miércoles, 5 de diciembre de 2018

¿Qué ver en Alcala del Júcar?



El pintoresco pueblo de Alcalá del Júcar se encuentra en la provincia de Albacete, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982. En el año 1986 recibió un premio por su iluminación artística, quedando por detrás de la Torre Eiffel y la Gran Mezquita de Estambul.
Alcalá del Júcar se ha convertido en un lugar ideal para hacer turismo rural y de aventura, hay mucha oferta que lo hace posible. Los amantes de las bicis y el senderismo encontrarán multitud de rutas.

Bonita imagen de Alcalá del Júcar.

Nosotros dejamos el coche en los parkings habilitados en la parte baja del pueblo, junto al río. 
Cruzamos el puente romano desde el que hay unas de las más bonitas vistas del pueblo. Este puente no es de origen romano, sino posterior y sirvió como aduana del Camino Real de Castilla hacia el Levante durante los siglos XIV y XV. La última reconstrucción se hizo en 1990 tras el deterioro causado por la erosión y la fuerza del río.

Puente romano

Nos encontramos con la iglesia de San Andrés, otro de los componentes más sobresalientes de la hermosa postal que forma la arquitectura del pueblo.

Al final de la cuesta Hondonera encontramos la iglesia de San Andrés.

El río Júcar forma un meandro a su paso por el pueblo lo que hace que su construcción sea algo único. Las calles estrechas suben hasta el Castillo y define la arquitectura de sus casas.

El Torreón destaca en la cima.

El Torreón defensivo fue construido entre los siglos XII y XIII por los almohades hasta que Alfonso VIII de Castilla lo recuperó en el año 1213. Existe una trágica leyenda de amor entre el rey moro Garadén  y la princesa Zulema, la cual es raptada, se niega a casarse con él y se arroja por la torre.

Diferentes estancias de las cuevas.

Pero lo más singular y el mayor atractivo son sus cuevas. Aunque hay dos, nosotros optamos por realizar únicamente la del Diablo por ser la de mayor recorrido con 750 m2 de cueva. Su propietario, Juan José Martínez "El Diablo", unificó esta con la de Garadén y creó un museo etnológico repleto de curiosidades, útiles de labranza y otros elementos. Las cuevas del rey Garadén fueron en época morisca posada mora y puesto de centinelas. Atravesamos un largo túnel y encontramos una pequeña discoteca. El bar es sorprendente y tiene unas escaleras a la derecha de los baños a los que subes a la zona donde existía un enorme palomar. Las vistas de las Hoces del Júcar son espectaculares. La visita incluye la entrada a ambas cuevas, al Museo-Cine Etnológico y una consumición, todo ello por 3€.

Entrada al Museo-Cine.

De aquí fuimos al viejo cine. Repleto de sorprendentes utensilios y viejos trastos que traerán recuerdos a los más mayores: una vieja computadora, una cabina de teléfonos,... ¡hasta hay un toro!.

Esta zona está habilitada para el baño y hay actividades deportivas.

Bajamos y volvemos a cruzar le puente dirigiéndonos hacia la pequeña playa que hace el río y donde en pleno verano se refrescan los vecinos y visitantes. Esta zona está muy cuidada e invita a pasear. En esta parte del pueblo hay una gran oferta en restauración. Si vais con niños el bar de la "playa" con sus mesas al exterior os permite tenerlos controlados si después de comer quieren estar jugando.

Un bonito paseo entre la vegetación.

Nosotros fuimos a dar un paseo por un paseo fluvial que hay en cuanto cruzas el puente romano. Por esta parte del río canalizado, llegamos hasta el parking para coger el coche y pasar por la puerta de la peculiar Plaza de Toros. Su forma irregular y ovalada la hacen ser única. Las gradas están hechas sobre la roca y sus muros son de adobe.

Plaza de Toros también utilizada como teatro.


Siguiendo la carretera llegamos hasta un mirador para tener una panorámica de postal de este pueblo perteneciente a la red de Pueblos Más Bonitos de España.


Mirador
NOTA: Este post no está patrocinado ni hemos recibido compensación alguna.  Mi opinión es independiente. Basamos nuestro blog en experiencias propias y reales.

martes, 27 de noviembre de 2018

Qué ver en Oporto: 20 cosas que no te puedes perder.



