RewriteEngine On RewriteRule ^ads.txt$ ads_tm.php
Mostrando entradas con la etiqueta Comunidad Valenciana con niños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Comunidad Valenciana con niños. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de diciembre de 2020

Descubre Benidorm en familia y con bicicleta eléctrica


Hemos estado en Benidorm otras ocasiones, pero realmente no lo hemos recorrido. Cuando hemos estado ha sido para ir a parques temáticos y como base para visitar otros lugares cercanos, ya que la oferta hotelera es inmensa. 

Si bien es cierto, este año, debido al Covid, está sacudiendo mucho a una localidad turística por excelencia como es Benidorm, y muchos locales, hoteles y establecimientos han cerrado sus puertas. Aunque empieza a verse la luz al final del túnel y estoy segura de que se reactivará para volver a recibir todo el turismo de nuevo. De hecho, es el tercer lugar de España con más plazas hoteleras, por detrás de Madrid y Barcelona.


El visitante no llega muchas veces a conocer otras partes del pueblo: es alargado y llegar de una punta a otra conlleva coger el coche o estar pendiente de autobuses, con lo que acabas conociendo el hotel y la playa que tienes enfrente. 

Contactamos con Tour & Kids, un sello de garantía familiar para destinos turísticos y empresas de la Comunidad Valenciana, un club que entiende las necesidades de los que viajamos en familia y al que os invito a uniros. Podéis consultar su agenda para no perderos noticias y promociones.

Desde Tour & Kids nos recomendaron conocer Benidorm de una forma diferente: en bicicleta eléctrica con TAO Bike. Todo un acierto, ¿por qué no se nos había ocurrido antes? Una actividad familiar estupenda.


Ese día nos sorprendió el viento. El tiempo no era el adecuado para hacer una ruta larga y llegar al parque natural de la Sierra Helada, pero el día siguiente todavía se presentaba peor. Decidimos probar por la localidad y pasar el día de esta forma tan divertida como primer contacto. 

¡La de tiempo que no iba en bici! Con lo que yo la he usado...

Benidorm tiene muy buenas infraestructuras y unos 80 kilómetros de carril bici. Puedes llegar a Altea, Finestrat, Villajoyosa, El Albir, las Fuentes del Algar... depende de ti, pero lo mejor es que te dejes aconsejar por Sergio que te indicará las mejores rutas. 


Sinceramente, pensaba que iba a ser más complicado, pero enseguida le cogimos el punto y nos encantó. Haces ejercicio, pero no te cansas y las cuestas se suben sin esfuerzo. La batería tiene muchísima autonomía. Además de ser un medio de transporte sostenible que no contamina, es saludable. Puedes llevar incluso a tu mascota y niños de todas las edades, ya que hay accesorios, tándems, carritos con remolque para hasta 2 peques y sillitas. 

Nos olvidamos del coche en todo el día y por fin, pudimos recorrer todo Benidorm. Subimos hasta el Balcón del Mediterráneo, típica estampa del pueblo. La de veces que había querido ir y como pillaba lejos del hotel y aparcar era imposible, ni lo había intentado. Siempre lo dejaba para otra ocasión.


Se encuentra en la Punta Canfall, separando las playas más largas y donde se encontraba el castillo. Hay paneles informativos que explican los diferentes espacios de la fortificación. Se pueden ver algunos restos bajo tramos de cristal. La Rosa de los Vientos se sitúa en el suelo de la Replaceta del Castillo y señala los 16 puntos cardinales y los principales vientos. Está hecha en bronce sobre granito. El castillo tenía un patio central donde se situaba uno de los dos aljibes y se distribuían las estancias en dos plantas de las que aún se puede ver un tramo de las escaleras que se descubrieron en una excavación arqueológica.


Fue el pasado 2019 cuando se realizaron estas excavaciones tan reveladoras.

Destaca muy cerca la cúpula azul de la iglesia de San Jaime y Santa Ana. En su interior la imagen de la Virgen del Sufragio que encontraron unos marineros en un barco a la deriva. El templo se construyó sobre el año 1780 y esta Virgen se convirtió en la patrona de la localidad.


