miércoles, 20 de septiembre de 2017

Nacedero del Urederra, una de las rutas más mágicas de Navarra.


Uno de los lugares que nos motivó a emprender rumbo a Navarra fue el Nacedero del río Urederra, ruta también llamada "Las cascadas de Baquedano". Un sendero sencillo para hacer con niños en una mañana. Con lo que nos gustan las rutas fluviales esta era imprescindible.
Desde abril del año 2014 has de reservar tu entrada gratuita (puedes hacerlo desde AQUÍ) y presentar el resguardo en la primera caseta que encuentras a la entrada del parking. La segunda caseta es punto de información. Te aconsejo reservar e ir a lo seguro, aunque el día que nosotros fuimos habían cancelado alguna reserva (la guardan hasta las 12, a menos que avises) y podían acceder hasta completar las 450 personas que hay de aforo limitado.

Parking

Declarado Reserva Natural en 1987 es un lugar mágico de la Sierra de Urbasa. El río Urederra recorre 19 kilómetros para desembocar al río Ega, afluente del Ebro. Llegamos por la carretera NA-718 desde Estella, la cual abandonamos en el kilómetro 13,8 para coger la NA-7187 hasta Baquedano y dejamos el coche en el parking, en el que pagas 4,50€ por estacionar. Las motos 2€ y las autocaravanas 5€. (Precios año 2017)
La ruta no te llevará más de 3 horas ida y vuelta pues recorre 5,3 kilómetros en total. No tiene tramos difíciles, aunque no es transitable con sillitas de bebé y aconsejamos tener precaución si hay humedad para evitar los resbalones.

Por el camino encontramos alguna salida de agua.

Nos dieron unas pegatinas identificativas y subimos hacia la entrada. No tiréis la pegatina, ya que suelen hacer sorteos de productos típicos (info en la caseta).
Cruzamos el pueblo y pasamos frente a la iglesia, una bonita fuente, el lavadero y el frontón.
Antes de adentrarnos en la reserva, encontramos un par de bares y un kiosko. Si no habéis cogido agua es buen momento para comprar alguna botella.
Dejamos a la derecha del camino una bonita zona de picnic (también hay otra en el parking) y encontramos en frente una puerta de hierro de color verde. Desde aquí tomamos el camino a nuestra izquierda y vamos descendiendo mientras nos adentramos en el bosque. Por el de la izquierda volveremos. Predominan las hayas, aunque podemos identificar tilos, robles, olmos, arces, sauces y otras especies.


Seguimos descendiendo hasta que se abre una pequeña explanada con una caseta que estaba cerrada y un cartel informativo. Aquí hay una bifurcación del camino, pero nosotros seguimos por el de la izquierda y pasamos una cerca de madera.



Ya se escucha el rumor del agua y la vegetación es más densa. Pronto vemos entre el verde intenso de las hojas de los árboles el azul más bonito que he visto jamás. Urederra en vasco significa agua hermosa. El azul turquesa de sus aguas cristalinas es incomparable. Agua, piedra y vegetación en una perfecta unión. Parece que te vaya a salir un duende o una pequeña hada detrás de algún árbol.


Encontraremos a la izquierda una escalera que baja a un mirador desde donde veremos la primera de las cascadas. El lugar es de los más fotografiados y no es demasiado grande, con lo que se llena de gente enseguida. Continuamos bordeando el río. Los niños lo pasan muy bien descubriendo pequeñas cuevas, setas y disfrutando de la naturaleza.

Escalera de acceso a la primera cascada

Después de la escalera encontramos esta bajada al mirador.


La primera es la Cascada del Jabalí

Les encanta descubrir rincones que dan rienda suelta a su imaginación.

En el remanso de agua que encontramos al pasar un último vallado de madera del camino podemos observar grandes carpas. Aquí parece que el camino ya no sigue y suele haber confusión, ya que parece una ruta circular, pero puedes seguir más hacia delante. El camino no está tan claro y tiene muchas piedras.




Las aguas cristalinas con su tono tan peculiar que hacen del lugar algo mágico.

