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martes, 3 de octubre de 2017

Ruta corta por los principales atractivos del interior de Gerona


Partiendo del punto más alejado a nuestro alojamiento en Pineda de Mar (Barcelona), esta ruta que os propongo recorre unos 54 kilómetros.

Vistas de Castellfollit de la Roca desde la carretera

Castellfollit de la Roca es nuestro punto de partida. Un pueblo que destaca por sus impresionantes vistas desde la carretera, desde aquí las casas parecen fusionarse con la roca.
A 50 metros de altura y casi un kilómetro de largo, esta formación es resultado de la erosión de los ríos sobre las corrientes de lava de antiguas erupciones volcánicas. De hecho, Castellfollit es una de las entradas al Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa.
Llegamos al pueblo y justo en la curva donde ya casi te desvías para salirte encuentras una preciosa y original torre del reloj de 1924. Nosotros aparcamos casi al final de esta calle, pero luego descubrimos que siguiendo la que hay a la derecha de la torre encuentras un parking bastante cercano a la zona que queríamos visitar.

Fuente y Torre del Reloj

Realmente el pueblo es una calle larga que llega a la iglesia de San Salvador. Esta iglesia data del siglo XII, pero debido a terremotos y guerras ha sido reconstruida varias veces. No pudimos subir al campanario de planta cuadrada por encontrarse cerrado. Una pena porque las vistas deben ser espectaculares. Quien disponga de un poco más de tiempo puede hacer rutas señaladas que van junto a los ríos Fluviá y Toronell.

Iglesia de Sant Salvador

Castellfollit de la Roca se encuentra solamente a 16 kms de Besalú (pincha para ampliar información), nuestra siguiente parada.
Este pueblo merece una parada más larga, pues es mucho lo que hay para ver. Su imagen más emblemática es el puente medieval, pero yo os invito a descubrir cada rincón porque conservan el espíritu medieval que tiene este pueblo.

Besalú y su puente romano.

Desde el antiguo monasterio benedictino del que sólo queda la iglesia iniciamos nuestro recorrido callejeando por su judería hasta alcanzar un mirador desde el que harás preciosas fotos del puente. Descendimos y cruzamos el Protal dels Horts para encontrarnos con la parte más rural: un molino de harina, huertos y una zona muy bonita para descansar mientras los niños juegan en el parque de columpios. Visitamos en la plaza del Prat de Sant Pere el curioso museo de miniaturas y microminiaturas. Como se nos hizo tarde comimos en uno de los restaurantes que hay en esta misma plaza.


Desde Besalú nos dirigimos al Lago de Banyoles, el más grande de Cataluña. Las distancias entre ambos es de 13 kilómetros. Esta también es una zona ideal si queréis hacer un picnic. Mucha gente va a pasar el día. En verano está permitido el baño previo pago, excepto en la zona de la Caseta de Madera, único punto gratuito.

Casa de madera. Lago Banyoles.

Este lago está considerado el conjunto cárstico de mayor extensión de España. Sus aguas provienen de la Alta Garrotxa cuyas aguas lo alimentan de manera subterránea.

Vista desde lo alto de la Casa de Madera. El lago tiene forma de ocho.

Es un placer pasear entre la vegetación. Puedes recorrer los 8 kilómetros que rodean el perímetro del lago paseando, en bici... también hemos leído que se puede hacer en tren y barca o alquilar tu propia barca, pero en Semana Santa que fuimos nosotros no encontramos nada de esto.

Senderos bien indicados y con densa vegetación bordeando el estanque.

Sobre los restos de un yacimiento neolítico se ha recreado un poblado, el Parque Neolítico de la Draga. Este yacimiento es único en toda la Península Ibérica por ser de ambiente lacustre y se remonta a 5.300 años a.C. Al estar sumergido se encontraron múltiples objetos en muy buen estado de conservación. Es una pena que tenga un horario tan reducido, pues nos tuvimos que conformar con verlo desde el exterior. Por lo visto realizan talleres y otras actividades didácticas. En un cartel ponía que las visitas son sábados y domingos guiada a las 11:30, primer domingo de mes visita y demostración a las 11:30, último domingo de mes actividad familiar a las 17 horas. Todo ello con reserva previa. Precios: Actividad familiar 5 €/pax., normal 4€, jubilados: 2,5€, menores de 6 años gratuito, visita y demstraciones 6€. Os dejo los teléfonos por si queréis reservar: 972 57 64 99/609 13 50 77 y la web: www.arqueolitic.com