Contra todo pronóstico esta ciudad se ha colocado entre las preferidas de mis hijas. Bien mirado, tiene atractivos para estas pre-adolescentes: un ambiente animado, calles que suben y bajan, fachadas llenas de azulejos, tranvías, funiculares, graffittis, la fantástica Librería Lello, miradores con vistas alucinantes, la preciosa estación de trenes que cuenta la historia del país, puentes que se cruzan por arriba y por abajo y un apartamento en pleno centro que fue un acierto total. De hecho, me reprocharon que nos quedáramos tan sólo tres días.

En el año 2017, el European Consumers Choice eligió la ciudad como Mejor Destino Turístico Europeo. La segunda ciudad más importante de Portugal tiene un atractivo bohemio, romántico y con un centro histórico declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

A continuación os indicamos lo que no os podéis perder en Oporto:

1. Estación de trenes Sao Bento


Construida sobre un antiguo convento del cual recibe su nombre, fue inaugurada en 1916, aunque recibió el primer tren en 1896. Su fachada exterior podría pasar desapercibida en la plaza Almeida Garrett. Dentro está revestida con 20.000 mil azulejos donde se representan escenas de la historia de Portugal y de los transportes.
Fue elegida por la revista Travel + Leisure como la 11ª estación más bonita del mundo.
Hay una curiosa báscula que no sólo indica el peso, sino también te revela el futuro.

2. Iglesia de San Idelfonso


Preciosa iglesia construida en 1730 sobre las ruinas de un templo medieval. La fachada está cubierta de azulejos que cuentan la historia del Santo. Es fácil encontrar en esta plaza animación callejera como magia, cómicos,... al menos durante el verano. Verás subir y bajar clásicos tranvías, otra de las cosas que llama la atención a los más pequeños.

3. Rua de Santa Catarina

Café Majestic, en la comercial Rua de Santa Catarina

Una calle peatonal llena de vida con locales, tiendas, centro comercial y el famoso Café Majestic que encontramos cerrado por ser domingo.
En esta calle encontramos la Capela das Ánimas (Capilla de Santa Catarina), una de las más fotografiadas de la ciudad.
Un poco más abajo el Mercado do Bolhao que a fecha de hoy (agosto ´18) se encuentra cerrado por obras durante dos años.

4. Capilla de Santa Catarina (Capela das Ánimas)




Su fachada de 360 m2 esta revestida por casi 16.000 azulejos desde 1929. Representan la vida de San Francisco de Asís y de Santa Catalina de Alejandría. Las fachadas de estas iglesias son preciosas con sus azulejos en tonos azules.

5. Avenida de los Aliados

Monumento al rey Pedro IV y al fondo el Ayuntamiento.

Una de las principales avenidas de Oporto en la que destacan estatuas, imponentes edificios y elegantes fachadas. El Ayuntamiento encabeza la vía que finaliza en la Plaza da Libertade donde se levanta el monumento ecuestre al rey Pedro IV. Uno de los edificios que destacamos es el de MacDonalds, local que fue vendido con la condición de mantener las vidrieras y decoración de los años 30. Más abajo hay una escultura en memoria a un chico vendedor de periódicos conocido como "El Ardina".
Encontramos otra de las 30 cabinas telefónicas típicas londinenses que el gobierno británico regaló a la ciudad de Oporto.

6. Librería Lello

Es complicado hacer buenas fotos, sobre todo en la escalera.

La librería Lello está en la Rua das Carmelitas, 114. Una de las visitas que la peque más ansiaba, ya que es uno de los lugares que sirvió a J. K. Rowling como inspiración para crear la librería Flourish & Blotts de su libro Harry potter y la piedra filosofal. La conocida escritora vivió unos años en la ciudad y era asidua a esta librería que está considerada la tercera más bonita del mundo.
Os aconsejo llegar a primera hora, ya que las colas pueden llegar a hacerse eternas. Las entradas se adquieren más adelante, en una librería que hace esquina y que también os aconsejo visitar, pues tiene detalles muy curiosos.

No dejéis de entrar en la librería donde se compran las entradas, da a dos calles.

