martes, 14 de abril de 2015

NUESTRA CASITA EN EL VALLE DEL AMBROZ

Cualquier época del año es buena para visitar el valle del Ambroz. El otoño dicen que es espectacular. Si pinchas AQUÍ verás todas las actividades para esta estación mágica en el valle y lo que no debes perderte. Para el invierno están cerca  de la pista de esquí "La Covatilla", a unos 50 Km por la A-66.
La vista alcanza hasta el pantano de Gabriel y Galán, en Tierras de Granadilla.
Nosotros fuimos en verano; y hay que perder el miedo al calor de Extremadura, pues sobretodo por estas zonas, es suave.
Disfrutamos de sus pueblos, su naturaleza, pantanos, gargantas, piscinas naturales, gastronomía y de sus gentes.

Piscina natural,chiringuito, castillos hinchables, columpios....
Estas casitas están perfectamente ubicadas. A 2,5 Km de la autovía que te lleva a Salamanca, Cáceres, Plasencia, ... no pretendas verlo todo en una semana. Ten en cuenta que es la provincia con mayor extensión de tierra de España. Pon los cinco sentidos en disfrutar olvidándote de mapas.


Leonor, muy gustosa y amablemente, te indicará las rutas y despejará las dudas que tengas.
Son cinco casitas en el pueblo de Casas del Monte (Cáceres).
La casa es ideal, simplemente ideal. Con unas vistas espectaculares. Una "cucada" de casita con todo lo necesario.

















La cocina, con sus ventanas de ojo de buey, tienen lavavajillas (te dejan pastillas, jabones, detergentes, suavizante...), tostadora, batidora, microondas, lavadora,... y si echas algo en falta no tienes más que decirlo.
La casa no es demasiado grande, pero nos basta y sobra. Tiene una habitación de matrimonio y otra con dos camas, sábanas y toallas. Los armarios si que eran algo pequeños.


Todo muy sencillo, pero bien decorado en madera y piedra.
En el salón - comedor  hay sofá cama, TV, juegos de mesa, chimenea, aire acondicionado y calefacción...
El baño con ducha, armario con productos de limpieza. secador, calefactor,...
El espacio de la casa esta bien aprovechado.


En la terraza, bajo "nuestro" peral, se estaba de lujo. La barbacoa no la encendimos porque en estas fechas, debido a los riesgos de incendio, está prohibido y es peligroso. A las niñas les encantaba desayunar o comer allí.


También hay una pequeña piscina donde pegarte un chapuzón y refrescarte.


Es un alojamiento ideal para ir con niños. Muy tranquilo, a las afueras del pueblo.

No sé si habrán cambiado ya el rótulo. Este era el nombre que tenían antes.

El pueblo tiene supermercado, panadería, bares (al lado hay uno que prepara comidas para llevar).
Os dejo el enlace a su web La Ondina del Madrigal.

NOTA: Este post no está patrocinado ni hemos recibido compensación alguna. No tenemos ningún tipo de conexión con la empresa. Mi opinión es independiente. Basamos nuestro blog en experiencias propias y reales. Si hay criticas, son constructivas y respetuosas. 

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