sábado, 5 de agosto de 2017

Visitar Besalú con niños


Besalú está a tan sólo 36 kilómetros al norte de Gerona por la carretera C-66. No tiene perdida.
El mayor emblema de este pueblo es su puente medieval del que se desconoce el origen, aunque ya en 1075 se tiene constancia de su existencia. Todo comerciante que entraba en el pueblo pagaba aquí un impuesto. Tras fuertes inundaciones y por estrategias de defensa ha sido reconstruido y reformado en varias ocasiones. Las torres defensivas fueron incorporadas en 1395. Vale la pena recorrerlo y bajar con los peques a orillas del río Fluvià para ver los patos o incluso meter los pies en días de calor.


En la visita a Besalú os recomiendo recorrer sus calles porque al girar cualquier esquina encontraréis rincones con espíritu medieval, tiendecitas de artesanía, puertas, edificios señoriales, arcos, pozos o pasadizos.

Antiguas puertas, rincones con encanto y capitel en la puerta de entrada del antiguo hospital de Sant Julià (estaba cerrado cuando llegamos)

Besalú pertenece al red de juderías de España. En el año 2005 se descubrieron vestigios de una sinagoga de la que únicamente se conservan parte del muro y de las puertas de las salas de oración en la Plaza dels Jueus. Junto a la sinagoga se descubrió  casualmente en 1964 el Miqvé, una especie de aljibe único en España que consta de 36 escalones hasta llegar a una pequeña piscina en la que se purificaban. Sólo se puede acceder mediante visita guiada (consultar en la Oficina de Turismo, en la parte exterior del puente).

Callejeando por la judería encontramos este pozo. La papelera de al lado no es que quede muy bien...

Edificio palaciego, tiendecitas de recuerdos y una estrecha callejuela que lleva a la plaza dels Jueus y al río.

Callejeando encontramos las sorprendentes esculturas de unas sillas, en la calle Rocafort. La autora, Ester Baulida, quiso representar la dificultad para resolver problemas y alcanzar propósitos de la humanidad. Estas esculturas llamaron mucho la atención de las niñas que intentaban subir sin éxito.




Llegamos hasta el Portal dels Horts, antiguamente conocido como Portal de los Molinos, es el mejor conservado de la muralla del siglo XIV. Desde aquí podemos ver los huertos y junto a ellos un parque de columpios en el que descansar un rato. Al lado del parque hay un molino de harina del siglo XVIII que se mantuvo en funcionamiento hasta mediados del siglo pasado. El mecanismo se accionaba gracias a unas palas que giraban por la fuerza del agua de una acequia que se abría por medio de una compuerta. Así conseguían moler el trigo hasta convertirlo en harina.

Portal dels Horts, huertos, columpios e interior del molino de harina.

En la plaza del Prat de Sant Pere estaba el antiguo monasterio benedictino del que únicamente queda la iglesia, consagrada en el año 1003. El monasterio se fundó en 977 por el conde Miró de Besalú. El claustro, el palacio del abad y el resto de dependencias fueron dañadas por las tropas napoleónicas y adquiridas posteriormente por laicos que les dieron diferentes usos e incluso han sido casa de colonias para centros docentes de Cataluña. En la fachada de la iglesia destacan dos leones pisando otras figuras como un mono, lo que parece una persona y otros pequeños leones. Desconozco el significado.

Iglesia del antiguo monasterio de Sant Pere

Frente a la iglesia hay un edificio civil de finales del siglo XII que conserva establos y dependencias de la época, pero no estaba abierto.
Comimos en uno de los restaurantes de esta plaza. Aquí hay uno de los museos más curiosos que encontraréis. Y es que yendo con niños... no pudimos evitar entrar en Micromundi, un museo de miniaturas y microminiaturas donde con ayuda de microscopios podrás observar maravillas en objetos reales como la pepita de una manzana, un cabello, una aguja... Sorprendentes piezas como el arca de Noé en una cáscara de nuez, Gepetto creando a Pinocho dentro de la cáscara de un pistacho con muchísimos detalles. Oficios, negocios de antaño en miniatura... A pesar de que la entrada nos pareció bastante cara (4,90€ adultos y 2,50€ niños, en 2017) no hay que discutir el mérito. Parece imposible hacer esas virguerías.


No hay comentarios:

Publicar un comentario