¿Vale la pena pagar 5 euros por entrar? Pues eso lo tendréis que decidir vosotros. Los 5 euros os los descuentan en la compra de un libro. La verdad es que a pesar de lo masificado que está (aún madrugando... ¡tenías que ver la cola al salir!) y lo complicado que es hacer buenas fotos,... una vez aquí creo que hay que visitarla. Destaca la impresionante cristalera del techo, la decoración, la majestuosa escalera, la antigua caja registradora y un espacio para los seguidores de Harry Potter.


7. Iglesia dos Carmelitas e iglesia do Carmo


La iglesia dos Carmelitas se construyó en el siglo XVII con una fachada en granito y un interior barroco en talla dorada. La fachada lateral de la segunda es un claro ejemplo de revestimiento en azulejo tan característico de las iglesias portuguesas. Ambas se encuentran separadas por una estrecha casa donde vivía el sacristán, ya que la ley de la época prohibía construir dos iglesias juntas.
En esta plaza encontramos el Museo de historia y una bonita fuente de leones.

8. Torre dos Clérigos

La torre más alta de Portugal tiene 75 metros y 225 escalones. Forma parte del conjunto arquitectónico junto a la iglesia y la Casa de los Clérigos. Existe un carrilón de 49 campanas en el tercer piso que suena a las 12 y a las 18 horas.

Torre dos Clérigos y bonitas fachadas. 

A la derecha hay unas fachadas que llaman mucho la atención por sus azulejos en vivos colores: es la casa Oriental de 1910, la tienda de conservas más famosa de Oporto. Se puede entrar tranquilamente y hacer las fotos que quieras. Parece de cuento. Además de conservas que puedes degustar, adquirir un original recuerdo: una lata con el año de nacimiento en la que te indica personajes y efemérides ocurridas en ese mismo año.
Monasterio de Sao Bento

9. Monasterio Sao Bento da Vitoria


Puede pasar desapercibido por la simplicidad y austeridad de su fachada neoclásica.
Este fue el primer monasterio benedictino masculino de Oporto. Durante la invasión francesa sirvió como hospital militar hasta que pasó a manos del Estado al extinguirse la orden religiosa. Allí se construyó un cuartel y un tribunal. Destaca la sillería del coro, el órgano y el claustro de la iglesia.






10. Mirador da Vitoria


Uno de los miradores con mejores vistas de Oporto y Vila Nova de Gaia, está al final de la calle Rua da Vitoria o siguiendo la calle donde está el Monasterio Sao Bento.
Sus vistas al río Duero, el puente de D. Luis, Gaia, la catedral y el palacio Episcopal hace que sea un punto indispensable para añadirlo en esta lista.


11. Palacio de la Bolsa

Mercado Ferreira Borges, Despacho Palacio de la Bolsa y Plaza do Infante.

En la plaza do Infante, a espaldas de la iglesia de San Francisco se construyó este Palacio en los terrenos del viejo convento que quedó en ruinas después de un incendio. Las obras tardaron en finalizar 50 años. Os aconsejo reservar vuestra visita, ya que son guiadas cada media hora y los grupos son reducidos (las hay en diferentes idiomas). 
En su interior cabe destacar el Patio de las Naciones, llena de escudos de países relacionados comercialmente con Portugal, la sala presidencial y la sala Árabe inspirada en la Alhambra. 
La bolsa se trasladó a Lisboa.
Los precios son algo elevados 9 euros normal, jubilados y estudiantes 5.50€, aunque los niños hasta los 12 años entran gratis.
En la plaza encontramos el Mercado Ferreira Borges que actualmente cuenta con la sala de espectáculos HardClub.


12. Iglesia de San Francisco


Esta iglesia formaba parte del antiguo convento construido entre los años 1383 y 1410. Destaca por ser la única iglesia de arquitectura gótica y la más antigua de Oporto. Lo que más llamó la atención de las niñas es el decorado de oro; y es que, las tallas de madera y sus columnas están forradas con más de 400 kgs. de polvo de oro, símbolo de la riqueza portuguesa entre los siglos XVI y XVII del imperio ultramarino.
El retablo del altar representa el "Árbol de Jessé", formado por doce imágenes de pie sobre las ramas de un árbol sobre la base del cuerpo de Jessé.
La entrada se puede adquirir junto a la visita del museo de arte sacro y las catacumbas, donde encontramos un osario.
Precio iglesia + museo y catacumbas: Niños 2.50€. Normal 7€ y con dto. estudiante, jubilado, etc. 5.50€


