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sábado, 26 de febrero de 2022

Descubre el Valle del Lozoya en Madrid


Madrid no es sólo su capital. Hay un Madrid donde se disfruta de la naturaleza, donde se llenan los pulmones de aire puro y donde el agua está muy presente. Un Madrid de montañas, paisajes asombrosos y pueblos pequeños con grandes historias.

Alguno de los sitios que pudimos conocer este otoño al alojarnos en Monte Holiday Ecoturismo fueron:

  • Rascafría: La zona cuenta con espacios naturales de exagerada belleza como el bosque finlandés y Las Presillas.



Nos detenemos frente al Real Monasterio de Santa María de El Paular. Declarado desde 1870 como Bien de Interés Cultural. Fue la 1ª Cartuja de Castilla, fundada en 1390 por la Casa Real de los Trastámara. Según cuentan, fue encargado por Enrique II de Trastámara en su lecho de muerte atormentado por haber saqueado y mandado aniquilar a todos los monjes de un convento de la misma orden durante una de sus campañas francesas. El monasterio sobrevivió a terremotos y a la desamortización y a ser cuartel general de Napoleón. Ha servido de inspiración a pintores y poetas como Jovellanos y Enrique de Mesa. Fue escenario de la Institución Libre de Enseñanza. Su arquitectura tiene etilos mezclados de diferentes estilos: mudéjar, renacentista, gótico y barroco. Las visitas son guiadas y se han de reservar en su web

Horario: Miércoles a domingo de 11 a 14 y de 16 a 19. 

Precio: entre 5 y 7 euros. Reducida 3€.

Las Presillas son piscinas naturales ideales para pasar un caluroso día de verano en familia. Únicamente se paga el parking, pero se puede ir caminando tranquilamente. Desde el Puente del Perdón (frente al monasterio) puedes llegar tanto a las Presillas como al Bosque Finlandés en un bonito paseo.

  • Buitrago del Lozoya: considerada Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural. 



Su embalse junto a la muralla de origen árabe es un gran reclamo por su gran belleza. Este pueblo enamora a todo el que lo visita. Posee un gran patrimonio y está rodeada por el río Lozoya. La iglesia de Santa María del Castillo es realmente bonita y ofrece la posibilidad de subir a su torre. Muy cerca se encuentra el castillo el Castillo de los Mendoza en el que se hospedaron Juana de Portugal y su hija Juana "La Beltraneja" hasta que se casó con 8 años. (Bueno, la casaron, claro)

  • San Mamés: se construyó sobre un asentamiento de pastores beréberes. Es una de las localidades más pintorescas de Madrid de menos de 100 habitantes.



Destaca su iglesia, en la carretera y a las afueras del pueblo. Fundada en el siglo XI fue el escenario de la coronación de Juana "La Loca", primera reina de Castilla y Aragón. Nosotros la encontramos cerrada, pero hay una pequeña ventanita por la que echando una moneda de 1€ puedes ver su interior iluminado. Aquí está el pequeño cementerio.
Uno de sus parajes más envidiables es la Chorrera, una cascada que siempre lleva agua y está en un maravilloso entorno natural.

  • Gargantilla del Lozoya. La localidad está llena de carteles informativos sobre la Heredad de Santiago. Una tierra de nadie durante un periodo de cien años a finales del siglo X, hasta que los segovianos la conquistaron y fueron construyendo pequeñas iglesias. Los aldeanos en su gran mayoría pastores, compartían estas pequeñas ermitas durante su culto. 

Iglesia de San Benito
Iglesia de San Benito Abad

Esta localidad, fundada en el siglo XVI, fue testigo del encuentro entre Enrique IV y la princesa Juana de Trastámara, apodada La Beltraneja, cuando contaba con 8 años de edad. El 26 de octubre de 1470, en la iglesia de Santiago, se realizó la ceremonia matrimonial y algunos nobles castellanos juraron lealtad a la princesa como heredera del trono de Castilla, anulando en ese mismo acto el pacto de Guisando, mediante el cual se consideraba heredera al trono a Isabel. Fue el inicio de la Guerra de Sucesión Castellana, entre los partidarios de Juana y los de la reina Isabel de Castilla. Hoy sólo quedan las ruinas de esta ermita junto al actual cementerio.

