martes, 21 de noviembre de 2017

Frigiliana, un pueblo de postal.


Llegamos a Frigiliana a principio de este año 201, durante las vacaciones escolares de Navidad. Buscábamos ese sol que sólo existe en el sur y vaya si lo encontramos, ¡nos sobraban hasta las mangas de las camisas!. La población disfruta de un clima subtropical. Cobijado entre montañas, pero con vistas al Mediterráneo del que apenas dista 8 kilómetros, se encuentra este pueblo de postal. Pertenece a la comarca malagueña de la Axarquía y dista 59 kilómetros de la capital, siendo prácticamente todo el trayecto autovía.


Frigiliana tiene un claro pasado árabe, aunque habitada desde el periódico neolítico como atestiguan los yacimientos encontrados en el lugar conocido como "Cerrillo de las Sombras". Ya por el año 3.000 antes de Cristo los fenicios y romanos poblaron la zona. Pero fue a partir del siglo VII, con la llegada de los musulmanes a la península cuando alcanza un notable desarrollo.
La población musulmana resistió durante el reinado de los Reyes Católicos y tras la caída del reino de Granada, pero con el tiempo las relaciones iban deteriorándose hasta que estos se rebelaron contra las prohibiciones, restricciones e impuestos de los cristianos. Un abuso de poder que desencadenó una batalla en 1569. La Rebelión de los Moriscos quedó reducida y fueron expulsados de sus tierras.
La población se vio reducida a 100 habitantes al abandonar al ser abandonada su principal actividad: la producción de la seda.


Este periodo de estancamiento se superó gracias al cultivo de la caña de azúcar consiguiendo aumentar su población a 3.000 personas. Se conserva el edificio llamado Ingenio, antiguo Palacio de los Condes de Frigiliana y única fábrica de miel de caña de toda Europa.

Desde el mirador en la Casa del Apero vemos enfrente el edificio llamado Ingenio.

Dejamos el coche en el parking, aunque si llegáis pronto y no hay mucha gente lo podéis dejar en la calle contigua y os ahorráis el coste. Tener en cuenta que prácticamente todo el casco urbano es peatonal.
Justo arriba del parking, hay un mirador en el que con motivo de las fiestas navideñas habían colocado colchonetas y un poco de feria para los más pequeños que esperaban al paje real (Faltaban pocos días para la llegada de los Reyes Magos).

Calle de Frigi

Cruzamos la calle hacia la plaza del Ingenio y encontramos un Teatro Mecánico muy llamativo. Parece un kiosko de forma redonda. Según vas dando la vuelta aparecen curiosas mirillas, dos viejecitas en una mesa camilla que cuentan la historia de Frigiliana y los viejos tiempos;  y un moro con su loro que cuentan el pasado árabe de Frigiliana. Echando una moneda de un euro podrás escuchar las historias en el idioma elegido. Una forma muy original y un espacio único que gusta a grandes y pequeños, pero que es sin duda una divertida manera de adentrarse en los orígenes de la villa. Los más curiosos no se resistirán. Hay otras mirillas por un par de puertas del pueblo en las que te llevarás alguna sorpresa. Si no las encuentras pregunta a los vecinos.


Algunos teatros mecánicos tras las puertas. ¿Podrás resistir la tentación de mirar?

Junto a este Teatro hay un parque de columpios frente al que sale un tren turístico. Aunque teniendo en cuenta que el casco histórico es peatonal, no lo cogimos, así que no podemos decirte que recorrido hace.
Nosotros subimos por la Calle Real que es la principal arteria. Encontrarás hasta 12 paneles en azulejo con diferentes relatos y episodios para conocer Frigiliana, su historia y costumbres.

Uno de los 12 paneles que describen hechos sucedidos en Frigiliana.

Los Reales Pósitos, en el número 1 de la Calle Real, fueron construidos en el año 1767 donde se almacenaba el excedente de grano en los años de buenas cosechas. Actualmente son viviendas privadas que conservan su antigua estructura. Una fuente sobre la que hay un escudo tallado en piedra de los Montellanos, que ostentaron el señorío de estas tierras, divide la calle en dos. El escudo estuvo en la fachada del "Ingenio" o casa solariega de los Condes y fue donado al ayuntamiento por la sociedad que es propietaria actual del edificio.


