeraye es una galería cubierta que sigue igual que cuando se creó en el año 1843. Tres niveles repletos de tiendas con una impresionante escalinata y una gran cristalera capaz de inspirar a artistas e impresionar a los visitantes. Es un lugar único en Europa, repleto de estatuas y blancas columnas.

13. Exposiciones
 La ciudad en sí es una explosión cultural y encuentras arte a cada paso. Muchos viejos almacenes y antiguas fábricas se han transformado en sedes culturales abiertas a todos los públicos. No dejéis de visitar la antigua fábrica de galletas Lu, (Liu Unique, en castellano Lugar Único) que se ha convertido en un auténtico emblema de la ciudad y ahora combina cafetería, restaurante, terraza junto al río, exposiciones, hamman, librería, ... un centro cultural contemporáneo.

Liu Unique, al que también le han colocado un nido de madera en lo alto de su torre.

La línea verde te mostrará las obras de arte instaladas por la ciudad. Los comercios de la ciudad se suman al movimiento Le Voyage a Nantes con las interpretaciones que los artistas hacen de sus logos y rótulos que suman ya más de 45 instalaciones.
Los amantes de los espacios verdes también pueden encontrar ambientes de exposiciones florales.
El espacio público desde Nantes hasta Saint-Nazaire se enriquece con obras artísticas.


14. Divertirte


Los animados muelles se animan a finales del verano con festivales musicales como Les Rendez-vous de l´Erdre, concepto único que acerca el jazz gratuitamente no sólo por tierra, sino también a lo largo del río Erdre.
Hay una gran oferta lúdica y de ocio por la ciudad con espectáculos al aire libre. En el Parc des Chanters, del que hemos hablado antes, ha reconvertido encontrarás paseando al Gran Elefante, un Árbol del Baloncesto, unas camas elásticas en cráteres de una luna creada por Détroit Architectes.
Existen numerosas zonas de recreo creadas por artistas, amplias zonas verdes, mesas de picnic, parques de columpios y algunas tan surrealistas como un campo de fútbol con forma de banana que se ve bien mirando a un gran espejo, unas mesas de ping-pong con diferentes formas y entrelazadas entre sí, futbolines junto al Loira... Todo ello lo hace una ciudad para jugar, ideal para las familias.

15. Visita guiada a los invernaderos de un parque coreano.

El Parc Du Grand-Blottereau es una propiedad de 19 ha situada fuera del centro de Nantes. Posee una colección única en Francia de plantas exóticas en su invernadero de inspiración tropical. El parque está frente a un bonito castillo del siglo XVIII y otra de sus peculiaridades es la colina de Suncheon: una hectárea de jardín coreano con plantas de ese país como son el jengibre, el té verde o los gingkos. Esto lo convierte en el mayor de Europa. También puedes pasear por un jardín de estilo francés, un platanar, pasar sobre unas pasarelas para ver de cerca los nenúfares y otra zona dedicada a plantas mediterráneas.
Los nanteses van a practicar deportes en este parque, ya que posee polideportivo, gimnasio, pistas de tenis, balonmano, dos campos de fútbol y petanca.
La estación de tranvía más cercana es "Mairie de Doulon".

16. Visitar una granja.

Vistas desde el río Erdre

En la orilla izquierda del río Erdre se encuentra el Parque de la Chanterie con una gran variedad de flora entre los que observamos cipreses, cedros, plataneros, robles, abetos rojos, castaños centenarios (hay uno que tiene 7 siglos) y enormes hayas. Diseñado por el arquitecto paisajista Dominique Noisette en 1872, encontramos un castillo y una capilla del siglo XIX que en la actualidad alberga la Facultad de Veterinaria. Paseando por la alameda central nos vamos encontrando animales (vacas, caballos, cabras...) pastando tranquilamente.
Nosotros vimos el parque desde el crucero por el río Erdre y nos quedamos con ganas de ir.
Abre los domingos desde mayo a junio en horario de 10.30 a 12.30 y de 14.30 a 18h.


A todo esto, que no es poca cosa, os recomiendo adquirir el Pass dependiendo de los días que dispongáis para visitar la ciudad. Con el Pass ahorraréis bastante y tendréis el transporte gratuito, además de todas las ventajas que os comenté en este POST. Es lo mejor para una visita más completa de Nantes.