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jueves, 8 de julio de 2021

MIRAMBEL, un pueblo de Teruel detenido en el tiempo

 


Las tierras del Maestrazgo están llenas de bellos pueblos cargados de patrimonio que conservan unos cascos históricos que son auténticas joyas medievales.

El pueblo de Mirambel es sin duda uno de ellos. Pertenece a la red de pueblos más bonitos de España y es premio "Europa Nostra" de restauración, siendo la primera localidad española en recibirlo. Su casco antiguo está declarado Bien de Interés Cultural. Con este palmarés es difícil que os defraude. 


El pueblo es ideal para recorrer lentamente, admirando sus edificios y recreándote en su entorno. Son alrededor de 150 vecinos, en su mayoría se dedican a la agricultura y la ganadería, pero también se empieza a impulsar el turismo. 

Iniciamos la visita cruzando el Portal de las Monjas, donde admiramos la torre y muralla.

Desde la oficina de turismo (junto al Convento) salen visitas guiadas muy amenas e interesantes. Nosotros la completamos con el recorrido por el Convento de las Agustinas. Muy recomendable. No recuerdo bien el precio, pero ambas eran entre 5 y 10 euros. Con la pandemia el aforo está restringido a 10 personas, con lo que os aconsejo llamar antes. Uso de mascarilla.

  • Abre los fines de semana (domingos tarde cerrado).
  • Visitas al convento: 11.30, 16.30 y 17.30 
  • Conjunto histórico: 12.30  
  • Tel.: 650591803


Pero antes vamos a empezar por el principio...

En  el año 1169, Alfonso II reconquistó la villa a los árabes y como otras poblaciones del maestrazgo, pasa su gestión a las ordenes militares. Es en 1243 cuando la Orden del Temple concede la Carta Pobla para que se habite este lugar con 40 pobladores. Tras setenta años pasa a manos de la Orden de San Juan del Hospital y el recinto es amurallado ante posibles invasiones o como defensa. 

Gracias al comercio de la lana, Mirambel se ve enriquecida durante los siglos XVI y XVII, quedando reflejado en sus casas señoriales y palacetes renacentistas que podemos contemplar durante nuestro recorrido. 

Durante las Guerras Carlistas se instaló durante un tiempo la Junta Superior Gubernativa de Aragón, Valencia y Murcia; convirtiéndose en capital administrativa y jurídica. Hubieron obispos, tribunales, tesorería e incluso llegó a tener una imprenta real desde donde salían el Boletín Oficial El pueblo llegó a tener casi 1000 habitantes a mediados del siglo XIX.

Las celosías del Portal de las Monjas es lo más fotografiado. Una joya.


Un pueblo inspirador...

¿Sabíais que Pío Baroja se retiró aquí durante un tiempo para escribir en 1931 "La ventana de Mirambel"

La localidad fue fuente de inspiración para Antón García Abril que compuso "Preludios de Mirambel"

Mirambel es también un pueblo de cine. Aquí se rodaron escenas de la serie "Clase Media" en 1987, "En brazos de la mujer madura" en 1997 y la película "Tierra y Libertad", estrenada en 1995, en la que participaron muchos vecinos como extras. Una exposición recoge mucho material y documentación sobre el rodaje. La catalogan como una de las películas más representativas de la guerra civil y de mayor rigor histórico.

Mirambel tiene rincones tan bonitos como este.



Qué ver en Mirambel

Antes de entrar por el Portal de las Monjas, encontramos un nevero no visitable, pero del que nos hacemos una idea de su magnitud desde arriba. La entrada al pueblo por aquí es muy bonita con la torre de la muralla, pero al traspasar el Portal todavía lo es más. Las celosías son una seña de identidad del pueblo. 


A la derecha el Convento y la Oficina de Turismo. Sólo se puede acceder mediante la visita guiada. 

El Convento de las Monjas Agustinas fue fundado por Felipe II y hasta hace poco estaba ocupado. Desde su fundación muchas de las novicias y monjas eran de familias nobles provenientes de zonas cercanas. Muchas de ellas aportaban grandes dotes y las familias y donaciones sostenían esta comunidad. Desde aquí se contribuyó a formar otros monasterios de clausura de la misma orden religiosa.


Las celosías desde el interior. Se ve prácticamente toda la calle Mayor.

