jueves, 12 de mayo de 2016

LA IGLESUELA DEL CID, una joya en el Maestrazgo turolense.


Descubrir los pueblos del Maestrazgo y recorrerlos es disfrutar de la historia, de la naturaleza y de la tranquilidad. Hicimos una breve parada en la Iglesuela del Cid que nos supo a poco, aunque descubrimos unos rincones maravillosos mientras íbamos admirando detalles en las fachadas y en los salientes de los tejados.


La Orden del Temple pasó el pueblo a la Orden de San Juan del Hospital quién construyó un hospital para acoger enfermos, heridos y transeúntes. Tuvo su máximo esplendor entre los siglos XVI y XVII.
Quedan restos de las murallas que rodeaban la villa. Algunas, debido al crecimiento demográfico, tuvieron que derruirse.


El actual edificio del ayuntamiento eran la torre y mazmorra del antiguo castillo templario. Además del patrimonio cultural eclesiástico, natural y edificios civiles, hay varias curiosidades de las que nos informaron en la Oficina de Turismo.


La Oficina se encuentra en la parte baja de la Casa Aliaga destinada a museo. Los salientes de la casa son de madera tallada, la esquina con una mona que se tapa  los oídos, cuentan que no se llevaban muy bien los vecinos y el de enfrente talló una que se tapaba la boca.



La calle Ondavilla es la más antigua, en ella vivían los nobles en un lado y los plebeyos en el otro. 

Calle Ondevilla. A la izquierda la casa de las Notarias o Daudén. La reja data del año 1568.
Se realizan varias visitas guiadas muy interesantes, pero que no pudimos hacer porque no se nos acopló el horario. En ellas también se visitaba el último taller textil artesano de la provincia de Teruel, el interior de algunos palacios, la cárcel-mazmorra del castillo templario, la iglesia, y la maravillosa escalera del palacio Matutano-Daudén (convertido en Hospedería).


Hay un riachuelo que cruza el pueblo y  pequeñas huertas con algunos animales. Hasta el antiguo lavadero llegamos para ver el reflejo del campanario en el agua. Allí, nos pareció curioso ver todavía lavar ropa, pero más nos gustó ver como traían animales al abrevadero. A mi hermana le encantan los caballos y tuvimos la ocasión de ver unos cuantos junto con algún burro.


Desde el periódico Heraldo de Teruel hemos podido saber de la recuperación de hasta 5 km de muros de  piedra seca. "Fue la única materia prima de pastores y agricultores para la construcción durante siglos; la base de murallas, recintos fortificados, casetas de pastor y paredes de contención, que hoy forman parte de un patrimonio que se ha comenzado a recuperar en el Maestrazgo. Quince alumnos de la segunda edición del taller de empleo 'Vive la piedra, trabájala' restauran uno de los largos senderos entre La Iglesuela del Cid y la vecina Villafranca del Cid (Castellón)". J.V/E.D. La Iglesuela (2010).
 
Construcciones en piedra seca
Estamos seguros que la Iglesuela del Cid y toda la zona del Maestrazgo sorprenderá a cualquier familia que busca un turismo tranquilo, rodeado de naturaleza y lugares con mucha historia.
Esperamos que descubráis todos estos pueblos de nuestra geografía y disfrutéis de todos los recursos que ofrecen a las familias.


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