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jueves, 16 de noviembre de 2023

UN FIN DE SEMANA DESCUBRIENDO LA PROVINCIA DE SORIA


Un fin de semana se nos ha quedado corto para descubrir la provincia de Soria, que como bien reza su eslogan: "Ni te la imaginas". Aún así, nos dejamos seducir por el destino y sus atractivos: naturaleza, pueblos empedrados y detenidos en el tiempo, ríos, gastronomía, historia, poesía y tranquilidad para disfrutar de los primeros días de otoño.

Comenzamos por el Yacimiento Arqueológico de Tiermes, situado en el municipio de Montejo de Tiermes. Con Google Maps no hay perdida y además está muy bien señalizado. 

Aparcamos en el Museo en el que se exponen algunos objetos extraídos de las excavaciones y podéis visualizar un documental explicativo. Aquí adquirimos las entradas gratuitas y muy amablemente nos dieron información. Para acceder a la visita volvemos a coger el coche hasta el parking de la ermita de Ntra. Sra. de Tiermes del siglo XII. La entrada es gratuita y libre, aunque nos coincidió con el comienzo de la visita guiada de las 12.30 y elegimos hacerla así. Los guías son los propios arqueólogos y resulta muy interesante conocer de su mano la historia del lugar y las explicaciones que dan los profesionales. Precio: 8€ por persona. Duración: entre 1 hora y hora y media.


El Yacimiento es uno de los mejores ejemplos de la transformación de una ciudad celtíbera a romana y destacan los vestigios de estas dos etapas, siendo la romana cuando se alcanza el máximo esplendor llegando a tener más de 3000 habitantes. A esta época pertenecen la mayor parte de restos localizados: el Acueducto (tiene más de 6 km), la necrópolis, el Foro y los comercios, las Termas, la muralla, la casa del acueducto, las edificaciones rupestres de hasta tres alturas o el graderío rupestre donde se realizaban subastas de ganado. 


Según nos explicó nuestro guía, muchas ciudades actuales son el resultado de la evolución de las diferentes épocas, por lo que es complicado ver ese proceso de transformación tal y como se muestra aquí. 

Se acercaba la hora de comer, así que seguimos hasta nuestra próxima parada: San Esteban de Gormaz, en la ruta del destierro de El Cid. Cuál fue nuestra sorpresa que al cruzar el llamado puente de los 16 ojos, nos damos de bruces con el restaurante que ha sido elegido como el mejor torrezno del mundo 2023. Así que paramos a comer y tuvimos suerte de encontrar mesa libre, ya que mucha gente se desplaza hasta allí para probarlo e incluso llevarse a casa. El menú no era barato, pero no todos los días se come en el restaurante premiado. Por supuesto, pedimos torreznos (bien acertado el premio).

 Justo frente al restaurante hay un bonito paseo donde discurre el río Duero. Este paseo se divide en cuatro zonas: Hangar de Piraguas, Alameda I, Alameda II y La Rambla. Durante el verano se habilita una de las tres zonas de baño que tiene la provincia. Las otras dos son la capital y la playa Pita en el embalse de la Cuerda del Pozo.

Un mural de El Cid junto al puente nos recuerda el paso de éste y la importancia de esta villa de la Extremadura castellana durante La Reconquista, lo que le valió el sobrenombre de La Puerta de Castilla. Traspasamos el Arco de la Villa para adentrarnos en la porticada Plaza Mayor. Si nos fijamos en algunas fachadas encontramos escudos heráldicos, sillares visigóticos e incluso inscripciones romanas.


San Esteban de Gormaz puede presumir de conservar la primera galería porticada románica en la ermita de San Miguel. Aunque tampoco se queda atrás la iglesia de Ntra. Sra. del Rivero de los siglos XI y XII. 


Desde aquí, volvemos al coche para llegar al Cañón del río Lobos, uno de los primeros Espacios Naturales Protegidos de Castilla y León desde 1985. Se paga 4€ por estacionar el coche, 2€ la moto y 6€ la autocaravana. Los accesos y aparcamientos principales son 3: Desde Hontoria del Pinar (Burgos) recorre los 25km, desde San Leonardo de Yagüe y Santa María de las Hoyas (Soria) justo en el punto medio del cañón y desde Ucero (Soria) que se encuentra a 1 km de la ermita de San Bartolomé.