En nuestra visita podemos conocer la austera vida monástica, el pasillo con las habitaciones, un molino, la escuela femenina, el coro alto con la celosía que evitaba que fueran vistas por quienes acudían a la iglesia de Santa Catalina, el órgano, las habitaciones, la celda de castigo... En el pasillo y algunas habitaciones hay pinturas que se están tratando de recuperar, pero se necesita una gran inversión y un trabajo largo. Accedimos a la habitación de la madre superiora, más amplia y con acceso directo al segundo piso del portal, desde el cual sin ser vista podía observar la calle Mayor.

Como dato curioso, fijaros en el techo del pasillo a las habitaciones. Esta zona fue alquilada a un secadero de jamones y quedan los agujeros y enganches para colgarlos.

Durante los 400 años de historia el convento (formando parte también de éste el antiguo Hospital), pasó por capítulos muy duros como el Cólera que acabó con la mitad de las religiosas. A punto estuvo de ser cerrado, pero las monjas recordaron a la reina Isabel II el riesgo que corrieron al evitar durante la Primera Guerra Carlista que 20 liberales fueran descubiertos cuando buscaron refugio tras ser quemada la iglesia. 

Durante la Guerra Civil también tuvieron que dejar el convento. Volvieron, pero en 1980 fueron trasladadas definitivamente al convento de Benicassim (Castellón).

La visita me parece imprescindible, ya que la historia del pueblo esta vinculada a este monasterio. Además podréis subir a la Torre campanario y ver el interior del Portal de las Monjas.

No está permitido realizar fotografías en todas las dependencias, la guía os indicará dónde podéis hacer.

Continuamos nuestra visita teatralizada ahora por las empedradas calles del pueblo y junto a nuestra guía, la "brujilla Laura", llegamos a la plaza Nicolás Ferrer. Aquí encontramos dos ejemplos de palacios renacentistas: la Casa de los Aliaga y la Casa de Castellot. Se dice que ambas familias estaban enfrentadas, hasta que el hijo de uno y la hija del otro se acabaron enamorando. 

A la izquierda la Casa Aliaga (en venta, por si a alguien le interesa) y en frente la Casa Castellot.

Bajamos hasta llegar al Portal de Valero. Nuestra guía nos explica el trabajo que se ha realizado para embellecer el pueblo echando todo el cableado por bajo de las calles. Es uno de los recintos amurallados más bonitos de Aragón y tiene otros portales como el de San Roque, el de la Fuente y el del Estudio. 

La brujilla nos lleva hasta la zona donde quedan restos del castillo del siglo XIII que fue construido por la Orden del Temple y derribado durante las Guerras Carlistas que tanto hicieron mella en la localidad. Frente al castillo, está el horno que podéis visitar si encontráis la tienda abierta.

A la derecha los restos del castillo y a la izquierda el horno.

Paseando encontramos casas solariegas y nuestra guía nos aconseja fijarnos en detalles como escudos nobiliarios, buzones y picaportes, algunos de ellos muy curiosos. Entre la casa Pastor y la iglesia hay una callejuela tan estrecha que si miramos hacia arriba, nos daremos cuenta de que los alerones de los tejados prácticamente se tocan. 


La iglesia, construida sobre otra de origen medieval, también sufrió trágicos sucesos como incendios y saqueos durante las diferentes guerras.

La Casa Consistorial está justo enfrente. Destacan los  3 arcos de medio punto bajo los cuales se situaba la lonja. También poseía una cárcel. 

Lavadero intramuros

Nos despedimos de nuestra guía, la cual nos aconseja explorar los extramuros para descubrir fuentes, lavaderos (hay dos, uno fuera y otro dentro de las murallas) ermitas y las bonitas vistas del pueblo.

Desde el Portal de la Fuente fuimos hasta la ermita de San Roque, para mí desde aquí se obtiene una de las mejores panorámicas. (Foto de cabecera).

Ermita de San Roque

Comimos muy bien en el mismo pueblo, a la derecha nada más pasar el Portal del Estudio. Bien de precio, todo casero y delicioso. Además son muy majos y nos explicaron muchas cosas sobre sus productos.

Al volver hacia Castellón paramos en el puente de La Pobleta de San Miguel. Un puente medieval construido en piedra seca que se conserva en perfecto estado y divide Teruel de Castellón. Otros pueblos cercanos para visitar junto a Mirambel son: Tronchón, Cantavieja, La Iglesuela del Cid... que apenas distan 20 km uno de otro.