Nosotros fuimos de los que nos volvimos creyendo que si seguíamos hacíamos una segunda ruta más extensa. ¡Qué rabia! Si esto nos pareció precioso, la cascada que nos perdimos era la más espectacular, además de pasar por un par de puentes de madera... Nos va a tocar volver para completarla. Eso seguro.



El lugar donde la ruta se hace circular y nos confundimos. Salimos por el vallado que se ve y tiramos un poco más hacia una explanada, pero ya no vimos camino ni gente y nos volvimos por donde indica la salida. ¡Nos perdimos lo mejor!


Camino de vuelta que ya no transcurre junto al río.

Volvimos por el camino de la izquierda para no hacer  el mismo que además empezaba a llenarse de gente, por lo que os recomiendo llegar temprano, abren a las 9h. Nosotros llegamos a las 10 y había bastante aparcamiento. Es bueno que lleven el control, ya que se estaba masificando demasiado.
Al salir paramos en la zona de picnic para comer. Desde aquí disfrutamos de unas vistas espectaculares  de esta zona de la Améscoa Baja. Incluso pudimos ver buitres, mirlos y otras aves.


Existen otras vistas muy interesantes del circo formado por el Nacedero (el final de esta ruta) desde el aparcamiento de Surgaina situado en el kilometro 22 de la NA-718 desde donde parten otros senderos y hay un Centro de Interpretación o visitar otros pueblos del Valle de Améscoa. Puede ser una buena opción para completar el día. Nosotros, con los niños, barajamos otras opciones.
Nuestro plan era ir a bañarnos en la piscina natural de "La Central" en Zudaire, que está a poco más de 2 kilometro de Baquedano. El agua del Nacedero alimenta allí una central hidroeléctrica junto a la cuál han habilitado, a orillas del Urederra, una tranquila playa fluvial con zona de césped y socorrista (11 a 14h y de 15 a  18h en laborables y de 11 a 19h en fines de semana). No dispone de mesas. El agua está bastante fría, pero es un buen sitio para descansar mientras juegan.


A pesar de lo fría que estaba no pudieron resistirse a tomar el baño.
La Central Hidroeléctrica

Encontrarlo nos costó un poco. En la misma carretera, bajando de Baquedano a Estella, encuentras a mano derecha un hostal restaurante. Detrás hay un parking. Os aconsejo dejar ahí el coche y coger el paseo arbolado a la derecha de los columpios. Está a unos diez minutos andando. Recto encuentras una casa que divide el camino en dos. Cogiendo el de la derecha vas saliendo del pueblo, no tiene perdida. Pasarás por un bonito lavadero con fuente, sigue hasta ver un banco para descansar donde el camino vuelve a dividirse en dos. Nosotros bajamos por la derecha (más rápido) y pasamos por delante de la Central Hidroeléctrica. Se puede bajar en coche, pero hay tramos de tierra y no es demasiado ancho. Yo no lo recomiendo.

Lavadero bajando a la playa fluvial "La Central"

Panorámica de la zona de baño del río Urederra a su paso por Zudaire.

Teníamos planeado rematar el día visitando alguna de las queserías, pero no se podía ver el proceso de elaboración en este tiempo, según nos indicaron por teléfono. Cuando parecía que la cosa se torcía sin remedio buscamos un plan B: Concertamos una visita en las Salinas Gironés, pero esto merece otro post.

domingo, 27 de agosto de 2017

Sendaviva, un plan muy molón en Navarra


Entrada al parque.