Nosotros hacemos esta última: una ruta circular que va a la ermita templaria de San Bartolomé (1€ la entrada) y es muy sencilla. La pista forestal es accesible y se puede volver por ella si lleváis carrito o para personas con movilidad reducida que precisen silla de ruedas. Nosotros volvimos por la senda del río. Cruzamos el río por un pequeño puente y se abre ante nosotros una gran explanada con la ermita al fondo y bordeada por las altas paredes de este espectacular sistema kárstico que se sigue moldeando a capricho de la naturaleza. Algunas formas cóncavas de las paredes del cañón son restos de viejas cuevas llamadas bermas. Justo detrás de la ermita encontramos las Cuevas de San Bartolomé, en las que se conservan restos de grabados rupestres.


Volvemos disfrutando de un paseo otoñal bordeando el río Lobos y contemplando la vegetación del Cañón: sauces, chopos, abedules, chopos y la vegetación acuática como los nenúfares. En cuanto a la fauna es increíble la presencia de los buitres leonados sobrevolando, hay muchísimos y los verás fácilmente. Existe un mirador, pero nos informaron de que el acceso estaba cortado por obras. También hay otras aves rapaces protegidas como el búho real, águilas, halcón peregrino, azor, alimoche y lechuzas entre otras especies. 


De camino a nuestro alojamiento paramos en El Burgo de Osma que recientemente se ha sumado a la lista de pueblos más bonitos de España y también es candidato a ser pueblo Ferrero Rocher por su legado. Esta localidad tuvo una gran presencia eclesiástica, siendo desde 1342 adquiridos los derechos de la villa al Cabildo Catedral por el obispo. 


Dejamos el coche en un aparcamiento fuera de las murallas donde encontramos unas enormes letras con el nombre del pueblo y detrás la estampa más bonita del pueblo con su muralla del siglo XV, el río y la enorme catedral que asoma. Cruzamos el puente y traspasamos una de las puertas tras la que nos encontramos la estatua de San Pedro de Osma, propulsor de la construcción de la catedral, sobre un pedestal en el que dice: " Recuperadas por los Reinos Cristianos las tierras del obispado, San Pedro de Osma en el año 1101, restaura la diócesis, inicia la construcción de la Catedral, fija su sede y se funda el Burgo de Osma".  De esa catedral románica quedan pocos restos pues fue demolida para construir la gótica actual. En ella se pueden encontrar varias joyas como El Códice Beato, el Sepulcro de San Pedro de Osma y la talla del año 1100 del Santo Cristo del Milagro.


Los orígenes de su núcleo urbano son medievales y en el siglo XVIII se completa con la plaza Mayor. Algunos de sus edificios más destacados son el Hospital de San Agustín, la Universidad de Santa Catalina (actualmente hotel termal), el Seminario (actualmente alberga el museo de Semana Santa), el Real Hospicio del s. XVIII o el Palacio Episcopal con una hermosa puerta.

El atardecer nos coge en nuestra última parada antes de llegar al alojamiento y es que por nada me quería perder la imponente Fortaleza Califal de Gormaz. Enclavada sobre un cerro entre El Burgo de Osma y Berlanga de Duero, es la fortaleza musulmana de época medieval más grande de Europa con más de un km de murallas y data del siglo X, aunque fue construida sobre restos de una anterior.


Subimos por una carretera serpenteante hasta prácticamente la misma puerta. Hay espacio para pocos coches y mucha gente opta por subir andando desde la ermita de San Miguel o desde el pueblo. La ermita posee pinturas del s. XII, pero no pudimos verlas por la hora a la que llegamos. La fortaleza está completamente abierta y sin vigilancia, por lo que no hay horario de visita ni se paga entrada. 

El atardecer nos ofrece unas vistas incomparables de sus muros, el río Duero y las tierras que fueron testigos de tantas batallas entre musulmanes y cristianos. En 1087, El Cid recibe la tenencia de la fortaleza de manos de Alfonso VI convirtiéndose en su primer alcalde y señor. Con los Reyes Católicos (s.XV), pierde su carácter militar y pasa a utilizarse como cárcel.


Anochece y llegamos a nuestro alojamiento en Berlanga de Duero, primer conjunto Histórico-Artístico de la provincia de Soria. Mientras nos acercamos por la carretera, en la que se nos cruza un ciervo, vemos el castillo iluminado como si de un faro avisando de la existencia de tierra se tratase.

Cenamos algo y agotados caímos rendidos en la cama. Al día siguiente, queríamos aprovechar el día para ver lo máximo posible de esta provincia que tanto nos estaba sorprendiendo.


Recorrimos el pueblo y comprobamos que vale la pena alojarse en él, ya que no sólo tiene suficientes recursos turísticos, sino que es una zona muy buena para desplazarse y conocer los alrededores. Berlanga de Duero ha sido premiada en 2006 y 2016 con el "Premio Provincial de Turismo de Soria". 