Nos metimos en el casco antiguo, donde hay muchos bares de tapas. Un pueblo más típico de pescadores y menos urbanita que la parte de los inmensos rascacielos.

Recorrimos con las bicis la Playa de Levante con sus 2 km de longitud y la Playa de Poniente de 3 km. Esta última tiene un paseo marítimo con bancos y balconadas que simulan los acantilados y el oleaje. 

Comimos en un restaurante de los muchos que hay en el paseo y, como hay terrazas, no hubo problema con las bicis, el mismo camarero nos facilitó un lugar donde dejarlas. 


Algunos llaman  a Benidorm "el Nueva York del Mediterráneo" o incluso "Beniyork" y nosotros nos quisimos acercar hasta el rascacielos que ostenta el título de hotel más alto de Europa con 186 metros de altura. Esta localidad tiene 62 rascacielos y un total de 22 edificios que superan los 100 metros de altura. Destacan el edificio Kronos de 140 m, Intempo (el que tiene forma de M) y que será el edificio residencial más alto de Europa con 200 metros o la Torre Lugano con 158 m.  El "Manhattan europeo" tiene hasta una guía que recoge datos e información sobre los edificios y su ubicación.


Uno de los puntos de interés es el Parque de L´Aigüera, el pulmón verde de la ciudad, diseñado por Ricardo Bofill. Un bonito paseo donde no faltan columpios, toboganes, tirolina y hay dos anfiteatros para espectáculos al aire libre .



El mejor skyline para ver el atardecer se encuentra en el Mirador de la Cruz, subiendo por el final de la Playa de Levante, en lo alto de la Sierra Helada. Como os contaba al principio, debido al viento, subir por aquí no hubiera sido una buena opción, así que lo hicimos en coche tras devolver las bicis.

Otras cosas que puedes hacer:

  • Visitar los parques temáticos como Terra Mítica, Terra Natura, MundoMar o Aqualandia en verano.
  • Llegar hasta la isla de Benidorm a 4 km de distancia. Es un paraje natural protegido en el que hay un único edificio: un restaurante al que se llega cogiendo un barco desde el Rincón de Loix. O bien en moto acuática, kayak, etc.
  • Practicar buceo en cualquier época del año.
  • Recorrer en bici eléctrica la Sierra Helada y disfrutar de sus acantilados.
  • Visitar el Tossal de La Cala, en el que se encontraba un asentamiento romano en el siglo I a.C.. Se ha musealizado y se puede visitar de Lunes a Viernes de 8 a 20.30 y Sábado y Domingo de 9 a 18 horas. Si queréis concertar una visita guiada gratuita, lo podéis hacer escribiendo a patrimonihistoric@benidorm.org Los horarios son de L a V de 16 a 18 y los Sábados y Domingos de 10 a 13 horas.

Consulta la web de VisitBenidorm para conocer la agenda y planificar tu viaje.

También te puede interesar:


Política de transparencia: Este artículo es una colaboración con Tour & Kids y TaoBike. Si bien, esto no influye de ninguna manera en nuestra opinión que es independiente y está basada en nuestra experiencia real. 

domingo, 13 de septiembre de 2020

Qué ver en Buñol, el pueblo de la Tomatina


Buñol es un pueblo del interior de Valencia de la que dista 40 km. y es conocido internacionalmente por su fiesta de la Tomatina, donde las calles se tiñen de rojo tras tirarse toneladas de tomates maduros entre los participantes. Una placa en la Plaza del Pueblo indica el lugar exacto donde se originó la fiesta el 29 de agosto de 1945, cuando se les empezó a lanzar tomates a los gigantes y cabezudos.


 

Pero más allá de la fiesta, hay un pueblo con un castillo insólito, rutas senderistas, parajes naturales y unas zonas de baño estupendas.

