miércoles, 5 de diciembre de 2018

¿Qué ver en Alcala del Júcar?



El pintoresco pueblo de Alcalá del Júcar se encuentra en la provincia de Albacete, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982. En el año 1986 recibió un premio por su iluminación artística, quedando por detrás de la Torre Eiffel y la Gran Mezquita de Estambul.
Alcalá del Júcar se ha convertido en un lugar ideal para hacer turismo rural y de aventura, hay mucha oferta que lo hace posible. Los amantes de las bicis y el senderismo encontrarán multitud de rutas.

Bonita imagen de Alcalá del Júcar.

Nosotros dejamos el coche en los parkings habilitados en la parte baja del pueblo, junto al río. 
Cruzamos el puente romano desde el que hay unas de las más bonitas vistas del pueblo. Este puente no es de origen romano, sino posterior y sirvió como aduana del Camino Real de Castilla hacia el Levante durante los siglos XIV y XV. La última reconstrucción se hizo en 1990 tras el deterioro causado por la erosión y la fuerza del río.

Puente romano

Nos encontramos con la iglesia de San Andrés, otro de los componentes más sobresalientes de la hermosa postal que forma la arquitectura del pueblo.

Al final de la cuesta Hondonera encontramos la iglesia de San Andrés.

El río Júcar forma un meandro a su paso por el pueblo lo que hace que su construcción sea algo único. Las calles estrechas suben hasta el Castillo y define la arquitectura de sus casas.

El Torreón destaca en la cima.

El Torreón defensivo fue construido entre los siglos XII y XIII por los almohades hasta que Alfonso VIII de Castilla lo recuperó en el año 1213. Existe una trágica leyenda de amor entre el rey moro Garadén  y la princesa Zulema, la cual es raptada, se niega a casarse con él y se arroja por la torre.

Diferentes estancias de las cuevas.

Pero lo más singular y el mayor atractivo son sus cuevas. Aunque hay dos, nosotros optamos por realizar únicamente la del Diablo por ser la de mayor recorrido con 750 m2 de cueva. Su propietario, Juan José Martínez "El Diablo", unificó esta con la de Garadén y creó un museo etnológico repleto de curiosidades, útiles de labranza y otros elementos. Las cuevas del rey Garadén fueron en época morisca posada mora y puesto de centinelas. Atravesamos un largo túnel y encontramos una pequeña discoteca. El bar es sorprendente y tiene unas escaleras a la derecha de los baños a los que subes a la zona donde existía un enorme palomar. Las vistas de las Hoces del Júcar son espectaculares. La visita incluye la entrada a ambas cuevas, al Museo-Cine Etnológico y una consumición, todo ello por 3€.

Entrada al Museo-Cine.

De aquí fuimos al viejo cine. Repleto de sorprendentes utensilios y viejos trastos que traerán recuerdos a los más mayores: una vieja computadora, una cabina de teléfonos,... ¡hasta hay un toro!.

Esta zona está habilitada para el baño y hay actividades deportivas.

Bajamos y volvemos a cruzar le puente dirigiéndonos hacia la pequeña playa que hace el río y donde en pleno verano se refrescan los vecinos y visitantes. Esta zona está muy cuidada e invita a pasear. En esta parte del pueblo hay una gran oferta en restauración. Si vais con niños el bar de la "playa" con sus mesas al exterior os permite tenerlos controlados si después de comer quieren estar jugando.

Un bonito paseo entre la vegetación.

Nosotros fuimos a dar un paseo por un paseo fluvial que hay en cuanto cruzas el puente romano. Por esta parte del río canalizado, llegamos hasta el parking para coger el coche y pasar por la puerta de la peculiar Plaza de Toros. Su forma irregular y ovalada la hacen ser única. Las gradas están hechas sobre la roca y sus muros son de adobe.

Plaza de Toros también utilizada como teatro.


Siguiendo la carretera llegamos hasta un mirador para tener una panorámica de postal de este pueblo perteneciente a la red de Pueblos Más Bonitos de España.


Mirador
NOTA: Este post no está patrocinado ni hemos recibido compensación alguna.  Mi opinión es independiente. Basamos nuestro blog en experiencias propias y reales.

2 comentarios:

  1. Estuvimos hace bastante tiempo por allí y coincido contigo en que es una de las localidades más bonitas de España,nos gustó.

    Joel era pequeño, tendría 4 ó 5 años, pero pese a ello hicimos reafting...la gente flipaba con él...alucinaron tanto los de nuestras barcas, como las barcas de otras empresas que lo veían.

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    1. ¡Es que es para flipar! Aunque ya sé que vosotros sois muy aventureros y eso se transmite.
      Un abrazo.

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