De origen romano, fue lugar estratégico durante los siglos X y XI en las batallas entre musulmanes y cristianos por estar en la línea defensiva y fronteriza del Duero. Alfonso VI le otorga la tenencia de la villa a El Cid, convirtiéndose también en el primer alcalde de Berlanga de Duero.

Son varias de las casas señoriales que quedan actualmente las que embellecen la villa, testigos del esplendor de la época en la que muchas familias nobles habitaban en ella y gracias en mayor parte a los Tovar (más tarde marqueses de Berlanga) quienes promovieron una gran reforma urbanística. Durante el siglo XVI el castillo se reformó, se construyó la colegiata, el Palacio Ducal (en cuya torre se encuentra la Oficina de Turismo) y los jardines renacentistas, el Hospital de San Antonio y el Convento de las Concepcionistas. La calle porticada da acceso a la Plaza Mayor de clara arquitectura tradicional castellana. 

La villa de Berlanga tuvo dos murallas, la primera se conserva prácticamente intacta y es la que rodea el castillo y de la segunda queda únicamente la Puerta Aguilera. Delante la ermita de la Virgen de las Torres que formaba parte del Hospital de San Antonio (del que queda la puerta de acceso y la chimenea de las cocinas) y muy cerca el Rollo Gótico mejor conservado de la provincia y la ermita humilladero de la Soledad. A 2 km están las ruinas de lo que fue el Convento franciscano y posteriormente agustino de Paredes de Albas.


Uno de sus personajes más ilustres es Fray Tomás de Berlanga que se encuentra enterrado en la Colegiata donde se conserva un ejemplar de caimán negro que trajo de América y al que se conoce popularmente como "el lagarto". Fray Tomás fue el descubridor de las Islas Galápagos, tercer obispo de Panamá e ideólogo del Canal de Panamá. También ejerció de consejero de Carlos V, siendo un ferviente defensor de los derechos de los indígenas. Se le considera introductor del plátano en América y de la patata y el tomate en Europa. En la plaza del Mercado, frente al Palacio, encontramos su escultura y delante se abre la calle que da a su casa natal con unas bonitas y cuidadas parras en la fachada.


Cerca de esta plaza se encuentra el Centro de Interpretación de San Baudelio que nosotros no visitamos porque era temprano y fuimos directamente a la ermita.

Nos suele pasar que vas con un planning medio hecho y durante la estancia surgen o te recomiendan lugares que no tenías en tu lista, por lo que no descartamos volver a visitar la zona.

Muy cerca, en Casillas de Berlanga, se encuentra una de las joyas del románico en la provincia de Soria: la pequeña ermita mozárabe de San Baudelio del s. XI. Su fachada es humilde y austera, pero con un interior sumamente rico e interesante por su arquitectura, la columna central en forma de palmera y una serie de columnas y arcos que recuerdan a una mezquita. Estuvo completamente decorada con pinturas románicas de las que aún se conservan gran parte, algunas fueron expoliadas y he leído que algunos originales se conservan en el Museo del Prado y en el Metropolitan de N.Y. Tras las pequeñas columnas hay una curiosa especie de cueva que según nos comentaron pertenecía a la casa del ermitaño con salida junto al manantial. También hay una pequeña necrópolis rupestre medieval  en el exterior.


La entrada es gratuita, pero sí que tiene vigilancia y horario: 

Lunes cerrado (excepto festivos y vísperas de festivos).

Invierno (de octubre a marzo)

  • De martes a sábado: de 10 a 14 h y de 16 a 18 h
  • Domingos y festivos: de 10 a 14 h.

Verano (de abril a septiembre)

  • De martes a sábado: de 10 a 14 h y de 16 a 20 h
  • Domingos y festivos: de 10 a 14 h.


Nuestra siguiente parada era Calatañazor, uno de esos pequeños pueblos de calles empedradas que parecen detenidos en el tiempo y con una arquitectura singular por sus curiosas chimeneas cónicas y los tradicionales soportales castellanos en madera de sabina, tan típica de la zona. De hecho, posee uno de los bosques de sabinas mejor conservados del planeta.


Tuvimos suerte y dejamos el coche a la entrada del pueblo, junto a la ermita de la Soledad. Pasando esta ermita hay un parking en el que os recomiendo dejar el coche y no cruzar el pueblo como algunos hacían, ya que no sólo es por la cantidad de gente, también hay algunas calles en las que sólo cabe un coche y te puedes cruzar con otro que viene. Junto al castillo hay sitio para aparcar, pero no lo recomiendo. Mejor dejarlo fuera.