La iglesia de San Benito Abad, reconstruida en 1943, es realmente bonita. Destaca el campanario con dos troneras y un atrio en la fachada construido en granito. Justo detrás, en la parte del jardín del ayuntamiento, se encuentra el Centro de Interpretación de la Heredad de Santiago. Hay itinerarios marcados con puntos de referencia que se inician en la plaza Juana "La Beltraneja". 

El término de Santiago era en su mayoría propiedad de Don Moisés. La mayoría de la riqueza era el resultado de la explotación del ganado lanar por parte de los judíos. Tras la expulsión de los judíos, Don Moisés huyó a Portugal y todas las tierras y riquezas se repartieron entre los nobles.

A la entrada del pueblo, sobre una fuente reza el lema: Gargantilla del Lozoya, somos parte de la historia.

Se puede visitar alguna quesería artesanal como la de Santo Mamés.

  • Puebla de la Sierra. Área recreativa La Tejera-Parque de Avellanos. Para disfrutar de un día al aire libre rodeados de árboles como robles centenarios y avellanos.


Son muchas las pequeñas poblaciones dispersas a lo largo del recorrido del río Lozoya. A nosotros nos faltó tiempo para realizar alguna ruta porque quisimos visitar el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y hacer actividades en Monte Holiday
Te propongo, además de estos lugares, coger el coche e ir haciendo paradas para disfrutar de esta zona. 

Os pueden interesar:

viernes, 13 de octubre de 2017

Sorprendente excursión de espeología con niños en Navarra


La Cueva de los Cristinos, en la Sierra de Urbasa y Monte Limitaciones, es una de las pocas cuevas vírgenes que se pueden visitar libremente. Por lo que hemos podido informarnos, a la cueva se le pudo dar varios usos en épocas de guerras carlistas que van desde almacén de armamento, cementerio, cárcel o refugio. Se denominó cristinos a los partidarios de Mª Cristina de Borbón,  por lo cual se le supone el origen del nombre a esta cueva. Mª Cristina fue regente de España a la muerte de su marido Fernando VII y hasta que su hija Isabel II alcanzó la mayoría de edad. A los cristinos también se les llamaba isabelinos.

Población de Larraona. 

Larraona, pueblo desde el que partimos para hacer la ruta, está a 86 kms. de Pamplona, 70 de Logroño, 100 de Bilbao y 47 de Vitoria. El pueblo pertenece al Valle de Améscoa y dista 10 kilómetros de uno de los puntos más turísticos de Navarra, el Nacedero del Urederra (Pincha para ir al post).

Parque Natural Sierra de Urbasa

La Sierra de Urbasa es una meseta de aproximadamente 1000 metros de altitud y relieve kárstico con numerosas cuevas y simas. Esconde bosques como el de Artea, junto a la ermita que pasaremos camino a la cueva, en el que predominan las hayas, el musgo, los helechos y las formas curiosas de las rocas le dan un aire mágico que te envuelve.  En las zonas menos densas encontramos también arces campestres. Los vestigios y testigos prehistóricos de la presencia humana en la Sierra son numerosos, principalmente; dólmenes, túmulos y menhires.

Tomaremos el camino de la izquierda pasando por un primer abrevadero y dejaremos atrás las últimas casas.

Dejamos el coche prácticamente a las afueras del pueblo y nos dirigimos un pequeño tramo por la carretera principal que cruza el pueblo. Nos metimos hacia el centro del pueblo en dirección a la iglesia y preguntamos a los vecinos para coger el camino correcto. ¡Menos mal que lo hicimos, porque íbamos en dirección contraria!
En la carretera encontrarás una señal de Urbasa Abentura (empresa de Turismo Activo y parque de aventura). Dirígete hacia allí si quieres con el coche y apárcalo por esta zona, ya que no es aconsejable continuar con vehículo(hay señales que avisan de posibles multas si no solicitas permiso previo del ayuntamiento). Únicamente encontramos una caravana a las puertas de la sierra y un par de furgonetas por la zona, muy conocida por los amantes de la escalada.

Iniciamos el ascenso por la pista de hormigón.