Llegamos a Sendaviva diez minutos antes de las 11, hora a la que abre sus puertas. Llegar a Sendaviva es fácil, está bien señalizado, queda a 15 kms. al norte de Tudela. Puedes desplazarte desde Pamplona, Soria, Zaragoza y Logroño de las que dista una hora.
Dispone de parking para autocaravanas y es totalmente accesible. Hay alquiler de sillas para los más pequeños y así no tendréis que cargar con ella.
Como conté en el post anterior, iba a ser una sorpresa para las niñas y pensaban que nuestras aventuras por Navarra iban a acabar. En cuanto se acercaron a ver el plano del parque que hay a la entrada alucinaron con todo lo que había:
- ¡¡Es un parque de atracciones!!
Pero no, no es sólo un parque de atracciones. Es un parque de naturaleza con una magnífica combinación de animales, feria, espectáculos, granja, un enorme lago en el que remar y sí, también muchas atracciones. El entretenimiento y la diversión está asegurado para todas las edades.
Os recomiendo bajar la App del parque. Es fantástica porque te va indicando las distancias a cada atracción, dónde se encuentra, horarios y en qué consiste. Nos fue muy útil. El parque tiene WiFi gratuito. Si prefieres un plano lo podrás adquirir en los puntos de información que hay distribuidos por todo el parque, pero te costará 0,20€. También hay paneles informativos por todas las zonas.
Nada más entrar nos dirigimos a la casa encantada. Has de reservar tu plaza dejando dos euros por persona que te devuelven al entrar, así aseguran cubrir las plazas. Te aconsejo esperar al primer turno y no adentrarte en el parque, porque seguramente no te dé tiempo de volver. La historia de la niña Elena emociona y seguramente os llevéis algún susto.

Trasládate en tren o en camión de una zona a otra.

Salimos por la puerta trasera de la mansión y directos al tren (o camión) para llegar hasta la zona central y más grande: la Feria. Por el camino vimos dromedarios, burros, vacas,...
Esta zona me pareció ideal para los más pequeños. Hay pocos parques que dispongan de tantas opciones para ellos: carrusel, los potrillos, tren, espejos de la risa, búsqueda de diamantes, y animales herbívoros y exóticos.

Laberinto acuático en la Feria. Puedes ir dando un paseo o subir al camión desde el apeadero de la zona en la que te encuentres.

El laberinto acuático y una tremenda batalla de agua nos sirvió para refrescarnos del calor estival. Imprescindibles las chanclas y el traje de baño. El parque está lleno de zonas de sombra y nebulizadores de agua. También hay algunas fuentes para poder beber o llenar tu botella, aunque creo que harían falta más. Sólo encontramos dos: una a la entrada de la granja y otra delante de los baños que están junto a las barcas de remos.

Tirolina para menores, bumpers y pesca de cangrejos.



En la Feria hay una curiosa bicinoria, en la que los adultos pedalean para que gire la noria. 
La nueva atracción de 2017 se llama Valhalla, un viaje de realidad virtual a través de la mitología vikinga, no la realizamos por falta de tiempo. Has de reservar en el punto de información.
En esta zona se encuentra el Lago con una tirolina muy cómoda que lo cruza, además de las bumpers acuáticas y la que se convirtió en su atracción preferida: el Bobsleigh. Hasta tres veces subieron.

El emocionante Bobsleigh

¡Casi se nos olvida hasta comer! Hay una amplia oferta de restaurantes, los precios van desde 9,50 el menú en la Brasería de la Feria donde comimos nosotros. No está permitida la entrada de comida al parque.
Para trasladarte a otra zona puedes hacerlo tranquilamente dando un paseo entre animales o bien desde el apeadero coger el tren o camión.
Sendaviva cuenta con 200 especies distintas de animales y participa en programas de conservación de especies autóctonas en colaboración con asociaciones que velan por el mantenimiento de razas navarras en peligro de extinción (caballo de burguete, vaca betizu o jaca navarra).

Encontrar animales por todas partes es una curiosa experiencia. Sendaviva realiza actividades para conocer muchas especies autóctonas. Hay paneles informativos para saber más de ellos.

La exhibición de aves rapaces nos gustó muchísimo. Hay grandes profesionales cuidando de estas magníficas aves. Los más grandes y rápidos causan gran expectación. Se pueden contratar actividades acompañado de monitores e interactuar con los animales. Pregunta por las experiencias Mundo Zoorprendente.

La exhibición de rapaces siempre causa gran sensación.

Desde aquí nos dirigimos a la zona de la Granja donde ordeñamos una vaca y entramos en el aviario en el que cruzamos un puente colgante y parecíamos estar en plena selva. Además de los animales de granja  hay un huerto con las hortalizas de temporada. En esta zona hay un mini circuito con karts eléctricos y las sillas voladoras.

Conoce animales de granja, cruza un pequeño puente tibetano, ordeña una vaca, conduce un kart eléctrico, vuela y juega a reciclar. Sendaviva está muy concienciada con el medio ambiente y enseña a los más pequeños mediante juegos.