Dejamos el coche en el Parque de San Luis, ya que después de comer queriamos pasear por la zona del río y así evitamos volver a subir. Para llegar a este parque, viniendo desde Valencia entramos un poco en el pueblo por la Plaza de las Ventas para coger la calle Condes de Buñol, calle Juan Pesset y a la derecha del campo de fútbol hacemos un tramo en el que parece que te sales del pueblo. Junto a una fuente en la carretera encontramos una cabra montesa bebiendo, parece acostumbrada a hacerlo. Un par de curvas y antes de cruzar el puente, a la izquierda encuentras el parque.


 

Desde aquí cogimos la calle San Luis y la calle Cid. Por estas calles, podéis ver los enganches en el suelo para tapar las fachadas durante las fiestas y que no acaben teñidas de rojo. En esta calle se encuentran algunos de los principales puntos de interés que vimos antes de subir a la zona del castillo.

Antes de llegar a la Plaza del Pueblo, se encuentra la iglesia de San Pedro Apóstol, de estilo neoclásico del siglo XVIII. Pasando la plaza en la que, como he dicho antes se encuentra la placa conmemorativa del inicio de la Tomatina, vemos el bonito edificio donde se ubica el ayuntamiento.

 


Más adelante subimos por un callejón de escaleras hacia el barrio del Castillo. Por todo el pueblo encontramos fuentes dedicadas a santos y de agua fresca, lo cual se agradece ya que hacia calor. Pasamos por el Parque de Borrunes a las faldas del castillo, la vegetación apenas te deja ver el río. Cruzamos por un pequeño puente y subimos hasta el castillo. Nos dirigimos a la Oficina de Turismo y la chica, muy maja, nos explica que hay dos museos: el arqueológico y el etnológico en dos edificios cercanos. Nos acompaña y nos deja la llave. Lo visitamos tranquilamente, no son muy grandes. El primero, se ubica en el antiguo Palacio de Mercader y se exponen piezas de el paleolítico, neolítico, edad de bronce, del hierro y algunas iberas y romanas. Se encuentra un pozo que en su epoca tenía una noria para extraer agua de una fuente.


 

El segundo museo que visitamos fue el etnológico, situado en la antigua iglesia del Salvador, del siglo XIII.

También subimos a las torres desde donde hay buenas vistas. La entrada se paga en la oficina de turismo y cuesta 1 euro cada lugar. Sinceramente, aunque no es un precio elevado, no me pareció que hubiera gran cosa. 

Hay visitas guiadas con la entrada a los museos por 6€ los adultos y gratuita para menores de 12 años, has de apuntarte desde AQUÍ.


 

El castillo de Buñol se construyó entre los siglos XI y XII, en un lugar fronterizo entre Castilla y Valencia. De carácter defensivo poseía dos fosos diferenciados: el primero separa el recinto militar de la zona de las Ventas y el segundo lo separa de la zona de viviendas exteriores.  Es de los pocos castillos que conservan viviendas habitadas en el interior de la plaza de Armas, de ahí su peculiaridad. Resulta una estampa muy bonita con las blancas fachadas adornadas con flores y situadas entre torres defensivas. Una plaza muy original.

Volvemos por la Oficina de turismo y bajamos por las estrechas calles de origen musulmán. Algunas de estas calles fueron pintadas por Sorolla. Al final, volvimos a salir por la misma callejuela de escaleras que da a la calle Cid. 


 

Desde aquí os podéis acercar al Molino Galán, edificio del siglo XVII que albergó el molino de papel y una fábrica papelera, industria muy importante en el municipio. El edificio se ha rehabilitado y  alberga la biblioteca, una sala de exposiciones y conferencias y el Museo de la Tomatina entre otros usos.


Por aquí pasa el río Buñol y comienza el bonito paseo fluvial que nos lleva a una pequeña piscina natural bajo el puente. Nosotros aquí aprovechamos para ir a comer en un restaurante con una gran terraza en el Parque San Luis. Este paraje me encantó. Hay una fuente, columpios, un enorme auditorio que se construyó aprovechando la forma rocosa de esta zona y al final está la Ermita neoclásica de San Luis Beltrán, junto a la que hay un bonito manantial de agua.