Conocido por ser el lugar en el que Almanzor perdió la batalla y comenzó la derrota. Tan triste estaba que se hizo popular el dicho de que "en Calatañazor perdió Almanzor su tambor" haciendo referencia a que perdió su alegría y su fama de imbatible. De hecho, sus últimos días fueron en la cercana Medinaceli.


En el casco urbano destaca la iglesia románica de Nuestra Sra. del Castillo y más adelante llegamos a la explanada desde la que se tiene acceso al castillo. La entrada es libre. Esta fortaleza se manda construir en el siglo XIV por el infante D. Pedro sobre una anterior fortaleza y como parte de un sistema defensivo de la corona real contra los infantes de la Cerda. El exterior estuvo protegido por otro recinto amurallado de principios del siglo II y del que aún se conserva una zona. Desde el interior se divisa la llanura llamada "Valle de Sangre". Se puede acceder al interior de la Torre del Homenaje, el Patio de Armas y algunas torres.


El Castillo de Calatañazor o de los Padilla tuvo propietarios de la talla de María de Molina o los Duques de Medinaceli. Enrique II de Castilla otorga el señorío de la villa a Juan Fernández Padilla y la familia establece su residencia en este castillo desde el siglo XIV. Desde lo alto de la Torre del Homenaje podían ver la plaza de la villa donde se conserva la picota o rollo, con funciones de jurisprudencia o como columna en la que se castigaba a los malhechores públicamente.

Desde aquí nos fuimos hasta el Monumento Natural de La Fuentona. Aparcar el coche cuesta 4€ que se pagan en la caseta por la que se encuentra la entrada. Un chico muy simpático nos explico el origen y las rutas. Nos indicó también que la ruta a la cascada es muy bonita por ser una de las zonas más importantes de sabina albar de Europa, pero que no esperásemos encontrarla con agua, pues no había habido lluvias y estaba seca. 

La Fuentona es un manantial de agua subterránea que ha formado una laguna y se ha convertido en el río Abión. Las galerías son muy complicadas y han perdido la vida 5 espeólogos.

Nos dirigimos hacia el conocido como Ojo de la Fuentona, que constituye el nacimiento del río, por un sendero lineal y accesible de 800 metros. Siempre yendo junto al río y pasando por algunas pasarelas de madera encontramos una desviación para ir a la cascada del Arroyo de la Hoz, pero solamente es observable si han habido fuertes lluvias, así que lo descartamos y continuamos. Al poco encontramos la Fuente de las Calabazas, una de las pequeñas fuentes que origina el mismo acuífero que da lugar a la Fuentona. Esta en concreto mantuvo poblaciones de cangrejos de río hasta los años 80 en los que un hongo acabó con ellos. Había edificada una cangrejera hasta el año 2009 que se retiró y se recuperó la fuente natural como se ve actualmente. 


Seguimos y llegamos al Ojo. Tiene forma de embudo de 30m de diámetro y 9 de profundidad desde la cual empieza una galería de 203 metros en descenso. A continuación, una cueva sin agua pero con numerosos pozos y torrentes de agua que lo hacen muy peligroso. Existe una segunda galería de la que sólo se han podido explorar hasta 100 metros. Hay todo un mundo escondido.

No podemos dejar de recomendar visitar el Pantano de la Cuerda del Pozo. Para ello debéis ir hasta el pueblo de Vinuesa y desde ahí pasar por un puente (se puede hacer en coche) junto a los restos de otro puente romano que comunicaba Visontium con Numancia o Uxama. Subiendo por la pista encontramos a la izquierda una esplanada donde es fácil ver pastando a vacas y caballos. Desde aquí se contemplan restos del pueblo de La Muedra, anegado por la construcción del embalse. Seguimos subiendo por la pista para acercarnos a la torre del campanario de la iglesia y encontramos una señal que indica hacia abajo. No hay un camino como tal, sino que vas entre árboles sin saber muy bien hacia donde. Una plaga de moscas y mosquitos hizo que desistiera de bajar hasta abajo, pero desde la carretera que va de Vinuesa a Soria encuentras un mirador justo enfrente.


Teníamos idea de ir a la Laguna Negra que quedaba cerca, pero se hacía tarde y decidimos dirigirnos a Soria donde haríamos noche para conocer la ciudad al día siguiente. Pero esto os lo contaremos en otro artículo.

domingo, 1 de agosto de 2021

MALAS EXPERIENCIAS VIAJERAS, contadas por sus protagonistas.