Los Reales Pósitos son viviendas privadas en la actualidad.

Ascendiendo hacia el punto más alto dejamos la continuación de la Calle Real para cuando estemos más cansados, ya que esta es más llana. Alguna vez nos ha pasado que recorriendo la parte más ligera se cansan y nos quedamos con ganas o tenemos que llevar a las niñas detrás protestando, así que como ya nos conocemos... no nos dirán lo de: -¿Y ahora hay que subir hasta allí?

Vistas desde uno de los puntos más altos de Frigiliana. Esta lleno de miradores.


No nos gusta recorrer una ruta muy trazada de manera que dejamos que el pueblo se nos descubra sólo. Lo más destacable es el trazado arquitectónico árabe de su Barrio Alto. Conserva las calles estrechas, los pasadizos, sus empedradas cuestas y las blancas casas con esas puertas tan llamativas en su mayoría con color turquesa. Las calles llenas de plantas están pulcramente limpias por los vecinos. No es de extrañar los merecidos  premios que atesora el pueblo:
Su Barrio Múdejar está calificado como Bien de Interés Cultural.
En 1967 obtuvo el Primer Premio de Embellecimiento de los Pueblos de la Provincia.
En 1982 consiguió el Primer Premio Nacional de Embellecimiento de los Pueblos de España.
En 1988 el Primer Premio del Concurso de Mejora y Embellecimiento de los Pueblos de Andalucía.
En 2011 Top Rural lo eligió como una de las 7 maravillas rurales de España.
Desde el año 2015 forma parte de Los Pueblos Más Bonitos de España.
¿Te hace falta algo más para decidirte a visitar Frigiliana? Pues echa un vistazo a nuestras fotos en Pinterest.



Subimos más arriba del Peñón de la Sabina. Esta roca se desplazó de su base a causa de las fuertes y persistentes lluvias el 27 de enero de 1936 con el consecuente susto de los vecinos. Por suerte no se tuvo que lamentar ningún daño personal ni material. Desde entonces está sujeta a la roca madre por cables de acero. Las vistas desde aquí son inmejorables.


Retomamos la Calle Real en la que encontramos el ayuntamiento, restaurantes, tiendas de artesanía y recuerdos... hasta que llegamos a la animada plaza de la iglesia. La iglesia de San Antonio se levantó en 1676 sobre una antigua mezquita. Recientemente se han descubierto durante la restauración de sus techos unos frescos del siglo XVIII sobre uno de los arcos.


Pasando la iglesia, a mano izquierda, baja una calle donde encontramos la Fuente Vieja. Esta fuente se construyó en 1640 bajo la protección del quinto Señor de Frigiliana y primer Conde quién hizo colocar su escudo de armas en ella. Su uso fue tanto para la población como para el ganado. En este mismo año fue concedido el título de villa.

Fuente Vieja

Otro de los edificios para visitar es la Casa del Apero del siglo XVII que esta frente al del Ingenio. Este lugar estuvo vinculado al Palacio de los Condes. Eran las viviendas de los trabajadores, servía de almacén de las herramientas de labranza, granero, almacén y caballerizas en las que guardaban animales de trabajo. El edificio consta de dos plantas y un patio interior central. Desde aquí podemos subir por una escalera hasta un mirador en el que hay un panel indicativo con los puntos de las montañas visibles.

Diferentes rincones, pasadizos y callejuelas de Frigiliana.

Actualmente este edificio es Centro Cultural, Biblioteca, Museo Arqueológico, Oficina de Turismo y temporalmente sala de exposiciones. En esta ocasión habían maquetas de los más bellos rincones de Frigiliana, lo que resultó un complemento a la visita y las niñas pudieron reconocer cada lugar visitado. No faltaba detalle. Con iluminación incluida.

El Museo Arqueológico acoge desde el año 2009 hasta 125 piezas detallando la historia de esta tierra desde sus orígenes.
Frigiliana  celebra en agosto el Festival de las Tres Culturas.

