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viernes, 3 de febrero de 2017

EL POZO NEGRO EN FUENTES DE AYÓDAR (CASTELLÓN)


















Nos recomendaron esta excursión en plena Sierra Espadán. Un paraje repleto de lugares para explorar que no están muy explotados turísticamente y eso tiene también su encanto.
Dejamos el coche al final del pueblo  y un poco más adelante verás la señal que indica el camino al Pozo Negro y a Torralba.

Zona de picnic con el río al fondo.
La excursión no es para hacerla con carro de bebé. Aunque es fácil (siempre con cuidado de los barrancos...), nosotros fuimos niños desde los 2 a los 9 años y dos perros. 
Hay una bonita zona de picnic junto al río donde a la vuelta, comimos.















Desde aquí, caminamos por la senda en la que un tramo transcurre por las piedras del río hasta llegar al Pozo. Curiosamente no nos caímos ningún niño, pero sí una de las perras. Luego huíamos de ella porque se sacudía mojándonos a todos. No esta de más llevar alguna muda para los peques, por si acaso.


Para ver bien el Pozo Negro has de subir una roca. Vale la pena ver como la erosión del agua ha transformado la gran roca plana en un gran pozo de agua limpia y cristalina. Es un lugar precioso.


Paramos a comer en la zona de picnic que vimos a mitad de camino. ¡Qué bien lo pasamos viendo los sapos, intentando hacerlos saltar y que nadaran!






Al bajar en dirección a Castellón paramos en un merendero, donde llegaba el agua de manantiales. La fuente de Monte Castro, con multitud de caños. Pertenece al pueblo de Sueras.




Encontramos cangrejos de río. Desde allí salían varias rutas, una de ellas hacia el castillo de Sueras.




viernes, 16 de mayo de 2014

NACIMIENTO DEL RÍO PITARQUE (TERUEL)


A pesar de recorrer media provincia turolense, coger el camino más largo y añadir la incertidumbre de saber si estábamos perdidos o no, he de admitir que valió la pena la excursión... y mucho.
Maravillas que te hacen plantearte lo minúsculos que somos ante tan grandiosa belleza natural.







Esta vez íbamos bastante preparados (bueno, mi amiga iba bastante preparada... que fue la que se encargo de los pedazo de bocatas).
Que de pueblecitos preciosos para ir parando a cada puente, a cada riachuelo, águilas, vacas, granjas, murallas, ruinas ufffff... ¡qué belleza!. Pero, claro, si ya íbamos medio perdidos y le digo a mi marido que pare...podría ser que parase... ¡¡¡pero para dejarme en el camino!!!
Los moviles se quedaron sin cobertura. Nuestros amigos llevaban GPS, pero no debe ser muy fiable...o no debe saber el camino más corto...





Panel informativo con curiosidades




Al llegar al pueblo nos llamó la atención que hubieran coches ya en la carretera. Pero nosotros, más chulos que nadie, seguimos. Al llegar a la plaza del pueblo (nada más entrar), nos dimos cuenta de que mucho sitio para aparcar no había...vuelta para atrás.
Aparcamos, preparamos todo y arreando.

Nuestro camino empezaba a la derecha
 Muy bien señalizado,eso sí. El camino es estrecho y continuamente te cruzas con gente. Cuando ya llevábamos un rato andando nos entró el hambre:
- Debe de haber algún sitio tipo merendero,¿no?
-Seguimos un poco más,venga.

 Al final encontramos una explanada y sentados en las piedras, repartiéndonos la comida, la bebida...y mirando los buitres con los prismáticos (siempre en el coche); conseguimos hacer un picnic medio improvisado.
Continuamos el camino y nos encontramos la ermita donde justo detrás estaba...si, si... ¡¡¡la zona de picnic!!! con sus mesitas, sus bancos de madera, oyendo el río,... ¡IMPACIENTES!

Ermita de la Virgen de la Peña


Merendero


Interior de la ermita


Echamos de menos que hubiera una pequeña cafetería, porque nos hubiéramos hecho un cafecito más agusto...(broma de amigas) Lo que no había era ni una sola papelera...aunque es difícil que pasara alguien a recogerla, supongo.


Maravillas que te vas encontrando por el camino





El camino no es difícil para niños de estas edades (abstenerse carros), aunque en época de muchas lluvias debe de ser bastante difícil si no llevas un buen calzado, pantalón,... y sobretodo impermeable. Nosotros acabamos con las zapatillas y pantalones mojados hasta las rodillas.


Pasarelas en algún tramo
Te vas encontrando cataratas, has de pasar sobre el agua (cuidado con los resbalones) toda una aventura para nuestros intrépidos peques...
También hay una pequeña cueva dónde jugaban (algún adulto también...) a ser prehistóricos. ¡Incluso se le ocurrió a "alguien" (no fui yo) plasmar su mano llena de barro en la pared y hacer dibujitos!


Musgo

Tomando nota

Mancharse es tan divertido...


Información sobre las rocas de travertino 


Buscando un sapo enorme


El sapo escondiéndose




Idílico

Llegamos a la garganta dónde nacía el río. Si hay poca agua podéis pasar con mucho cuidado al otro lado del río por unas piedras que lo cruzan detrás de la chimenea (no había suficiente agua para que cayera por dentro de la roca que la forma). Pero no intentéis ir más allá y menos con niños, ya que hay que ser un buen escalador, supongo. (No llegamos a ir, porque nuestros pequeños curiosos quieren ir detrás a descubrirlo todo)



Aunque parezca increíble no caímos nadie

A la izquierda la "chimenea"


El agua es cristalina
No voy a comentar mucho de esto porque no hay más que ver las fotografías...








Oir correr el agua transmite paz


La vuelta fue más tranquila, sin prisas...





Cargando con la bolsa de basura hasta encontrar el contenedor al salir del pueblo.


Iglesia Mayor