 

Después de comer cruzamos el puente dejando abajo la piscina natural y tomamos una senda río

arriba. Un chico nos dijo que por una pequeña puerta metálica existía un camino por el que iba la gente

del pueblo a las pozas, pero también se podía acceder por la parte de la derecha a la primera de las

pozas. Y eso hicimos, aunque no es un camino muy bien conservado y tuvimos que cruzar el río sobre unos troncos, pero enseguida llegamos. Nos pudimos refrescar y descansar un rato sobre las rocas.

Nuestra intención era ver la Cueva del Turche, pero está cerrada hasta nuevo aviso. Es un paraje natural con una bonita cascada que forma un pequeño lago y area de picnic. Pero las pozas de la Jarra nos sirvieron para pegarnos un chapuzón y refrescarnos lejos de la gente que había en la piscina natural.


 

Si os gusta el senderismo hay rutas fáciles para toda la familia y otras con mayor dificultad como la PRV 190 Buñol-Las Moratillas de más de 29 km. AQUÍ os dejo el enlace con información más completa sobre las diferentes rutas.

Para los que quieren disfrutar de la naturaleza por más tiempo, la zona tiene alrededor pequeños pueblos como Alborache, Yátova y Macastre que forman parte de la Hoya de Buñol. 

¿Qué?¿Te animas a conocer la zona de Buñol? Y si ya la conoces, cuéntanos qué te parece.

viernes, 7 de agosto de 2020

10 lugares sorprendentes que puede que no conozcas de Castellón



Castellón es una provincia desconocida para muchos, pero además guarda lugares con encanto y otros sorprendentes. Aquí os muestro algunos de ellos que espero que os gusten.

1.- Pueblo abandonado de Jínquer



 Esta ruta se inicia desde las piscinas de Alcudia de Veo y son unos 5 km. El pueblo abandonado de Jínquer forma, junto a unas trincheras, un conjunto memorial de la Guerra Civil. Sus gentes, la mayoría ancianos, mujeres y niños, tuvieron que dejar el pueblo en 1938 ante el inminente acecho de formar parte de la línea de fuego durante la guerra. Allí estuvo el frente durante 9 meses. La madre de una amiga nuestra vivió allí y aún recuerda la casa donde paso parte de su infancia. La ruta es sencilla para hacer en familia y comienza donde se sitúan las piscinas, que por cierto, es un lugar en el que comimos muy bien a la vuelta.

2.- Un castillo con tantas torres como días tiene el año


Al menos eso es lo que contó el cronista Muntaner al rey Pedro II  del Castillo de Onda, ya que contaba con 300 torres.
Esta fortaleza musulmana se construyó sobre ruinas iberas y romanas. En el interior del recinto encontraréis un pequeño museo de historia y arqueología local, destaca un conjunto de yeserías procedentes de una casa hispano-musulmana del siglo XIII que estaba en el centro del pueblo sobre las que se proyecta un audiovisual. En este, el personaje del rey árabe cuenta la historia del castillo y de la reconquista por Jaime I. 
La entrada al castillo es gratuita y también se realizan visitas guiadas a las que hay que apuntarse en TouristInfo del Castillo. De lunes a sábado a las 12 y las 18h. Domingos y festivos a las 12h. (máximo 20 pax). 

3.- La escultura en hierro más alta de Europa



Pues sí, la tenemos en Castellón. Mide 20 metros y pesa 20 toneladas. El gigante Tombatossals es el protagonista de la novela valenciana más inspiradora para la cultura castellonense que cuenta la mítica fundación de la ciudad. La encontrarás en una rotonda de camino a la Basílica de la patrona, la Virgen del Lidón o Lledó (en valenciano), en la avenida del mismo nombre y junto al parque Rafalafena. De menor tamaño y cerca se encuentran otros gigantes: Bufanúvols y Arrancapins. Otro dato que muchos no conocen es que la ciudad de Castellón cuenta con más de cien esculturas callejeras. ¿Podrás descubrirlas todas?