Calle de Frigiliana

martes, 14 de noviembre de 2017

OLITE Y EL CASTILLO MÁS LUJOSO DE EUROPA


Olite se encuentra en pleno corazón de Navarra, a 40 kilómetros de Pamplona. La localidad fue la antigua capital del reino.
El Palacio Nuevo se construyó entre los años 1402 y 1424 por orden de Carlos III "El Noble" para ampliar el castillo viejo, actual Parador de Turismo, en la plaza de los Teobaldos. Ambos palacios junto con la capilla de San Jorge, actualmente en ruinas, forman un conjunto monumental único.

Ruinas de la capilla de San Jorge y Castillo Viejo por la parte trasera.

El rey Carlos III nació y creció en Francia con una cultura y suntuosa vida de palacio que quiso trasladar a la corte de Olite.
Cuentan que el palacio "tenía tantas habitaciones como días el año".  El castillo-palacio fue un capricho de este Rey que derrochó en grandes fiestas, torneos, cacerías y todo tipo de celebraciones. Llegó a tener su propio zoológico con leones, jirafas, camellos, avestruces, búfalos y otros animales. Aunque parezca una excentridad, muchas cortes disponían de animales exóticos y de caza en sus castillos, símbolo de prestigio y poder.  Quedan restos de un aviario en el Patio de la Pajarera.

Iglesia de Santa María

El Palacio era conocido por ser el más lujoso de Europa en esa época. Aunque los Reyes vivían en el Palacio Viejo, menos ostentoso. Construido sobre un primitivo recinto romano, fue habitado por monarcas como Sancho VII "El Fuerte", Teobaldo I, Teobaldo II y Carlos II. Se conserva la fachada, el ventanal y las torres, una de las cuales fue prisión. Desde 1966 forma parte de la red de Paradores Nacionales. La iglesia de Santa María está en la misma plaza y se comunica con la plaza Carlos III por su famoso pórtico de extraordinaria belleza. La portada está presidida por Jesús y los apóstoles, escenas de su vida y de la Virgen. Es uno de los conjuntos escultóricos góticos más importantes de Navarra. En esta plaza encontraremos la Oficina de Turismo.

Palacio Viejo y el interior del Parador.

Nosotros seguimos por la rúa San Francisco y pasamos bajo la Torre del Reloj. Esta torre era el portal de acceso al recinto romano. Carlos III instaló uno de los primeros relojes públicos de la península en 1401. Sirvió al rey para controlar la venta de productos introducidos haciendo pagar los debidos impuestos.

Rúa de la Judería, blasones de las casas señoriales, fuentes y Torre del Reloj.

Olite  está dividida en dos cercos, el de dentro corresponde al que había en época romana y el de fuera corresponde con la ampliación medieval. Las calles (rúas) y sus nombres se mantienen desde dicha época: Rúa de la Judería, en alusión a la colonia judía que vivió allí; Rúa de la Tafurería, donde había una casa de juego; Rúa Villavieja ... y otras calles que reflejan los oficios. Estas calles están llenas de palacios con grandes blasones y aleros en madera o piedra.
En la plaza Carlos III se encuentra la entrada al Palacio Nuevo o Palacio Real. Es el monumento que más visitas recibe de Navarra.

Plaza Carlos III, acceso a la entrada del Palacio Real. A la izquierda la Torre del Reloj.

En esta plaza también hay unos baños públicos.
Entramos al Palacio asombrados desde las vistas de fuera. El castillo es realmente asombroso. Fue declarado monumento nacional en el año 1925.
Muchas son las  torres en las que los niños lo pasaban genial, subiendo y bajando. La verdad, es que íbamos casi corriendo detrás de ellos. Imaginamos la vida en Palacio con los ocho hijos que tuvo este rey con Leonor de Trastámara. Entre ellos Doña Blanca, madre del Príncipe de Viana. Una vida de lo más relajada en esta corte, ya que coincidió con una época en la que no hubieron demasiadas trifulcas, mientras Francia e Inglaterra estaban inmersas en la Guerra de los Cien Años.


