jueves, 7 de diciembre de 2017

Santuario de la Virgen da Barca, Muxía. Un lugar único en el Camino de Santiago.


Un ermitorio sobre las rocas del mar rodeado de leyendas y misterios. Su origen es un enigma.
El Santuario de la Virgen de A Barca está en el Camino de Santiago. Según cuenta la leyenda, la Virgen llegó hasta aquí en una barca de piedra para alentar al apóstol Santiago a seguir predicando, ya que estaba desanimado por el poco éxito que creía suscitar en los feligreses.
Muchas de las partes de esta barca de piedra quedaron para siempre en la Punta da Barca. La cultura popular les otorgaron propiedades curativas. Una de ellas, la Pedra dos Cadrís, tiene forma de vela y después de pasar nueve veces bajo ella dicen que cura las dolencias de riñón, espalda y reuma. Otras piedras del conjunto son la de Abalar, Dos Namorados o la de O Temón. Otras leyendas apuntan a que hasta aquí llegaron en barca los restos del apóstol ya difunto.



Aunque el santuario fue fundado en la Edad Media por los monjes de Moraime hay constancia de que ya existía un ermitorio más antiguo. La leyenda cuenta que bajo una de estas piedras se encontró una imagen de la Virgen. Volvió a aparecer en el mismo sitio señalando el lugar donde se construyó el templo en su honor.
Después de sufrir algunas inundaciones y ser reconstruido en varias ocasiones, el mayor desastre ocurrió el día de Navidad del año 2013 cuando fue víctima de un incendio que desruyó por completo el retablo Mayor en honor a la Virgen de la Barca de estilo barroco del año 1717. La causa parece que fue un rayo, ya que ese día se llegaron a contabilizar más de 150 en territorio gallego.

Hay una fuente de piedra cercana al templo, aunque no funcionaba.

La actual estructura es fruto de la reconstrucción del año 1719, posteriormente, en el año 1959 se añadieron las dos torres. La imagen de la Virgen es una talla gótica del siglo XIV que se salvo del incendio al calcinarse en su lugar una réplica. Los vecinos se volcaron en su reconstrucción y en mayo del año 2015 se reabrió al público.

Las dos torres se añadieron en 1959.

Dentro del templo se depositaron las cenizas en un sarcófago de los Duques de Maceda quienes ayudaron económicamente a la construcción del santuario.

Nada queda ya de aquel retablo que se calcinó en la Navidad del año 2013

Junto al Santuario hay un aparcamiento, un cruceiro y unos cuidados baños. En esta parte también se construyó la casa rectoral en el año 1828. Por un camino empedrado llegarás a lo alto del monte Corpiño desde donde hay una espléndida panorámica del pueblo, el faro Vilán y algunas playas y montañas.

Las vistas alcanzan hasta el faro Vilán, el monte O Faucho, playas...

Subiendo por el camino encontramos sobre las rocas una fuente y más adelante encontramos el monumento a los voluntarios que ayudaron en el desastre que causó el petrolero "Prestige" en las costas gallegas en el año 2002. La escultura "A Ferida", de Alberto Bañuelos pesa 400 toneladas y mide 11 metros de altura.

Escultura "A Ferida", un monumento a todos aquellos voluntarios que ayudaron en el desastre del "Prestige".


El Faro es pequeño y precioso. La Costa da morte posee una de las rutas de faros más bellas del país. Frente a muchas de estas costas han habido sonados naufragios lo que motivó el nombre de esta costa.


El día que visitamos el santuario hacia bastante aire y no pudimos arrimarnos demasiado para ver las rocas más cercanas al agua por precaución. El lugar es un paisaje de increíble belleza. A las niñas les encantan las leyendas y las distintas formas que adquieren las rocas.


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