Dejamos atrás las instalaciones de esta empresa, pasamos un abrevadero y las dos últimas casas. Este tramo de pista es de hormigón. Es la parte con mayor pendiente y más agotadora de la ruta. Descansamos en lugares estratégicos que llaman la atención de los más pequeños (otro abrevadero, la "Cubila de los Lobos" y la Peña "El Descansadero") y seguimos su ritmo para no agotarles mientras disfrutamos de las espectaculares vistas con el pueblo a nuestros pies.



Segundo abrevadero, "Cubila de los Lobos" y Peña "El Descansadero" 

Empezamos a adentrarnos en zona boscosa y llegamos hasta una verja verde con un cartel que nos da la bienvenida al Parque Natural de Urbasa Andía. Seguimos y enseguida encontramos la ermita de San Benito. Más adelante te adentras en el hayedo o bosque encantado de Artea. Hasta aquí hemos hecho 2 kms. y el camino es ya más suave.


Dejamos la ermita a la derecha y seguimos por el sendero. A nuestra izquierda encontraremos dos bifurcaciones, pero las dejamos atrás y seguimos el camino principal. Salimos a la pradera y aquí empezamos a ver vacas pastando tranquilamente. A los niños les encantó ver las vacas y terneros.

Las vacas descansando. Alguna se nos cruzó por el camino.

Tuvimos la ocasión de hablar con el pastor que se encontraba allí.
Existen unos derechos tradicionales desde 1.916 que señala el derecho de todos los navarros a llevar a pastar sus ganados, a hacer chozas y apriscos, a extraer maderas, leñas y ramajes y a recoger nieve, helecho, estiércol y hoja gestionado por la Administración Forestal de Navarra y con correspondiente permiso para un control del Parque Natural.
Al preguntarle por la cueva nos indicó que estamos en el camino correcto. Nos dijo que no era nada peligroso, él había ido con niños de 6 años, y que no nos quedáramos en la primera sala porque la siguiente era más bonita todavía.

Aquí giramos a la derecha sin pasar el portón.

Vamos bordeando la valla hasta encontrar una explanada.

Seguimos el camino y a un kilometro aproximadamente encontramos una verja con un portón abierto y una enorme haya. Como nos indicó el pastor, no cruzamos y seguimos la senda de la derecha  hasta encontrar una explanada más abierta. Allí había una pequeña bajada y otra gran haya. Un poco más adelante se esconde la entrada a la cueva de los Cristinos en una hondanada. Hay que estar muy atentos para verla, pues está rodeada de vegetación.


Antes de bajar hay que tener la iluminación preparada, una vez dentro la oscuridad es absoluta. Imprescindible llevar potentes linternas o frontales.
Para entrar han colocado una cadena a la que agarrarse para bajar las escaleras talladas. Siempre extremando la precaución bajaremos con mucho cuidado. Primero un adulto y poco a poco fueron bajando los niños. La escalera puede estar resbaladiza, es prudente llevar buen calzado para estas excursiones.

Zonas de la Cueva de Los Cristinos

Los niños estaban alucinados cuando descubrimos la amplia cueva que se mostraba a nuestros pies, delante de las escaleras corre un pequeño riachuelo. La sala es bastante amplia. En la pared frente a las escaleras y más hacia el interior hay unas pequeñas escaleras y pasamos a través de una pequeña puerta metálica. Aquí se pueden apreciar formaciones fantásticas. Techo y suelo casi se juntan y es necesario arrastrarse. Aquí ya no sabíamos bien qué hacer, si había otro lugar de acceso al lago interior que vimos en las fotos o había que cruzar arrastrándose para llegar a la fantástica sala.
Así que dimos por finalizada la experiencia de espeleología y yo me quedé con las ganas al ver que nadie más me seguía. (He podido encontrar indicaciones de que hacia la izquierda, nada más pasar la puerta metálica, hay que situarse encima de la sala de entrada hay una rampa hasta la sala del lago. Nosotros no la encontramos).

Lago interior. Foto: Cristinos.com

Salimos y tomando unas gigantes ramas como asiento, nos comimos el bocadillo que llevábamos. (Siempre que vayáis al campo llevaros la basura con vosotros si no hay espacios destinados para este uso).
En el camino de vuelta nos esperaba otra sorpresa, entre los helechos descubrimos una manada de caballos y más adelante unos cuantos más.