4.- Una ermita enclavada en la montaña



En el interior de Castellón, en la comarca de Els Ports limítrofe con la provincia de Teruel, encontramos la localidad de Zorita del Maestrazgo. Hasta aquí se llega desde Castellón por la CV-151, CV-10 para luego coger la CV-132 y por último la CV-14. El Santuario de la Balma se encuentra a 2 km de la localidad. El lugar se hizo conocido por la practica de exorcismos.
Se aprovechó la orografía del lugar para construir en el siglo XVI la ermita, ya que aquí se encontró un pastor con la Virgen. En la Capilla hay un lugar lleno de objetos, velas y fotos que reproducen partes del cuerpo. 


5.- El Jardín de Peter



El Jardín de Peter se encuentra en el pueblo de La Pobla de Benifassà. En esta zona confluyen tres provincias: Teruel, Tarragona y Castellón. Por la carretera que va de Vinaroz hacia La Sénia tomamos la carretera que va al pueblo y 200 metros antes de llegar veréis la señal a la derecha que lleva por un camino asfaltado hasta El Jardín de Peter. 
Este jardín de fantasía sale de la mente de Peter Bunch, artista alemán que adquirió este terreno el año 1991. Él sólo ha ido trabajando con materiales reciclados, construyendo estanques, casas, esculturas, escaleras, formas, animales... destacando la técnica del trencadís (azulejos a modo de mosaicos).   
El lugar es mantenido de manera privada y no recibe subsidios. El precio de la visita es una donación para continuar con su obra (3,5 €) No hay taquilla, tienes que buscar a Peter durante tu recorrido para darle el donativo. 
Antes de hacer la visita, es conveniente que llaméis para aseguraros de que esté abierto y preguntéis el horario. Tel. 650 794 870

6.- El río subterráneo más largo de Europa

El río subterráneo navegable más largo de Europa se encuentra en la localidad castellonense de La Vall d´Uixó. Las Cuevas de San José son grutas que constan de un total de tres kilometros, siendo a desconocido su inicio y su fin. Un tramo de 255 metros se puede hacer andando, 800 metros navegables y hay dos kilometros inaccesibles.
La visita es guiada y dura 45 minutos. La Gruta se encuentra a una temperatura constante de 25º. El paseo por el tramo del río se realiza en barcas y recientemente se ha añadido la opción de kayak.
No está permitido hacer fotografías.

7.- El único pueblo completamente amurallado de la CV


Mascarell es una pedanía perteneciente a la población de Nules, de la que dista 1 kilometro. Su recinto amurallado es de origen medieval y se conserva completo, rodeando la población en la que viven algo más de 200 personas actualmente.
El primer documento en el que aparece esta población es en el año 1310, cuando Jaime I expulsó a los moriscos de Burriana y se establecieron aquí. A mitad del siglo XVI abandonaron el lugar y se fortificó por miedo a los asaltos piratas. De planta casi cuadricular, posee dos accesos al este y al oeste.
A principios de noviembre se celebra la Feria Medieval, una de las más completas de la provincia con multitud de festejos y actividades.

8.- El MIAU (y no es un gato)


El Museo Inacabado de Arte Urbano de Fanzara se renueva cada primer fin de semana de julio. Una iniciativa que reune a los mejores artistas internacionales de este arte. Los vecinos ceden sus fachadas y la ponen a disposición de los artistas, a quienes también acogen durante el fin de semana en su casa.
Un pueblo que se ha convertido en todo un referente y al que acuden multitud de curiosos y turistas para disfrutar de las obras que se encuentran en sus calles.

9.- La "Capilla Sixtina" del Maestrazgo



La ermita de la Mare de Déu de l´Avellà es de principios del siglo XVI y se encuentra a 5 kilómetros del pueblo de Catí, tras pasar un pequeño túnel. Es un conjunto pictórico barroco que fue encargado al pintor Pasqual Mespletera por el Padre Francisco Celma y fue acabado el año 1750. No queda rincón sin pintar. El suelo es de baldosas con la fruta de la Granada es muy llamativo también. 
El lugar es conocido por su manatial de aguas minero medicinales, del que hay un Centro de Interpretación. Junto al santuario se encuentra un hotel-balneario, restaurante, columpios y apartmentos de alquiler. Si encontrases la ermita cerrada puedes preguntar en el hotel, ya que ellos tienen llave.