13. La Ribeira


Su ambiente cautivador la hace ser una de las calles más bonitas del mundo, como así ha sido considerada por la revista Traveler. Esta zona es de las más antiguas de la ciudad y Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Llena de vida y terrazas, es la imagen más conocida de Oporto. Quizás no es la mejor zona para comer, ya que al ser tan turística los precios son más elevados, pero las vistas son privilegiadas.
En una zona de los muros hay un monumento a las víctimas que murieron huyendo de las tropas de Napoleón. En esa época las barcas eran atadas y hacían la vez de puente, los franceses soltaron las cuerdas y cayeron al mar. Esta escultura del muro se encuentra en el lugar donde se encontraban los amarres del Ponte da Barcas y se ha convertido en una especie de altar donde aún encontramos velas encendidas.
Una buena sugerencia para los que vais con niños es hacer un crucero por el Duero pasando por los puentes. Los precios oscilan entre 12 y 15 euros por persona, niños de 4 a 10 años cerca de 8€ y menores de 4 suelen estar exentos de pago.

14. Puente de D. Luis


Puente D. Luis y el Monasterio da Serra do Pilar.

Cruzamos andando por la parte de abajo para llegar a Vila Nova de Gaia, que no es otro barrio de Oporto, sino un pueblo.
Este puente metálico se inauguró el 31 de Octubre de 1886 y tiene uno de los mayores arcos de hierro forjado del mundo. El metro recorre los 391 metros de la parte de arriba y los coches los 174 metros por la parte de abajo. Ambas se pueden recorrer andando. La parte superior es uno de los mejores miradores de Oporto para disfrutar de las vistas a ambas orillas del río.


15. Vila Nova de Gaia

El teleférico de Vila Nova de Gaia sobrevuela las bodegas.

Separado de Oporto por el río Duero, el pueblo de Vila Nova de Gaia posee una gran concentración de bodegas. La mayor parte de ellas ofrece visitas guiadas y están abiertas al público. Nuestros caseros nos recomendaron Sandeman, Offley y Taylor´s. Como no somos grandes amantes de los vinos y vamos con las niñas, esta visita nos la saltamos. ¿Sabías que es la región más antigua del mundo con vinos demarcados?
Aquí se encuentra el Teleférico de Gaia que en cinco minutos hace un recorrido de 562 metros sobrevolando bodegas y ofreciendo bonitas vistas. El precio es de 9 € I/V y 6€ un sentido , niños hasta 12 años 4.50 I/V y 3€ sólo un viaje. Puedes utilizarlo después de un paseo para subir hasta la parte superior del puente cerca del Monasterio da Serra do Pilar (cerrado los lunes, por lo que no pudimos ir), pero nosotros volvimos a cruzar por la parte inferior para subir por el funicular.
Encontramos puestos de artesanías en esta orilla. El paseo es muy tranquilo, aprovechamos para descansar y hacer fotos.
Los rabelos que vemos pertenecen a bodegas. Antiguamente, estos barcos se usaban para transportar el vino desde las zonas altas del río, lugar de cultivo.

16. Funicular dos Guindais

Interior y exterior del funicular.

Una experiencia que siempre gusta a los niños. Se encuentra a los pies de la Muralla Fernandina y al comienzo del puente D. Luis. El funicular recorre 280 metros desde la Ribeira hasta el barrio de Batalha, de los cuales 90 son subterráneos. Las vistas son increíbles y evitamos así, el cansancio de los niños si subiéramos por la escalera o las empinadas calles. El billete sencillo cuesta 2.50€. Al bajar, nos encontramos cerca de la catedral, punto al que nos dirigimos.

17. Sé Catedral


La catedral del siglo XII es de estilo romano-gótico donde encontramos elementos del barroco y rococó. Construida en forma de cruz, posee un precioso altar de plata. El claustro data del siglo XIV y es de estilo gótico. La decoración de azulejos se añadió en el siglo XVIII.
La plaza es un magnífico mirador en la que destaca el Pazo Episcopal y el Pelourinho, columna retorcida similar a las que se utilizaban para ajusticiar públicamente a los criminales, aunque esta se instaló en 1945 y es meramente decorativa.