En el año 2015 se contabilizaron 3.285 cabezas de ganado equino, 4.382 de vacuno y 26.547 de ovino (que no vimos, suponemos que bajaron en julio, fecha en la que se abren otros pastos). La subida del ganado se hace de forma escalonada desde mediados de abril a julio y permanecen hasta diciembre, aunque el vacuno suele abandonar la sierra antes dos meses antes . De forma excepcional y para las explotaciones que tienen la consideración de residentes, 4 en 2015, se permite el pastoreo invernal mediante la definición de zonas concretas donde debe quedar el ganado controlado durante dicho periodo (datos extraídos de Resumen Público FSC 2015).

Caballos

Siempre que veamos animales en el campo hemos de intentar molestar lo menos posible y evitar interferir en su hábitat natural. Nada de chillidos, carreras, y mucho menos ofrecerles comida. Hubo una vaca que nos siguió un rato mugiendo. Parecía que nos enviaba de allí. El más pequeño de nuestros exploradores se arrimaba a mí preguntando si esos negros eran de los que envisten.
- ¡Aquí estaría yo! No, tranquilo.

Ermita de San Benito

Paramos un rato en la ermita y nos asomamos por el bosque donde encontramos curiosas formaciones que combinan vegetación y roca caliza. Frente a la ermita encontramos un dolmen, setas en la corteza de los árboles...

El bosque es fantástico.

Al bajar tomamos un café y los niños un helado en la cafetería de Urbasa Abentura.
Es una excursión muy recomendable de 7,5 Kms. ida y vuelta de recorrido lineal. Los niños disfrutaron mucho de la naturaleza y la aventura.
Desde aquí nos fuimos a pegarnos un chapuzón a la piscina natural "La Central" de Zudaire. Una buena manera de acabar el día.

Un chapuzón en el río Urederra para acabar el día. Piscina natural "La Central", Zudaire.


miércoles, 20 de septiembre de 2017

Nacedero del Urederra, una de las rutas más mágicas de Navarra.


Uno de los lugares que nos motivó a emprender rumbo a Navarra fue el Nacedero del río Urederra, ruta también llamada "Las cascadas de Baquedano". Un sendero sencillo para hacer con niños en una mañana. Con lo que nos gustan las rutas fluviales esta era imprescindible.
Desde abril del año 2014 has de reservar tu entrada gratuita (puedes hacerlo desde AQUÍ) y presentar el resguardo en la primera caseta que encuentras a la entrada del parking. La segunda caseta es punto de información. Te aconsejo reservar e ir a lo seguro, aunque el día que nosotros fuimos habían cancelado alguna reserva (la guardan hasta las 12, a menos que avises) y podían acceder hasta completar las 450 personas que hay de aforo limitado.

Parking

Declarado Reserva Natural en 1987 es un lugar mágico de la Sierra de Urbasa. El río Urederra recorre 19 kilómetros para desembocar al río Ega, afluente del Ebro. Llegamos por la carretera NA-718 desde Estella, la cual abandonamos en el kilómetro 13,8 para coger la NA-7187 hasta Baquedano y dejamos el coche en el parking, en el que pagas 4,50€ por estacionar. Las motos 2€ y las autocaravanas 5€. (Precios año 2017)
La ruta no te llevará más de 3 horas ida y vuelta pues recorre 5,3 kilómetros en total. No tiene tramos difíciles, aunque no es transitable con sillitas de bebé y aconsejamos tener precaución si hay humedad para evitar los resbalones.

Por el camino encontramos alguna salida de agua.

Nos dieron unas pegatinas identificativas y subimos hacia la entrada. No tiréis la pegatina, ya que suelen hacer sorteos de productos típicos (info en la caseta).
Cruzamos el pueblo y pasamos frente a la iglesia, una bonita fuente, el lavadero y el frontón.
Antes de adentrarnos en la reserva, encontramos un par de bares y un kiosko. Si no habéis cogido agua es buen momento para comprar alguna botella.
Dejamos a la derecha del camino una bonita zona de picnic (también hay otra en el parking) y encontramos en frente una puerta de hierro de color verde. Desde aquí tomamos el camino a nuestra izquierda y vamos descendiendo mientras nos adentramos en el bosque. Por el de la izquierda volveremos. Predominan las hayas, aunque podemos identificar tilos, robles, olmos, arces, sauces y otras especies.