Parque Neolítico de la Draga

Las hasta 20 pesqueras que hay alrededor del lago le dan un toque muy romántico al lugar, como los nenúfares que se pueden contemplar y los bonitos embarcaderos. Estas pequeñas casitas del siglo XIX eran utilizadas para guardar los utensilios y pasar un bonito día de pesca.


El lago se acondicionó para celebrar las competiciones de remo en los Juegos Olímpicos de 1992 y se utilizó para el Campeonato Mundial de Remo en 2004. Junto a la Caseta de Madera hay gradas. La gente continúa utilizándolo para entrenarse, hay escuelas náuticas y club de natación.

El Lago Banyoles es ideal para la práctica de actividades acuáticas

Ah! Y no creáis que sólo el Lago Ness tenía un monstruo en sus aguas, en Banyoles también tienen uno...

¿Conocerán estos patitos al monstruo del Lago? No sé, lo que sí sé es que están acostumbrados a que les echen comida pues nada más vernos salían siguiéndonos.

La ruta la finalizamos en su capital, Gerona, a 25 kilómetros del lago. La ciudad fue fundada en el año 1000 a orillas del río Oña.

Preciosas vistas de Gerona: casas de colores, Basílica de Sant Feliu y al fondo la Catedral.

Son muchos los puntos a recorrer por su casco histórico. Quedan restos de su pasado romano, como sus murallas de las que también se conservan tramos carolingias y medievales. La cultura árabe dejó huella en la ciudad y se conservan sus baños árabes.
El Barrio Judío de Girona es uno de los más bonitos de la península y mejor conservados de Europa. Invita a callejear sin rumbo fijo entre sus estrechas calles empinadas donde en cualquier rincón encuentras terrazas en las que tomar algo. Encontrarás muchas escaleras, por lo que recorrerlas con carrito se hace un poco complicado. Nosotros estuvimos cuando las niñas eran pequeñas y aunque paseamos por este barrio habían muchas calles por las que no pasamos.

Caminando hacia los soportales de la Plaza de los Jurados que han servido de escenario a Juego de Tronos
Plaza de los Jurados

La imagen más fotografiada de la capital son sus puentes y casas de colores que asoman al río. Uno de sus puentes, el rojo de hierro, fue diseñado por la empresa de Eiffel. Sí, sí, el de la famosísima Torre parisina.
Visitamos la Catedral de Santa María, el precioso claustro y su tesoro. Como curiosidad os contaré que esta catedral posee la segunda nave gótica más ancha del mundo detrás da la Basílica de San Pedro del Vaticano. Su escalinata cuenta con noventa escalones.

Los escalones de la Catedral.

El precioso claustro de la Catedral de Gerona
Cogimos la entrada conjunta con la basílica de Sant Feliu. (Precios 2017: normal 7€, estudiantes y jubilados 5€ y menores 2,40€) Esta es anterior a la de Santa María y hacía funciones de catedral. Al parecer se origina junto a una calzada romana y durante la ocupación musulmana había sido convertida en mezquita.
Paramos a tomar un helado artesano a los pies de la iglesia, frente a ella una leona en lo más alto de una columna. La leyenda dice que no has de olvidar besar su culo si quieres volver a visitar la ciudad.



Hasta aquí habremos hecho 54 kilómetros. Si queréis podéis añadir Monells a 31 kilómetros de la capital y Peratallada a 12 kms del anterior. Nosotros lo dejamos para otro día. La opción de hacer noche en Gerona para disfrutar de la ciudad en su versión nocturna también es muy buena y puedes ampliar la ruta desde aquí hacia su parte más costera.
Nosotros, desde aquí, volvimos al hotel para cenar después de un día bastante completo.

sábado, 5 de agosto de 2017

Visitar Besalú con niños


Besalú está a tan sólo 36 kilómetros al norte de Gerona por la carretera C-66. No tiene perdida.
El mayor emblema de este pueblo es su puente medieval del que se desconoce el origen, aunque ya en 1075 se tiene constancia de su existencia. Todo comerciante que entraba en el pueblo pagaba aquí un impuesto. Tras fuertes inundaciones y por estrategias de defensa ha sido reconstruido y reformado en varias ocasiones. Las torres defensivas fueron incorporadas en 1395. Vale la pena recorrerlo y bajar con los peques a orillas del río Fluvià para ver los patos o incluso meter los pies en días de calor.