18. Gastronomía

Francesinha

No te puedes marchar de Oporto sin probar la Francesinha. La mayoría de los restaurantes lo incluyen en su menú como plato único y cuesta entre 6.50/8€. Nosotros la comimos en la zona del mercado do Bolhao. La sirven con un gran plato de patatas fritas. Es una especie de sándwich relleno de ternera, fiambre, bañado en salsa un pelín picante y cubierto con queso derritido. algunos también añaden un huevo bajo el queso. La francesinha está considerada como uno de los 10 mejores sanwiches del mundo.

Otros platos portuenses son las Tripas à Moda do Porto, similar a nuestros callos pero con judías blancas. Cuentan que los habitantes de la ciudad cedieron sus alimentos a la tripulación de Don Enrique el Navegante quedándose con las tripas, lo que les valió el nombre de "tripeiros".
Bacalhau a la Gomes de Sá, rissóis (empanadas), cachorrinhos (versión portuguesa del perrito caliente) o Sandes de pernil con queijo da Serra, son algunas opciones de la cocina de Oporto.


19. Capela do Senhor da Pedra



Preciosa ermita dentro del mar. Cuentan que en este lugar se realizaban cultos paganos, así que se decidió cristianizarlo en el s. XVII construyendo esta ermita. La playa fue votada como la décima más bonita de Europa.

20. Azulejos


Fachadas revestidas de azulejos.

Las fachadas de Oporto están revestidas de azulejos no solamente para evitar inclemencias del tiempo y la humedad, muchas de ellas demostraban la opulencia de sus dueños que regresaban ricos del Brasil. Existen rutas diseñadas para descubrir las más bonitas fachadas.


Abajo os dejo la ruta en dos tramos para ver los principales puntos que aconsejamos para conocer la ciudad. Hasta la Capela do Senhor da Pedra llegamos con nuestro propio coche, por lo que no lo he añadido al mapa.





Me quedé con ganas de ver...  el Monasterio da Serra do Pilar, el museo World of Discoveries y dar un largo paseo en bici por la zona de Foz.

domingo, 14 de octubre de 2018

Tres días en Lisboa con niños: Día 3, Sintra



No podíamos concebir la visita a Portugal y más concretamente a Lisboa, sin hacer la excursión a Sintra. Así que, el tercer día lo dedicamos a visitar esta localidad de cuento.

SINTRA

Sintra está a menos de 1 hora en tren desde Lisboa, medio de transporte que utilizamos para llegar a este lugar. Es la mejor forma de llegar, ya que el aparcamiento es casi imposible y la conducción es algo complicada.

La población de Sintra está bastante dispersa.

Al llegar hacia fresco y la niebla tapaba el más famoso de sus palacios: el Palacio da Pena. (Os aconsejo llevar una chaqueta fina aunque sea verano, agua y algo de picar para los niños, ya que únicamente encontraréis tiendas en el pueblo y en la zona de la estación).


La Sierra de Sintra se caracteriza por tener un microclima que enriquece este exótico paisaje dándole un incomparable aire romántico. Las colinas de esta sierra están llenas de frondosos bosques que esconden palacios, mansiones increíbles y misteriosas, jardines místicos y monasterios. 



PALACIO DA PENA


Este Palacio es el máximo exponente del Romanticismo portugués.

Al llegar a la estación de tren hay que coger el autobús 434 y aquí empieza el jaleo. Precio: 6,90€.
27 euros los cuatro por subir y bajar del Palacio da Pena (a lo largo del recorrido puedes subir y bajar las veces que quieras), pero el recorrido no abarca todas las principales atracciones turísticas, ya que están dispersas  por toda la Sierra de Sintra. El recorrido que hace es circular y en un único sentido.
Desde la estación de tren hasta el centro histórico hay 1.5 kms. y para llegar al Palacio da Pena hay que añadir 2 kms. de curvas ascendentes, sin arcén. Lo suficientemente largo como para no considerar otra opción y menos si vas con niños.
En el autobús íbamos como sardinas en lata. La sensación de meter el máximo de turistas en cada lugar y con esos precios desorbitados te crea bastante malestar.
Cierto es que era agosto, pero es uno de los lugares que tiene bastante turismo durante todo el año. Nosotros habíamos estado hace algo más de quince años y la diferencia de afluencia es bastante grande y parece que va en aumento.