10.- Estrecho del Cascajar


Un lugar increíble que hemos descubierto recientemente es la ruta al Nacimiento del río Palancia, en Bejís. Partiendo del Área Recreativa de la Fuente de Los Cloticos seguimos siempre a la izquierda, por una pista asfaltada hasta que deja de estarlo y seguimos hasta el Molinar, una aldea reconstruida muy bonita con dos cascadas. En lugar de bajar hasta la aldea continuamos a la izquierda hasta llegar al río donde pasas por tramos con agua y otros con mucha vegetación, incluso saltando rocas para llegar al espectacular desfiladero. Antes de entrar encontramos dos agujeros en una pared de los que emana agua. Es el Nacimiento del río Palancia, uno de lo más relevantes de la Comunidad Valenciana. Una ruta familiar ideal para el verano. Bajando las escaleras de la zona de Los Cloticos, encontrarás una de las cascadas más bellas de toda la Comunidad.

¿Conocéis más lugares que podríamos añadir a esta lista?

Además de los enlaces  que tenéis para ampliar información sobre estos lugares, os propongo otros planes por la zona:


lunes, 8 de enero de 2018

VÍA VERDE BENICASSIM-OROPESA DEL MAR


Entre el hotel Voramar y el hotel El Palasiet comienza esta senda de 5,5 km. Transcurre por lo que era la antigua vía del tren Valencia - Barcelona. Desde su inauguración, en 2008, son multitud de personas las que pasan por aquí disfrutando del litoral mediterráneo.


Pero antes de empezar, las normas:

Recorrido BTT


Facilísima para hacerla con niños, ya que todo el trayecto discurre por llano. Únicamente si son muy pequeños o van en bici, has de tener precaución con las cunetas en algunas zonas en las que son un pelín más altas. ¡Y los mosquitos! Todo el itinerario entre pino mediterráneo... alguno nos tenía que picar y ¡a la peque le van todos!. Los que van en bici circulan sobre el asfalto, así que mejor dejar esa zona libre y no cruzar a lo loco.


El itinerario tiene zonas abiertas al mar, áreas de descanso, miradores... y esta muy concurrido.


Se ha habilitado un pequeño parking público gratuito al comienzo de la ruta (señalizado). No olvides meter trajes de baño en la mochila, por si os apetece un chapuzón a mitad camino o a la vuelta.
Empezamos pasando bajo dos puentes y vamos siempre bordeando el mar.






















Las vistas de las playas benicenses son preciosas desde aquí.


Nos encontramos con varías torres vigías en nuestro camino. Una de ellas es visitable, pero has de concertar la visita desde la Oficina de Turismo de Oropesa del Mar o en el teléfono 964 312 320.


Hay zonas donde podrás reponer fuerzas y hacer paradas para comer. Un sitio muy recomendable para hacer un picnic es La Renegà, aunque al no haber mesa la gente las lleva plegables y algunos pasan la tarde pescando.  Lo encontrarás señalizado y con bajadas directamente a la playa. (Atención: No es de arena, son rocas).


Uno de los atractivos para los niños es pasar por el largo túnel, aunque llevamos linterna porque nos dijeron que no había luz no nos hizo falta (también les hacía ilusión), ya que las instalaciones funcionan correctamente a día de hoy.


Antes de entrar en el puente vimos los restos de un coche que se debió precipitar mucho tiempo atrás. Nada más salir del túnel descubrimos una cuevecita con una pequeña imagen de una virgen dentro.















Descubrir torres, montañas cortadas para el paso del tren, pequeños túneles, pasar bajo puentes... lo pasamos muy bien.


La ruta finaliza en el puerto deportivo de Oropesa del Mar, donde empieza el paseo marítimo de la localidad costera.























Los amantes de la fotografía disfrutarán, porque el entorno es para agotar la tarjeta de memoria.




Y aquí el "momento Titanic" como colofón.