La Torre del Homenaje es la más alta con 40 metros y 133 escalones. Las vistas del pueblo junto al conjunto monumental son estupendas. Otras torres son la de Ochavada, la de las Tres Coronas, destinada a sala de juegos de los niños y con una pequeña puerta, la de Atalaya, la de los Cuatro Vientos o la torre del Aljibe desde la cuál un complejo hidráulico elevaba el agua desde el río Cidacos para alimentar los jardines. Al igual que tenían animales exóticos, el castillo poseía una amplia variedad de plantas.

Galería de la Reina, antiguo jardín colgante. Un pequeño claustro adosado a la habitación de la Reina.

Tal era el peso de los maceteros que soportaban los jardines colgantes que construyeron un sala de arcos como contrafuerte. Las cámaras del rey y la reina, el patio de armas, la pequeña sala mudéjar y la galería gótica se pueden visitar en el recinto de palacio. La arquitectura servía de soporte a una rica decoración: pinturas, yeserías, objetos, mobiliario, telas importadas y vidrieras que adornaban las salas. Los suelos eran de cerámica e incluso hubo una sala con laminas de metal en el techo que tintineaban si soplaba el viento.

Vistas desde la Torre de la Atalaya. En días claros se divisa el pueblo de Ujué, a 800 metros de altitud.

En 1512, la Corona de Castilla conquistó Navarra y empezó el declive de este Palacio. Fue utilizado esporádicamente por virreyes o ilustres visitas.
En 1813, para evitar que los franceses lo ocuparan durante la Guerra de la Independencia, el General Espoz y Mina le prendió fuego dejándolo en ruinas.

La Cámara de los Yesos, también llamada "Sala Múdejar" por haberla realizado maestros mudéjares. Es la única sala que conserva la decoración original.

Más de cien años se tardó en empezar su reconstrucción de la que todavía no se ha completado en su totalidad.
En el exterior existe una nevera de 8 metros de profundidad denominada "el huevo". Data del siglo XVII. Esta nevera o pozo de hielo esta detrás del Palacio, donde hay un área de picnic y parking.

Aquí se puede ver la nevera, llamada "huevo" por su forma.

La visita al castillo la puedes hacer con audioguía, lo cual es recomendable. Precio: 3,50 €, menores de 5 años gratuita. Existen otros tipos de visitas: generales, familiares y teatralizadas. Compra de entradas en taquilla o a través de  www.guiartenavarra.com
Los precios oscilan entre 10 y 6 €

En el subsuelo de la plaza Carlos III están las Galerias Medievales, exposición de ropajes y objetos de la época.

Para completar la visita os aconsejo visitar las Galerías Medievales, en la misma plaza de Carlos III. El subsuelo de la plaza está recorrido por estas dos galerías paralelas de 50 metros. Fueron construidas como puentes del primitivo foso del recinto romano en el siglo XIII. Estas galerías se abrieron al público en 1987. Algunas continúan ocultas en el subsuelo urbano, otras dedicadas a envejecer vinos. No olvidemos que Olite es la capital vinícola de Navarra.


Las galerías están dedicadas a la exposición de objetos y ropajes de la época. La moda europea era exclusiva de la aristocracia, capaz de despilfarrar en trajes para las distintas ocasiones. Importaban tejidos, adornaban sus prendas, las tintaban... Gracias a esta "necesidad" nació un nuevo gremio de artesanos dedicados a la confección. Carlos III instauró la moda franco-borgoñana en la corte. Lo mismo ocurrió con los peinados y tocados.

Ropajes de la Reina Leonor, Carlos III, el Príncipe de Viana, un clérigo, una vendedora y otros en las Galerías.

La mujer que nos cobró la entrada nos hizo una introducción muy interesante en la que cuenta muchas anécdotas que llamaron la atención de los niños como que jugaran al ajedrez con personas reales en lugar de fichas.
La entrada cuesta 1,50€ adultos y 1 € niños.
Recorrimos las calles y comimos en un restaurante de la rúa Mayor. Dimos un paseo por la parte de extramuros y encontramos a dos octogenarias que iban al Centro de día. Nos estuvieron contando muchas cosas y casualmente una de ellas fue de las primeras taxistas mujer que hubo en España. Un dato curioso y lleno de anécdotas.