No siempre la gente que viaja tiene buenas experiencias, no todo es de color de rosa. A veces son decepciones, algo que nos vendieron y no era así, una perdida de equipaje, un incidente que te desilusiona... Pero con el tiempo, quedan en anécdotas. Recogemos algunas de esas malas experiencias que han querido compartir con nosotros desde algunos blogs y así conocer cómo lo resolvieron. Al final, de todo se aprende.




La niña que llegó con una maleta bajo el brazo, por A mamá le gusta viajar

Un año antes de quedarme embarazada, realizamos un viaje a Egipto, y en un vuelo interno nos perdieron mi maleta. A pesar de que el seguro me pedía un montón de tickets de la ropa (¿Quién los guarda después de puesta?) y nos pusieron muchas trabas, logramos pelearlo y que nos indemnizaran después de un año sin recuperarla. Pasó medio año más y el mismo día en que nació nuestra primera hija, llamaron desde el aeropuerto de Valencia diciendo que había llegado nuestra maleta desde el aeropuerto de París. (Nadie sabe qué hacía allí). Así que siempre decimos, que en lugar de traer un pan bajo el brazo trajo una maleta.


¡Lo barato sale caro!, por Está en tu mundo



Estábamos en una de las preciosas playas idílicas de Kenya, en Mombasa, con muchas actividades que hacer: snorkel, paseos en el barco tradicional dhow, montar en camello, etc.

Recorrimos toda la playa hasta que encontrar la empresa más barata para alquilar una moto de agua, ¡y allá fuimos, a disfrutar a tope de las cálidas aguas del Indico!

Y así fue, porque nos caímos, perdimos la llave, la moto se hundió, la corriente nos arrastraba rápidamente mar adentro, y acabamos permaneciendo en remojo durante más de 3 horas.

Al final nos sacó un empleado de otra de las compañías que alquilaban motos de agua, un poco más caras. Los de nuestra empresa no tenían gasolina para llegar hasta nosotros, y habían ido a comprarla. ¡Pero como compensación, nos regalaron otra hora de moto de agua! 😂
Podéis leer más sobre su experiencia en las playas de Kenia pinchando aquí.

Reservar un coche de alquiler y que te cobren de más, por Viajando por el mundo mundial


Son muchos los viajes que hemos hecho a lo largo y ancho de este mundo y de todos tenemos recuerdos inolvidables. Siempre organizamos todo nosotros mismos y somos muy cuidados a la hora de elegir hoteles, aerolíneas, excursiones y demás. Por suerte el 95% de todo lo vivido en nuestros viajes han sido experiencias súper positivas y recomendables, pero estamos aquí para contaros alguna de esas vivencias que forman parte del 5% restante.

Sucedió en el aeropuerto de Tenerife Norte, con la compañía de alquiler de coches Goldcar/Inter rent. Habíamos reservado por internet un coche a todo riesgo para 5 cinco, que habíamos pagado en el momento de la reserva. Cuando llegamos al aeropuerto nos pidieron una tarjeta para bloquear una fianza de unos 400 euros. Les entregamos una tarjeta de débito y nos dijeron que al no ser de crédito nos iban a cobrar 200 euros más. Eran las 11 de la noche y el 1 de enero, así que al estar todo cerrado no tuvimos más remedio que pagar. Eso sí les pusimos una reclamación y cancelamos todas las reservas que teníamos con ellos en Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura. Nunca más Goldcar/Inter rent.


Cancelación de vuelo, por Viajes y rutas



Nuestro contratiempo viajero fue en un viaje familiar a Londres. Unos días atrás el volcán Eyjafjalla de Islandia había emitido una gran nube volcánica que afectó a miles de vuelos en Europa, pero estaba tranquilo.

En la cola de embarque con una hora de retraso comenzó el caos, por, las azafatas desaparecieron y un aviso por megafonía comunicó que el vuelo estaba cancelado.

Nos obligaron a salir para hacer una larga cola en zig-zag y ser reubicados en otros vuelos. El nuestro para tres días después y ni siquiera para Asturias, pero no podíamos esperar.

Un grupo de personas de nuestro vuelo contrataron un autobús de vuelta y nos unimos a ellos. Un par de horas después volvíamos a Asturias con un autobús con volante a la derecha y dos chóferes.

Un viaje de 22 horas, muy largo y cansado pero inolvidable, lleno de anécdotas y una experiencia para contar a nuestros nietos.

Aquí encontrarás su pequeña odisea más ampliada.