Seguimos descendiendo hasta que se abre una pequeña explanada con una caseta que estaba cerrada y un cartel informativo. Aquí hay una bifurcación del camino, pero nosotros seguimos por el de la izquierda y pasamos una cerca de madera.



Ya se escucha el rumor del agua y la vegetación es más densa. Pronto vemos entre el verde intenso de las hojas de los árboles el azul más bonito que he visto jamás. Urederra en vasco significa agua hermosa. El azul turquesa de sus aguas cristalinas es incomparable. Agua, piedra y vegetación en una perfecta unión. Parece que te vaya a salir un duende o una pequeña hada detrás de algún árbol.


Encontraremos a la izquierda una escalera que baja a un mirador desde donde veremos la primera de las cascadas. El lugar es de los más fotografiados y no es demasiado grande, con lo que se llena de gente enseguida. Continuamos bordeando el río. Los niños lo pasan muy bien descubriendo pequeñas cuevas, setas y disfrutando de la naturaleza.

Escalera de acceso a la primera cascada

Después de la escalera encontramos esta bajada al mirador.


La primera es la Cascada del Jabalí

Les encanta descubrir rincones que dan rienda suelta a su imaginación.

En el remanso de agua que encontramos al pasar un último vallado de madera del camino podemos observar grandes carpas. Aquí parece que el camino ya no sigue y suele haber confusión, ya que parece una ruta circular, pero puedes seguir más hacia delante. El camino no está tan claro y tiene muchas piedras.




Las aguas cristalinas con su tono tan peculiar que hacen del lugar algo mágico.

Nosotros fuimos de los que nos volvimos creyendo que si seguíamos hacíamos una segunda ruta más extensa. ¡Qué rabia! Si esto nos pareció precioso, la cascada que nos perdimos era la más espectacular, además de pasar por un par de puentes de madera... Nos va a tocar volver para completarla. Eso seguro.



El lugar donde la ruta se hace circular y nos confundimos. Salimos por el vallado que se ve y tiramos un poco más hacia una explanada, pero ya no vimos camino ni gente y nos volvimos por donde indica la salida. ¡Nos perdimos lo mejor!


Camino de vuelta que ya no transcurre junto al río.

Volvimos por el camino de la izquierda para no hacer  el mismo que además empezaba a llenarse de gente, por lo que os recomiendo llegar temprano, abren a las 9h. Nosotros llegamos a las 10 y había bastante aparcamiento. Es bueno que lleven el control, ya que se estaba masificando demasiado.
Al salir paramos en la zona de picnic para comer. Desde aquí disfrutamos de unas vistas espectaculares  de esta zona de la Améscoa Baja. Incluso pudimos ver buitres, mirlos y otras aves.


Existen otras vistas muy interesantes del circo formado por el Nacedero (el final de esta ruta) desde el aparcamiento de Surgaina situado en el kilometro 22 de la NA-718 desde donde parten otros senderos y hay un Centro de Interpretación o visitar otros pueblos del Valle de Améscoa. Puede ser una buena opción para completar el día. Nosotros, con los niños, barajamos otras opciones.
Nuestro plan era ir a bañarnos en la piscina natural de "La Central" en Zudaire, que está a poco más de 2 kilometro de Baquedano. El agua del Nacedero alimenta allí una central hidroeléctrica junto a la cuál han habilitado, a orillas del Urederra, una tranquila playa fluvial con zona de césped y socorrista (11 a 14h y de 15 a  18h en laborables y de 11 a 19h en fines de semana). No dispone de mesas. El agua está bastante fría, pero es un buen sitio para descansar mientras juegan.