El Palacio destaca por sus colores y la mezcla de etilos, algo que lo hacen único.


Para comprar las entradas podéis hacerlo en la taquilla de cada monumento, en la Oficina de Turismo y online con un 5% dto. (AQUÍ). Preguntar por los packs según los lugares que queráis ver. A nosotros sólo nos dio tiempo de visitar dos: Palacio da Pena (sin el jardín) y Quinta da Regaleira.

La Terraza de la Reina tiene las mejores vistas a la espectacular entrada, la Sierra y el Océano Atlántico.

Llegamos a primera hora de la mañana para intentar aprovechar al máximo la visita y no pillar demasiada gente. Pues fue un error. La mejor hora es la de comer.
En la puerta de entrada, donde están las taquillas, apenas había cola. Aquí hay un pequeño bus que ahora han puesto gratuito y enlaza algunos de los principales puntos de los jardines. Hay zonas con mesas de picnic por el parque y cafetería en el Palacio por lo que sería muy buena idea preparar un picnic.
Cerca de 50 metros de distancia a la entrada empezó la cola. Pasamos por las estancias del palacio en fila india, intentando no molestarnos los unos a los otros para hacer fotografías.

Zonas interiores del Palacio da Pena.

A pesar de todo, es un lugar tan bonito que irse sin verlo sería una gran pena porque es de cuento.
Construido en 1839 por el rey D. Fernando II, conocido como el Rey Artista, en el lugar donde antiguamente había un Monasterio de la Orden de S. Jerónimo que a su vez había sido construido junto a la Capilla del siglo XII dedicada a Nuestra Señora da Pena.
En 1885 fallece el rey y hereda el castillo la Condesa d´Elda, su segunda esposa. A los cinco años el Estado adquiere el Palacio y el Parque y 20 años después se convierte en museo.
Lo que más nos gusta de este palacio es todo el mobiliario y objetos, lo que hace que parezca estar habitado.

Estancias llenas de detalles


Precios Palacio y Parque: Adulto 14€, Niños (5 a 18 años) y mayores de 65 años 12,5€, familia (2 adultos + 2 niños) 49€.
Entradas sólo Parque a mitad de precio apróx.
Horarios: Palacio: de 9.45 a 19h. Parque: 9.30 a 20h



QUINTA DA REGALEIRA


La enigmática Quinta da Regaleira. Los jardines son un auténtico jardín botánico que se vuelve más agestre cuanto más se aleja del edificio principal.


Después de comer (ojo con la picardía de algún restaurante, que ofrecen un menú a un precio y dentro te quieren colar otros) fuimos a la Oficina de Turismo, donde nos aconsejaron ir andando hasta la Quinta da Regaleira que a penas está a 250 metros por el camino que hay a la izquierda de las oficinas. Esta muy bien señalizado por carteles y el acceso es fácil.


Pozo iniciático: 27 metros de profundidad y nueve niveles. Nueve fueron los primeros templarios, nueve las musas nacidas de Zeus, nueve los maestros que Salomón mandó para buscar al arquitecto de su templo, nueve los meses para que nazca un ser humano,...
Aquí había algo menos de cola, aunque estuvimos cerca de media hora.


Lago de la cascada, Torre de la Regaleira, Portal de los Guardianes, otra Torre y la Gruta del Laberinto.

Con el mapa que os darán al entrar tenéis que recorrer los jardines, he de decir que no nos resultó demasiado fácil, pero es que igual somos algo torpes. De todas formas, hay empleados que os podrán ayudar y algunas señales con los principales puntos. Hay una aplicación de rutas en realidad aumentada con personajes fantásticos que puedes descargar siguiendo las instrucciones del cartel que hay nada más entrar. Nosotros no conseguimos hacerlo, a ver si vosotros tenéis más suerte, porque parecía muy bonita para los niños.
El poeta Lord Byron describió este lugar como el más encantador de Europa. Para la visita aconsejo disponer de más de dos horas. 