Volar no siempre es tan bonito como uno quisiera, por @martineznotte (TeleAire)



Lo que más temo a la hora de volar no son las turbulencias. Al contrario, ellas me recuerdan que es bueno en ocasiones salir de la monotonía de la rutina, del confort y darnos cuenta que lo que nos parece normal es una maravilla.

Lo que más temo son las escalas a la hora de volar, y este miedo está dado por las experiencias que me han hecho vivir dos compañías latinoamericanas: Avianca y Latam 

Estas dos aerolíneas tienen como muchas otras la política de qué cuándo operan vuelos en su propia HUB (Bogotá y Santiago de Chile respectivamente) en ocasiones no llega el equipaje a acompañar a los pasajeros en tránsito y cuentan con que pueden despacharlo en el próximo vuelo.

Esto lo hacen muchas compañías. Hay que contar con ello cuando compramos escalas con tiempos muy cortos entre sí, y por eso nos beneficiamos de sus precios. 

El mal que hacen estas compañías es que pierden el equipaje. En mi caso Avianca llegó a extraviar tres veces mi equipaje, y en una de esas ocasiones por tanto tiempo que al cabo de un mes, ya regresado de mis vacaciones aún no habían dado con él.

Como si fuese poco debo sentirme afortunado ya que he conocido colegas que al día de hoy no han recuperado ni su equipaje ni le han reconocido la pérdida del mismo.

Espero que toda esta información les sea útil para disfrutar de su próximo viaje y no padecer del mismo temor que yo a la hora de contratar un vuelo con escala.


Mala experiencia en Marrakech, por Cómete el mundo



Creo que la peor experiencia que hemos pasado viajando ha sido en Marrakech. La primera vez que viajamos a la ciudad era Ramadán y, cuando cae la noche, los establecimientos cierran para comer. Nosotros estábamos una tarde en el zoco de la ciudad y nos empezaron a seguir unos chicos. El zoco es una zona de calles muy estrechas y laberínticas. Es difícil salir de allí si no lo conoces bien.

De repente, las tiendas empezaron a cerrar de golpe y empezaba a hacerse oscuro. Los chicos nos empezaron a decir que por allí no podíamos ir y que fuéramos por otro sitio (nos llevaban a una calle sin salida). Como no les hacíamos caso, nos llegaron a coger del brazo y pararnos en seco. Tuvimos un forcejeo hasta que un señor de una tienda nos vio y nos ayudó. Les echó la bronca y se fueron. La verdad es que fue muy desagradable y nos asustamos mucho. Suponemos que nos querían robar. Por suerte, no llegó a más la cosa, pero el susto no nos lo quita nadie.


Robo en el coche de alquiler, por Vamos a Viajar


Nuestro segundo viaje al extranjero fue a Grecia, y la primera vez que alquilábamos un coche. El primer día todo fue genial, fuimos a ver el Templo de Poseidón y cuando volvimos a Atenas aparcamos el coche en la puerta del hotel.
Nuestra sorpresa llegó al día siguiente, cuando nos disponíamos a ir a conocer la península del Peloponeso, que nos encontramos una ventanilla del coche rota y los asientos traseros echados hacia delante. Nunca solemos dejar nada en el coche cuando viajamos, y este no iba a ser menos, sólo teníamos unas botellas de agua, así que se fueron sin nada.

Nos tocó ir a comisaría a poner la denuncia, al aeropuerto a que nos cambiaran el coche (encima por otro peor sin aire y sin CD), pagar 70€ por la ventanilla (ya sabéis, contratar seguro, nos salía más barato) y cambiar los planes, ese día conocimos Atenas.


ERUPCIÓN DEL VOLCÁN GAMALAMA, por Magda Batik


El refrán dice que quien anda con fuego se acaba quemando. Ese debió ser mi caso.

Indonesia se encuentra situada en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, así que en algún momento de mis años allá me habría de tocar.

El volcán Gamalama, en Ternate, decidió desperezarse cuando mi avión estaba a punto de despegar. Confusión generalizada, numerosas personas queriendo salir de  la isla, aeropuertos cerrados… Sólo un barco de regular aspecto salía cada dos días.

El corazón se acelera. Te vienen a la mente todas las calamidades conocidas y te imaginas ya al estilo pompeyano, como escultura pétrea.

Ahora lo rememoramos con algo de humor. Afortunadamente todo quedó en un susto y sobre todo en una gran experiencia. ¿Quieres compartirla conmigo? Te lo cuento con pelos y señales en estos dos enlaces:

-          La erupción del volcán Gamalama

El volcán Gamalama, crónica de una evacuación


RESERVA COMPLICADA, por RodCarLife.