A pesar de lo fría que estaba no pudieron resistirse a tomar el baño.
La Central Hidroeléctrica

Encontrarlo nos costó un poco. En la misma carretera, bajando de Baquedano a Estella, encuentras a mano derecha un hostal restaurante. Detrás hay un parking. Os aconsejo dejar ahí el coche y coger el paseo arbolado a la derecha de los columpios. Está a unos diez minutos andando. Recto encuentras una casa que divide el camino en dos. Cogiendo el de la derecha vas saliendo del pueblo, no tiene perdida. Pasarás por un bonito lavadero con fuente, sigue hasta ver un banco para descansar donde el camino vuelve a dividirse en dos. Nosotros bajamos por la derecha (más rápido) y pasamos por delante de la Central Hidroeléctrica. Se puede bajar en coche, pero hay tramos de tierra y no es demasiado ancho. Yo no lo recomiendo.

Lavadero bajando a la playa fluvial "La Central"

Panorámica de la zona de baño del río Urederra a su paso por Zudaire.

Teníamos planeado rematar el día visitando alguna de las queserías, pero no se podía ver el proceso de elaboración en este tiempo, según nos indicaron por teléfono. Cuando parecía que la cosa se torcía sin remedio buscamos un plan B: Concertamos una visita en las Salinas Gironés, pero esto merece otro post.

sábado, 13 de mayo de 2017

Qué hacer en la Isla de Ons con niños


En nuestra visita a Galicia este verano descubrimos lugares naturales de inmensurable belleza, entre ellos destaca la Isla de Ons.
Nuestra idea era visitar las Islas Cíes, de la que tengo recuerdos de algún viaje en la niñez (sobre todo de lo congelada que estaba el agua), pero como sabréis el aforo de visitantes es limitado y en las siguientes fechas libres ya no íbamos a estar. Bueno, eso nos pasa por no ser previsores y pensar que algún hueco habría...
En el pueblo de Bueu hay salida también para Ons, y realmente nos daba lo mismo, la cuestión era visitar una de las islas. Ambos  archipiélagos, junto al de Sálvora y Cortegada, pertenecen al Parque Nacional Marítimo Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia.
Antes de embarcaros debéis ser conocedores de las normas básicas  de obligado cumplimiento para preservar la fauna y flora autóctona.

Una gaviota parece estar esperando a que nos embarquemos hacia Ons.

1.- Subir en un barco hasta llegar a una isla.
Nos acercamos hasta el puerto a comprar los billetes, la i/v nos costó 14€ adulto y 7€ los niños (agosto 2016) con la naviera Isla de Ons.  Desde Bueu a Ons hay una distancia de 13 km. Durante el verano salen barcos de los puertos de Sanxenxo, Portonovo, Marín, Bueu y alguno desde Vigo con un horario reducido.
El viaje en barco siempre ilusiona a los niños y más de poder echar un vistazo a la cabina del capitán.
Desde el barco la perspectiva del pueblo de Bueu.

Al dejar el pueblo atravesamos un banco de niebla.

2.- Conocer las mejilloneras.
Aprovechamos para ver de cerca las mejilloneras y  mostrarles dónde se cultivan los mejillones. En las cuerdas que cuelgan de las bateas se colocan las semillas de marzo a noviembre para su engorde.  Pincha AQUÍ para saber más. Es curioso algunas de las mejilloneras la de trastos que pueden acumular... (sigo sin entender lo de la caja del camión y no es el primero que veo).
Al poco de pasar las mejilloneras, entramos entre neblinas temiendo que se nos fastidiase el día, pero dieron un halo misterioso hasta divisar la Isla.


3.- Antes del desembarco un poco de historia sobre la isla.
El archipiélago de Ons está situado frente a la ría de Pontevedra. Con una longitud de 6 kms y una anchura de 1.5 kms. Su punto más alto está a 128 metros sobre el nivel del mar, lugar donde se ubica el faro de la isla.
Ons padeció invasiones de vikingos, piratas árabes y corsarios ingleses. La primera referencia  de la isla data del año 898 cuando Alfonso III la donó al Cabildo de Santiago de Compostela para abastecer de alimento al clero y a los pobres. Aunque en épocas grecorromanas ya aparecían en diversos estudios geográficos. Su mayor índice de población se alcanzó en 1955 con 533 habitantes.