Palabras de un viajero alemán del siglo XV sobre el castillo cuando estaba en su máximo esplendor.

Completamos la ruta visitando Ujué y el Cerco de Artajona. Puedes añadir San Martin de Unx, cerca de Ujué.

NOTA: Este post no está patrocinado ni hemos recibido compensación alguna. No tenemos ningún tipo de conexión con la empresa. Mi opinión es independiente. Basamos nuestro blog en experiencias propias y reales. Si hay criticas, son constructivas y respetuosas. 

martes, 31 de octubre de 2017

Zugarramurdi: El pueblo de las brujas

La palabra "Akelarre" viene del prado que hay junto a la cueva, lugar en el que el macho cabrío tomaba forma humana.

Zugarramurdi y su espectacular cueva es un imprescindible en Navarra. Pamplona está a 80 kilómetros y la carretera discurre por un paisaje sorprendente y de gran belleza. En la zona pirinaica y a muy poca distancia de la frontera con Francia, esta zona comparte idioma y cultura con algunos pueblos franceses como Sara y Ainhoa. Hay un sendero que une Sara, Zugarramurdi y Urdax, señalizados con un pequeño caballo azul y que compiten en belleza con sus cuevas.

La Cueva de Zugarramurdi es un lugar mágico.

Nosotros centramos la visita en la famosa "Cueva de las Brujas", también descubierta cinematográficamente por Álex de la Iglesia como lugar de rodaje de la película ganadora de 8 Goyas "Las brujas de Zugarramurdi" en el año 2014.

Desde las galerías más altas las vistas son impresionantes.

La cueva está atravesada por la Regata del Infierno, un riachuelo que transcurre actualmente con poco caudal, pero que dio lugar a este complejo kárstico lleno de galerías y recovecos. La parte principal es como un túnel de 120 metros de largo y 10 ó 12 metros de ancho.


















La naturaleza que rodea la cueva es espectacular. Puentes de madera, vegetación, prados y senderos de extraordinaria belleza. El prado junto a la cueva recibía el nombre de "Akelarre" ("Prado del Cabrón"). Aquí contaban que se reunían las brujas y pastaba un macho cabrío que cuando se reunía con las brujas se transformaba en persona  y era el mismísimo diablo.

El recorrido está indicado y puedes pasear bordeando la Cueva, el paisaje merece la pena.

Vistas del prado desde el interior de una de las galerías.

En este entorno se encontraron restos arqueológicos del periodo Magdaleniense y cerámica prehistórica. Las cuevas fueron utilizadas por los contrabandistas para esconder mercancías y como refugio aprovechando su cercanía a la frontera.
La historia de mitos y leyendas atrae mucho turismo, por lo que os recomiendo llegar pronto. El aparcamiento frente a la cueva no es suficiente para las visitas al lugar. Podéis dejarlo en el pueblo e ir paseando. Nosotros llegamos a la hora de apertura (10:30 en temporada alta) y encontramos cerca, pero son caminos de paso y salir puede resultar complicado.

Otra zona de las cuevas.

La historia de este pueblo está unida al mayor proceso inquisitorio que se ha conocido en la historia. Una auténtica caza de brujas fruto del desconocimiento, la incomprensión y el poder. Tres premisas que nos hacen reflexionar y que actualmente perduran, por desgracia, a otro nivel, en otros ámbitos,... pero a lo largo de la historia han existido y existen las "cazas de brujas".

Bajada a la cueva.

En Navarra existen documentos excepcionalmente conservados que constituyen un testimonio históricamente único.
Los hechos que vamos a relatar pasaron hace más de 400 años, entre 1609 y 1614.
Toda la historia comenzó cuando una joven muy fantasiosa empezó a contar sus sueños en los que decía haber visto a gente del pueblo participar en Akelarres. El inquisidor Alvarado visitó la zona, y creyó haber encontrado una secta de brujos.