Bonito escenario para representar una versión cómica del Hamlet de Shakespeare: "To be or not to be"

Lanzaros a buscar esos lugares mágicos que esconden los jardines de esta Quinta, dejando la visita al palacio para el final. Hay puntos especialmente interesantes como el pozo iniciático o torre invertida conectado con el pozo imperfecto (algo más peligroso para los niños) por túneles secretos que conectan unas zonas con otras, las fuentes, capilla, grutas, cascadas escondidas, invernadero, torres y pequeños lagos. Los pozos se construyeron con la idea de bajar por el imperfecto y buscar la perfección subiendo por el iniciático. Pero eres tú el que planificarás la ruta según las preferencias que tengas. Es divertido para los niños llevar linternas. 


Interior del edificio principal

Son muchas las leyendas que corren sobre la construcción de este lugar mandado construir por el noble portugués Antonio Carvalho Monteiro a finales del siglo XIX junto al arquitecto Luigi Manini. 
Este conjunto arquitectónico posee elementos manuelinos, románticos, neogóticos y mitológicos. 
Relacionado con la masonería y los templarios encontramos referencias como la cruz de la Orden del Temple esculpida en el pozo iniciático que alberga un total de 23 nichos distribuidos por los nueve pisos o la cruz de la Orden de Cristo en la capilla,... Al parecer, Carvahlo era un gran aficionado de las ciencias ocultas.


Interior de la capilla donde puedes bajar a la cripta que está comunicada por túneles con otras partes de la Quinta.

Recorrer estos jardines es "viajar a través de un universo imaginario de símbolos y metáforas", como se anuncia en el plano de los jardines.



Precios: Niños de 6 a 17 años y jubilados 4€, adulto 6€, familias (máximo 6 personas) 18 €, mayores                de 80 años y menores de 5 entrada gratuita. Se puede hacer la visita guiada por el doble.
Horarios: Abril a Sep. de 9.30 a 19h
               Oct. a Marzo de 9.30 a 17h


OTROS PUNTOS DE INTERÉS:


  • Convento dos Capuchinos: Convento famoso por la extrema pobreza en la que vivían y con la que se construyó. Un lugar mágico y lúgubre.
  • Palacio de Monserrate: Construido por el millonario Francis Cook en el siglo XIX con aires árabes y románicos, se encuentra rodeado por uno de los más importantes jardines botánicos de Portugal. Es uno de los palacios que más pena me dio no poder visitar por falta de tiempo. 
Palacio Nacional de Sintra

  • Palacio Nacional de Sintra: situado en el mismo centro de Sintra, en la plaza de la República. Sus dos chimeneas cónicas son características. Es el único espacio real de estilo medieval en el que residieron la familia real portuguesa desde el siglo XII hasta el siglo XIX.
  • Castillo de los Mouros: edificación musulmana del siglo IX que fue utilizado para la vigilancia de los alrededores de Lisboa en la época de dominio islámico.
Castelo dos Mouros desde el Palacio da Pena.

  • Cascais: la playa, el complejo fortificado de la Ciudadela y los jardines del Palacio de los Condes de Castro Guimares son los puntos fuertes de esta localidad costera. 
  • Cabo da Roca: a 18 kms de Sintra desde donde se puede llegar con el autobús 403 si no habéis ido en coche particular. Se trata del faro en el punto más occidental de Europa, a 140 metros sobre el nivel del mar. Existe un documento acreditativo que certifica que has estado en este punto y lo puedes pedir en el mismo faro. 
  • Boca do Inferno: Volviendo a Lisboa por la costa encontraréis este túnel natural de 20 metros donde el mar recrea un espectáculo único. Extremar las precauciones si vais con niños.

La estatua del Guerrero en los jardines del Palacio da Pena parece ser el guardián perfecto de la Sierra de Sintra.
Os dejo estos enlaces que os van a facilitar las cosas a la hora de planificar vuestra visita a Lisboa y a Sintra:
Turismo de Lisboa
Parques de Sintra, vencedora por quinto año consecutivo en los Word Travel Awards como "Mejor empresa del mundo de conservación".

Para completar tu visita a Lisboa no dejes de leer nuestras recomendaciones para el día 1 y el día 2.

NOTA: Este artículo es una colaboración con Turismo de Lisboa a quién agradecemos la gestión de las visitas realizadas.