Nos quedaba la zona del bosque a la que se puede llegar por cinta transportadora y bajar por el mayor tubing de España. Los pequeños tienen aquí los cuentacuentos (previa reserva), parque de aventuras y el Minirallye. Los adultos más valientes podrán lanzarse por la tirolina más grande de Europa (reservar nada más entrar. Se cobran 2€). Para poder subir la edad mínima son 14 años y 60 kgs.

Distintas perspectivas del tubing recto. Muy emocionante.

También disfrutarás de las mejores vistas a las Bardenas Reales desde la Caída Libre y los miradores. Todo un privilegio al atardecer.

Bardenas Reales desde el mirador de Sendaviva.

No tuvimos tiempo de ver el espectáculo de circo del que me habló muy bien una pequeña con la que coincidimos en el tren que nos llevó al apeadero del Pueblo. Se nos hizo corto y eso que salimos a las 21h. Algunas atracciones ya estaban cerrando. Las zonas altas son las primeras. Nos hubiera gustado quedarnos otro día más por la zona, pero nuestro viaje acababa haciendo noche en Zaragoza y Sendaviva cierra sus puertas a las 23 horas en verano.

Nos despedimos de Sendaviva con la promesa de volver.

Si tienes ocasión, y hay plazas libres, puedes alojarte en el albergue que está en las mismas instalaciones del parque. Además, si lo haces podrás beneficiarte de promociones únicas. Compra las entradas online AQUÍ y consulta todas las ofertas y horarios.
Sendaviva se convierte en un indispensable en Navarra, uno de los parques más completos que encontrarás y en el que todos los miembros de la familia disfrutaran de los planes más molones.


domingo, 13 de agosto de 2017

Lo que no me quiero perder en Navarra

Nos encanta la naturaleza y descubrir lugares.

Estamos deseando conocer a fondo la Comunidad de Navarra de la que únicamente conocemos su capital y de eso hace ya años. Así que, este año nos hemos propuesto sacarle el máximo partido y disfrutar con las niñas de sus paisajes dispares tan diferentes de norte a sur.
Viajando con niños hemos de combinar sus intereses con los nuestros y no siempre es fácil. Navarra posee ese toque de aventura con mucha naturaleza y una dosis de cultura que buscamos en nuestros viajes. Tenemos previsto descubrir cuevas, recorrer bosques encantados, castillos y pueblos medievales. Y no perdernos los lugares donde nacen los ríos más bonitos o paisajes desérticos en los que pareces estar en otro planeta.
Aquí pensábamos acabar el viaje, pero buscando información encontramos el Parque de la Naturaleza de Navarra, Sendaviva. Está muy cerca de la Bardenas Reales y nos parece el lugar ideal para acabar las vacaciones. De esto, las niñas aún no saben nada. Menuda sorpresa cuando piensen que ya volvemos a casa...

Foto de Senda Viva

Sendaviva tiene todo lo que buscan los peques (y no tan peques), lo que esperan encontrar en una escapada perfecta. Un parque de aventuras con más de 30 atracciones (tirolinas, tubbing, tobogán que recorre la colina, karts, acuáticas, infantiles...). Además puedes interactuar con animales de granja. Sendaviva ofrece actividades que promueven la conservación de la flora y la fauna. Hay animales en semilibertad, espectáculos de circo y muchos planes para pasar una jornada completa.

App para Android. Foto de Sendaviva

En su página web hemos descubierto que disponen de su propia App, la cuál nos resultará muy útil para no perdernos nada y aprovechar al máximo nuestra visita. Además este verano tienen unas promos geniales. Si reservas con ellos el alojamiento, la entrada para el segundo día consecutivo te sale gratis. Pero eso no es todo, tendrás de regalo la actividad "Mundo Zoorprendente". AQUÍ te dejo el enlace a su página. En verano se amplia el horario de 11 a 23h.
Nosotros no nos lo queremos perder y a la vuelta os pensamos contar la experiencia con todo detalle.

sábado, 5 de agosto de 2017

Visitar Besalú con niños


Besalú está a tan sólo 36 kilómetros al norte de Gerona por la carretera C-66. No tiene perdida.
El mayor emblema de este pueblo es su puente medieval del que se desconoce el origen, aunque ya en 1075 se tiene constancia de su existencia. Todo comerciante que entraba en el pueblo pagaba aquí un impuesto. Tras fuertes inundaciones y por estrategias de defensa ha sido reconstruido y reformado en varias ocasiones. Las torres defensivas fueron incorporadas en 1395. Vale la pena recorrerlo y bajar con los peques a orillas del río Fluvià para ver los patos o incluso meter los pies en días de calor.