La belleza alrededor de la cueva hace que te detengas a cada paso.
 

En aquellos tiempos vivían bajo el temor a los poderes sobrenaturales que algunos se atribuían, conocimientos de medicinas naturales, supersticiones, tradiciones ancestrales, rigor religioso y un sinfín de factores que explican el auge en el entorno durante este período. El modo de vida de la gente de aquellas épocas con costumbres diferentes que además hablaban una lengua extraña hicieron que la incomprensión transformara aquellos rituales, fiestas, cánticos, creencias paganas en conjuros, akelarres y magia negra.
Los vecinos se denunciaban unos a otros e incluso contaban historias inverosímiles como partos de sapos, violaciones por parte del diablo, crear pociones e incluso de tormentas en el mar. Todos vivían con miedo a ser señalados.

Desde la parte norte de la cueva.

Hasta 300 personas fueron apresadas por la Inquisición que visitó cerca de sesenta poblaciones navarras. 53 de ellos fueron trasladados a Logroño para ser juzgados.  Allí se celebró el Auto de fe el 7 de Noviembre de 1610. Mediante torturas algunos confesaron y fueron absueltos. 11 fueron quemados en la hoguera el día siguiente. Los 5 que murieron en la cárcel, en los dos años que duró el proceso, fueron quemados en efigie. Los otros 6 en vida.
Después de esto se desató la histeria colectiva. El escéptico inquisidor Alonso de Salazar quiso frenar el revuelo y después de ocho meses volvió a Logroño con 1802 confesiones y 5.000 nombres.
Zugarramurdi quedaría vinculado a la brujería para la posteridad.

El riachuelo que dio lugar a la formación de esta cueva hace millones de años continúa atravesando la cavidad.


Horario: T. Alta: 10:30-20:00 (18 y 27 de agosto cerrado por fiestas locales)
               T. Media: 11:00-19:30 (Lunes cerrado)
               T. Baja (octubre-junio): 11:00-17:30. (Cerrado 1h30 al mediodía, Lunes y la primera                                                                    quincena de enero). El mes de enero sólo abre los fines de semana.                                                           Puentes, festivos y Semana Santa horario más amplio (11:00-19:30/10:30-20:00).
Precio: 4 € adultos y 2 € niños (descuento de 1€ si la coges conjuntamente con la entrada al Museo).

Libros, documentos, escenografías, pantallas táctiles... todo para conocer cómo y qué se vivió en Zugarramurdi.

El Museo de las Brujas fue inaugurado en julio del 2007 y está a unos 200 metros de la cueva. Aquí está también la Oficina de Turismo.




El edificio era un antiguo hospital. Consta de varias plantas en el que se recrean algunas dependencias para conocer la vida cotidiana de sus gentes, cómo fue todo el proceso inquisitorio, nombres de acusados y declaraciones. Un viaje a las costumbres y rituales, la mitología, las leyendas y la historia de las brujas. Todo ello a través de paneles, audiovisuales, pantallas táctiles y escenografías. Por último, en la planta baja, ponen un audiovisual muy reflexivo y revelador. No recuerdo cada cuánto tiempo lo ponen. Nada más entrar consultar el horario.
























Horario: T. Alta: 11:00-19:30 (Lunes cerrado)
                T. Media: 11:00-19:00 (Lunes y Martes cerrado)
                T. Baja: 11:00-18:30 (Lunes, Martes cerrado, primera quincena de enero) Durante el mes                                   de enero sólo abrirá los fines de semana. Puentes, festivos y Semana Santa horario                                     más amplio (11:00-19:00/11:00-19:30).
Precio: 4,50 € adultos y 2€ niños (descuento de 1€ si la coges conjuntamente con la entrada a la                       cueva).



Todo un viaje en el tiempo al mundo de las brujas y al periodo de la Inquisición.


NOTA: Este post no está patrocinado ni hemos recibido compensación alguna. No tenemos ningún tipo de conexión con la empresa. Mi opinión es independiente. Basamos nuestro blog en experiencias propias y reales. Si hay criticas, son constructivas y respetuosas.