En un viaje que hicimos a Paris con una amiga dejamos que ella reservara el hotel. Reservó el hotel para los tres dos meses antes de nuestro viaje, e hizo la reserva en la zona del Barrio Latino.

Cuando aterrizamos en Paris el viernes por la noche para pasar el fin de semana, cogimos un coche para ir al hotel y al llegar allí no teníamos la reserva. No sabíamos el problema porque el día estaba correcto y el chico de recepción no sabía qué podía pasar, hasta que después de un rato se dio cuenta que la reserva estaba hecha para el mismo día y mes. pero otro año. Así que no teníamos habitación. Además, no le quedaban más habitaciones y en todo el barrio no pudimos encontrar ni una sola habitación porque había un evento importante y estaba todo Paris lleno.

Después de recorrer medio Paris en enero, con las maletas y de noche, pudimos encontrar habitación. Así que nos fuimos a dormir y sin cenar, porque ya era muy tarde y no había nada abierto.


Dornoch Hotel, mi peor experiencia en Escocia, por Escritora Viajera




En octubre de 2019 hice una ruta de carretera por Escocia magnífica e irrepetible.


Se trataba de un viaje organizado por un tour operador. No suele ser el tipo de viaje que elijo para mis vacaciones, ya que me gusta ir a mi aire e improvisar, pero esta vez nos lanzamos a la aventura y confiamos a ciegas en la agencia por ser una marca de reconocido prestigio.


Si no has estado en Escocia, tal vez no conozcas la dificultad de encontrar alojamientos decentes en las Tierras Altas. En muchas ocasiones son casas antiguas que no responden a unas mínimas calidades. 


Por mencionarte algo positivo, el emplazamiento donde se encontraba este hotel era precioso.


Además, se trataba de un edificio centenario que en otros tiempos acogía a lo más granado de la zona.


Desde entonces sospecho que las mejoras habían sido mínimas o incluso nulas.


Por mencionar algunos detalles, los ascensores tenían una moqueta sucia y rota por las paredes, el paño de nuestra habitación no cerraba la puerta, las ventanas no cerraban bien, los cables andaban sueltos por el suelo, el baño tenía el enchufe del calefactor oxidado y enganchado con cinta de goma. En la cortina de la bañera había restos biológicos de algo que no quise mirar y no recogieron las toallas sucias del suelo ni nos hicieron las camas. 


Las comidas fueron otro suplicio. Si quieres descubrirlo, puedes acceder a la entrada que les dediqué.


El piso fantasma o cómo fui estafada en Airbnb, por Travel me Softly


Había utilizado la plataforma de Airbnb en múltiples ocasiones, diferentes países y en todas sus modalidades de alquiler. Nunca había tenido problemas, hasta un bonito fin de semana de julio en el que mi reserva resultó ser una estafa.

 Reservé una habitación en Barcelona, en una casa compartida con las inquilinas, pero resultó ser un piso fantasma.

 En la dirección donde se suponía que debía estar el piso, en Plaza de España, en realidad había un gigantesco hotel. Ni rastro del alojamiento por ninguna parte. Tampoco de la chica que lo alquilaba, que nunca contestó al teléfono ni respondió a los mensajes.

 Al final tocó buscar otro alojamiento en el último momento y Airbnb me reembolsó el dinero de la reserva-estafa, pero tampoco es que nos dieran la solución en bandeja. Aquí te lo cuento de forma más extensa.

 El lado positivo es que aprendí mucho de esta experiencia (los viajes nunca dejan de enseñarnos cosas útiles, ¿verdad?), y aproveché para compartir en el blog algunas estrategias útiles para evitar las estafas en Airbnb.

Después de esta estafa, he utilizado Airbnb en muchas otras ocasiones y, afortunadamente, nunca me ha vuelto a ocurrir. Eso sí, ahora siempre examino con lupa este tipo de alojamientos antes de reservarlos.


EL DENGUE, por This Is Travel




Para mala experiencia viajera, el salir de viaje y contraer el dengue... eso sí que es mala pata... y encima en una de las islas con menos recursos médicos de Filipinas.

Todo empezó con una noche con malestar general y pensando que era una simple insolación... Tras tomar un analgesico y ver que la cosa no mejoraba, nos pusimos en contacto con el seguro y fuimos al hospital para que me valoraran... y su diagnóstico contundente fue DENGUE... y mi cara, puro poema...

 y ahora qué??? 

Tras una semana hospitalizada, suero, analíticas diarias, dieta, medicinas, fiebre y mucho cansancio...pasamos nuestra estancia de días de buceo y playas paradisíacas, por noches en vela en una habitación del hospital, preocupados.
Una historieta total....
Quieres saber más, pues leete toda la historieta en:

Y si viajas, contrata un buen seguro y ¡qué no te piquen los mosquitos!