En la visita a Besalú os recomiendo recorrer sus calles porque al girar cualquier esquina encontraréis rincones con espíritu medieval, tiendecitas de artesanía, puertas, edificios señoriales, arcos, pozos o pasadizos.

Antiguas puertas, rincones con encanto y capitel en la puerta de entrada del antiguo hospital de Sant Julià (estaba cerrado cuando llegamos)

Besalú pertenece al red de juderías de España. En el año 2005 se descubrieron vestigios de una sinagoga de la que únicamente se conservan parte del muro y de las puertas de las salas de oración en la Plaza dels Jueus. Junto a la sinagoga se descubrió  casualmente en 1964 el Miqvé, una especie de aljibe único en España que consta de 36 escalones hasta llegar a una pequeña piscina en la que se purificaban. Sólo se puede acceder mediante visita guiada (consultar en la Oficina de Turismo, en la parte exterior del puente).

Callejeando por la judería encontramos este pozo. La papelera de al lado no es que quede muy bien...

Edificio palaciego, tiendecitas de recuerdos y una estrecha callejuela que lleva a la plaza dels Jueus y al río.

Callejeando encontramos las sorprendentes esculturas de unas sillas, en la calle Rocafort. La autora, Ester Baulida, quiso representar la dificultad para resolver problemas y alcanzar propósitos de la humanidad. Estas esculturas llamaron mucho la atención de las niñas que intentaban subir sin éxito.




Llegamos hasta el Portal dels Horts, antiguamente conocido como Portal de los Molinos, es el mejor conservado de la muralla del siglo XIV. Desde aquí podemos ver los huertos y junto a ellos un parque de columpios en el que descansar un rato. Al lado del parque hay un molino de harina del siglo XVIII que se mantuvo en funcionamiento hasta mediados del siglo pasado. El mecanismo se accionaba gracias a unas palas que giraban por la fuerza del agua de una acequia que se abría por medio de una compuerta. Así conseguían moler el trigo hasta convertirlo en harina.

Portal dels Horts, huertos, columpios e interior del molino de harina.

En la plaza del Prat de Sant Pere estaba el antiguo monasterio benedictino del que únicamente queda la iglesia, consagrada en el año 1003. El monasterio se fundó en 977 por el conde Miró de Besalú. El claustro, el palacio del abad y el resto de dependencias fueron dañadas por las tropas napoleónicas y adquiridas posteriormente por laicos que les dieron diferentes usos e incluso han sido casa de colonias para centros docentes de Cataluña. En la fachada de la iglesia destacan dos leones pisando otras figuras como un mono, lo que parece una persona y otros pequeños leones. Desconozco el significado.

Iglesia del antiguo monasterio de Sant Pere

Frente a la iglesia hay un edificio civil de finales del siglo XII que conserva establos y dependencias de la época, pero no estaba abierto.
Comimos en uno de los restaurantes de esta plaza. Aquí hay uno de los museos más curiosos que encontraréis. Y es que yendo con niños... no pudimos evitar entrar en Micromundi, un museo de miniaturas y microminiaturas donde con ayuda de microscopios podrás observar maravillas en objetos reales como la pepita de una manzana, un cabello, una aguja... Sorprendentes piezas como el arca de Noé en una cáscara de nuez, Gepetto creando a Pinocho dentro de la cáscara de un pistacho con muchísimos detalles. Oficios, negocios de antaño en miniatura... A pesar de que la entrada nos pareció bastante cara (4,90€ adultos y 2,50€ niños, en 2017) no hay que discutir el mérito. Parece imposible hacer esas virguerías.