4.- Senderismo
Nada más desembarcar nos encontramos con un panel informativo con un mapa indicando las rutas, su dificultad, distancia y tiempo aproximado de cada una. Nosotros, viendo que las niñas deseaban pegarse un chapuzón, optamos por la más corta, la ruta do Castelo y así disponer de tiempo para visitar el Centro de Interpretación y si se atrevían, un baño. Al principio de la ruta hay unas mesas de picnic donde paramos a comer (recuerda no dejar nada que hayas traído, llévate la basura). La senda es muy bonita, siempre rodeada de vegetación, con el sonido de la naturaleza y la visión del mar. Si amas la naturaleza este lugar es ideal. Desde punta do Castelo podrás ver la playa de Melide. Tener precaución porque es un acantilado. Quedan algunas piedras de lo que fue una antigua fortificación defensiva.

Distintas imágenes de la ruta do Castelo.

Las rutas señaladas son cuatro:
  • Ruta Norte con una longitud de 8, 1 es la más larga con unas 3 horas aproximadas de duración y una dificultad media.
  • Ruta do Faro tiene una longitud de 4 km., con 1h 15min. de duración es de dificultad baja.
  • Ruta do Castelo con 1,1 km. de longitud, unos 40min. de duración, es la más corta con una dificultad baja.
  • Ruta Sur de 6,2 km. con una duración aproximada de 2h 30min. y dificultad media.
Vistas de la playa Melide desde la punta do Castelo.

Me hubiera gustado hacerlas todas, la verdad, pero cuando vas con niños a veces hay que negociar y lo que quieres es que disfruten. En otra ocasión y con más tiempo.


Punta do Castelo


5.- Visitar un faro.
Habiéndonos decantado por la Ruta do Castelo y después de hartarse de ver faros en la Costa da Morte decantamos esta opción por la visita al Centro de Interpretación y el paseo con baño incluido en la playa, pero el paseo y las vista que deben haber son muy recomendables.


6.- Conocer cómo era la vida en la isla y la antigua escuela.
En el Centro de interpretación puedes conocer todo lo referente a la isla. La Isla se abasteció siempre de los productos del mar, destacando el pulpo y de la agricultura. Los pescadores de Ons utilizaban las Dornas, pequeñas embarcaciones fáciles de transportar para protegerlas de los temporales, ya que éstos no tenían puerto. La organización social en la isla ha ido asociada a la igualdad y solidaridad entre los vecinos.

Centro de recepción de visitantes y de interpretación de la vida en la Isla.


7.- Darte un baño en las aguas del Atlántico.


Para las niñas era todo un reto meterse hasta la cabeza con lo helada que está el agua, acostumbradas al Mediterráneo...



Para llegar a la playa de Canexol o del Pereiró vas por unas pasarelas de madera. La playa estaba bastante llena y algunas de las personas que había no eran demasiado cuidadosas con el entorno, por decirlo de alguna manera. La música con el volumen altísimo, basura,... vamos que las normas se las pasaban por el forro. Es una pena que haya que controlar estas zonas por el incivismo que demuestran algunos.
Hay otras playas, todas ellas de limpia y fina arena con aguas cristalinas, como las que hemos nombrado anteriormente, la de Dornas, Area dos Cans y Melide. Un entorno paradisíaco.



8.- Ver delfines al atardecer y en libertad.

Se hizo la hora de marchar, el último barco iba a salir y no sabíamos muy bien cuál era la cola a la que debíamos ponernos, pero estaba todo el mundo igual. Al llegar los barcos había gente que distribuía a la gente y organizaba las colas. Aunque si nos hubiéramos quedado allí hay restaurante con habitaciones y alquiler de apartamentos ;-).
Es muy habitual ver delfines por la zona, pero me pilló muy de sorpresa y apenas pude grabar algo de video cuando ya se alejaban. Fue una imagen de postal con el atardecer. El capitán dio la voz enseguida. Era una familia de delfines que acababa de cenar- les dijo a los niños boquiabiertos. Siempre que los veo me gusta avisar a los niños.


Vimos delfines saltando cerca del barco, pero no nos dio tiempo de sacar una buena foto.


9.- Fiesta del pulpo.

Al llegar a Bueu coincidimos con la fiesta gastronómica del pulpo. En una gran carpa habían varios puestos donde todo estaba cocinado con pulpo. Aprovechamos para cenar allí. La empanada de pulpo espectacular. Fue un buen final del día.

Al despedirnos de Ons, un pescador con su nieto regresaba de una jornada de pesca con su nieto en la Dorna.