Tren en la India, por Mis Viajes Familiares




Para viajar a la India contactamos con una agencia muy recomendada en otros blogs, que ofrecía vehículo de alquiler con conductor. Confiamos en ellos para que nos compraran los billetes en un tren nocturno que debía llevarnos hasta la frontera con Nepal.

En el billete ponía claramente la fecha del día anterior, pero el señor insistía en que, como el tren partía de la primera estación antes de las 24:00h, tenía que llevar esa fecha. El resto os lo podéis imaginar. 
El revisor de billetes obviamente no estaba de acuerdo con esta afirmación y quiso echarnos del tren en mitad de la noche. Llamé al dueño de la agencia quien muy molesto por las horas que eran seguía erre que erre con su teoría.

Le pasamos el teléfono al revisor para que se pusieran de acuerdo, y los dos tuvieron una acalorada discusión en su idioma, tras la cual, el hombre se apiadó de nosotros y nos dejó seguir en el tren, pero sin lugar donde dormir o descansar, a pesar de haber pagado un camarote completo en primera clase. Solo quien haya cogido un tren en la India entenderá lo que pudo ser, hacer este largo trayecto nocturno en estas condiciones y con dos niños pequeños  

¿Creéis que la agencia nos contactó en algún momento para pedir disculpas o saber si habíamos llegado bien? Todavía estamos esperando…
Aquí os contamos cositas de nuestro destino: Nepal.

Robo en hotel de Edimburgo, por Meraviglia



Hace unos años viajé a Edimburgo con unos amigos. Nos alojamos en un apartahotel que nos salía bien de precio y además tenía muy buena pinta. Tras pasar la primera noche en nuestro apartamento de dos habitaciones, salimos dispuestos a explorar la ciudad.

Antes de salir, yo me dejé los euros que llevaba, ya que allí no me servían de nada. Los guardé en un cajón de mi habitación, en una pequeña funda oculta debajo de mi pasaporte. Además, por manía, conté los euros que había, por lo que sabía a ciencia cierta cuándo dinero dejaba en el hotel.

Cuando llegamos por la tarde, de nuevo, por costumbre y manía, me da por revisar el dinero. A simple vista parecía que no había pasado nada, todo estaba en orden. Sin embargo, me faltaban 70€. Aviso a mis amigos, y otra amiga que también había dejado dinero bastante oculto echaba en falta otros 50€.

Avisamos en recepción y lamentablemente la respuesta del hotel no fue la más educada ni empática. Finalmente, pusimos denuncia en la policía para que constara todo lo sucedido, aunque desgraciadamente el caso no se llegó a resolver. Aquí os cuento la historia completa y os doy algunos consejos.


Un agua de diferente color, por Divertydoo


Los viajes están llenos de momentos para el recuerdo. Y aunque habitualmente en las redes transmitimos más las cosas que nos han impactado positivamente, no siempre las cosas ocurren según lo previsto. Eso nos pasó en una zona del Algarve a la que tengo que volver. Enseguida entenderás por qué. 

Preparando el viaje, no fue poca la gente que me nombró las maravillas de la Isla Tavira. En casi todas las guías y blogs hablaban de las maravillosas y larguísimas playas de arena blanca y aguas cristalinas y de un color turquesa fascinante. 

Fui todo el viaje contando al resto de la familia la maravilla que íbamos a ver. Montamos en el ferry para llegar a Isla Tavira con mucha emoción. Según íbamos andando, mi hija y yo nos adelantamos. Estábamos ansiosas de divisar el color turquesa y correr hacia el agua. Mi hija fue la primera que vió que algo era diferente a lo esperado. "Mamá, ¿seguro que las aguas son turquesas? ¿No serán verdes?" - ¿¿¿¿Verdes????".

Pues si. Las aguas que teníamos frente a nosotras eran de un verde intenso, y espero diría yo. Parecía que a las bravas olas del Atlántica le costaba arrastrar esa gran masa de algas. Porque eso es lo que teníamos enfrente. Una masa enorme de algas que no nos dejó contemplar ni disfrutar de esas aguas cristalinas. 

¿Qué se puede hacer ante semejante chasco? Además de echarnos unas risas y jugar un poco con las algas, adelantamos la comida. Comimos en un chiringuito de la playa estupendamente. Y adelantamos el plan de la tarde. El Algarve tiene rincones fascinantes. Si un sitio no está en su mejor momento, hay muchas alternativas para disfrutar.