En la visita a Besalú os recomiendo recorrer sus calles porque al girar cualquier esquina encontraréis rincones con espíritu medieval, tiendecitas de artesanía, puertas, edificios señoriales, arcos, pozos o pasadizos.

Antiguas puertas, rincones con encanto y capitel en la puerta de entrada del antiguo hospital de Sant Julià (estaba cerrado cuando llegamos)

Besalú pertenece al red de juderías de España. En el año 2005 se descubrieron vestigios de una sinagoga de la que únicamente se conservan parte del muro y de las puertas de las salas de oración en la Plaza dels Jueus. Junto a la sinagoga se descubrió  casualmente en 1964 el Miqvé, una especie de aljibe único en España que consta de 36 escalones hasta llegar a una pequeña piscina en la que se purificaban. Sólo se puede acceder mediante visita guiada (consultar en la Oficina de Turismo, en la parte exterior del puente).

Callejeando por la judería encontramos este pozo. La papelera de al lado no es que quede muy bien...

Edificio palaciego, tiendecitas de recuerdos y una estrecha callejuela que lleva a la plaza dels Jueus y al río.

Callejeando encontramos las sorprendentes esculturas de unas sillas, en la calle Rocafort. La autora, Ester Baulida, quiso representar la dificultad para resolver problemas y alcanzar propósitos de la humanidad. Estas esculturas llamaron mucho la atención de las niñas que intentaban subir sin éxito.




Llegamos hasta el Portal dels Horts, antiguamente conocido como Portal de los Molinos, es el mejor conservado de la muralla del siglo XIV. Desde aquí podemos ver los huertos y junto a ellos un parque de columpios en el que descansar un rato. Al lado del parque hay un molino de harina del siglo XVIII que se mantuvo en funcionamiento hasta mediados del siglo pasado. El mecanismo se accionaba gracias a unas palas que giraban por la fuerza del agua de una acequia que se abría por medio de una compuerta. Así conseguían moler el trigo hasta convertirlo en harina.

Portal dels Horts, huertos, columpios e interior del molino de harina.

En la plaza del Prat de Sant Pere estaba el antiguo monasterio benedictino del que únicamente queda la iglesia, consagrada en el año 1003. El monasterio se fundó en 977 por el conde Miró de Besalú. El claustro, el palacio del abad y el resto de dependencias fueron dañadas por las tropas napoleónicas y adquiridas posteriormente por laicos que les dieron diferentes usos e incluso han sido casa de colonias para centros docentes de Cataluña. En la fachada de la iglesia destacan dos leones pisando otras figuras como un mono, lo que parece una persona y otros pequeños leones. Desconozco el significado.

Iglesia del antiguo monasterio de Sant Pere

Frente a la iglesia hay un edificio civil de finales del siglo XII que conserva establos y dependencias de la época, pero no estaba abierto.
Comimos en uno de los restaurantes de esta plaza. Aquí hay uno de los museos más curiosos que encontraréis. Y es que yendo con niños... no pudimos evitar entrar en Micromundi, un museo de miniaturas y microminiaturas donde con ayuda de microscopios podrás observar maravillas en objetos reales como la pepita de una manzana, un cabello, una aguja... Sorprendentes piezas como el arca de Noé en una cáscara de nuez, Gepetto creando a Pinocho dentro de la cáscara de un pistacho con muchísimos detalles. Oficios, negocios de antaño en miniatura... A pesar de que la entrada nos pareció bastante cara (4,90€ adultos y 2,50€ niños, en 2017) no hay que discutir el mérito. Parece imposible hacer esas virguerías.