Otros lugares del Maestrazgo sobre los que hemos escrito:



domingo, 18 de octubre de 2020

Qué ver en Adzaneta del Maestrazgo (Castellón)

 


La población de Adzaneta está a 45 kilómetros de Castellón, en el interior de la provincia. Un núcleo que tiene su origen islámico y toma el nombre de la tribu bereber de los Zanata. Aunque se han encontrado restos de cerámica campaniforme, lo cual hace suponer que había un poblado íbero. Tras la reconquista perteneció a Culla, con la que comparte pasado templario. 

Escenario de batallas durante las Guerras Carlistas, en esta población venció el general O´Donell al general carlista Cabrera, conocido como "el Tigre del Maestrazgo".

El pueblo creció notablemente y posee un bonito patrimonio con destacados monumentos como el antiguo Palacio del Comendador de Montesa, actual Ayuntamiento, la iglesia de San Bartolomé y el museo parroquial, la Torre de la Presó, las murallas, el refugio de la Guerra Civil y un buen número de casas señoriales. No olvidemos el castillo que se encuentra a las afueras de la población.


La mejor parte que se conserva de la muralla que rodeaba la villa es el muro norte, adherido a algunas viviendas. Se presume que esta antigua muralla fue construida entre los siglos XIII y XIV.

Prácticamente delante, se contempla un barranco y en la pared de enfrente se encuentra el refugio de la guerra civil, una cueva en la que esconderse ante los bombardeos.




La Torre de la Prisión, del siglo XII, la encontramos al final de la calle Montesa, al final del tramo de muralla. Se encuentra muy bien conservada. Junto a ella la iglesia de San Bartolomé donde destaca el altar barroco del año 1744.




Desde aquí cogemos el coche para ir al castillo, a 4 kilómetros del núcleo urbano. Este conjunto está formado por la torre medieval con funciones defensivas, la ermita de la Esperanza, del año 1516 es la más antigua de Adzaneta, y la casona. Fue restaurado gracias a los vecinos del pueblo.



La Torre o Castillo es del siglo XIV y aparece en la carta de donación de la Carta Pobla en 1272 por parte de Guillem d´Anglesola. También se cita como limite en la Carta Pobla de Lucena de 1335. Perteneció a caballeros de la conquista, grandes señores y a las ordenes militares templarias y montesas.


El castillo cuenta con un área recreativa en la que podemos encontrar paelleros, fuente, mesas, sillas y columpio. Además, las vistas a la sierra de Lucena son muy bonitas desde aquí.

Quizás no hayas oído hablar tanto de este pueblo como de algunos de su alrededor, pero vale la pena acercarse a conocerlo y puede que te sorprenda tanto como a nosotros.




sábado, 18 de mayo de 2019

Catí y la Capilla Sixtina del Maestrazgo



La provincia de Castellón guarda muchos secretos por descubrir, incluso para los que somos de aquí. Uno de ellos es la denominada "Capilla Sixtina" del Maestrazgo, recientemente restaurada.
La ermita de la Mare de Deú de L´Avellà se encuentra a 5 kilómetros saliendo del pueblo de Catí. Una señal nos indica coger una pequeña carretera a la izquierda. Tras pasar un túnel, enseguida lo encontramos.
La ermita tiene su origen a principios del siglo XVI, aunque la actual data del año 1737 y sustituyó a la anterior. Según cuenta la leyenda, una vieja ciega y leprosa  oyó la voz de la Virgen que le indicó que se lavase en las aguas y al hacerlo, se curó milagrosamente. 




Desde 1545 se empezó a peregrinar hasta este lugar. Los vecinos de Catí celebran la festividad de la patrona el día 8 de septiembre y también suben el lunes de pascua. Junto al santuario hay un manantial de aguas minero-medicinales, un Centro de Interpretación del Agua (entrada 2€), un restaurante, un hotel-balneario y apartamentos de alquiler. Es un lugar en el que se pueden realizar rutas de senderismo para descubrir bellos paisajes del Bajo Maestrazgo.
Para ver el interior de la ermita, si la encuentras cerrada (no fue nuestro caso), nos aconsejaron preguntar en el hotel, ya que tienen las llaves.
La Diputación de Castellón ha impulsado la restauración de las pinturas y el trabajo es espectacular. Al entrar te quedas boquiabierto, ya que no hay un rincón sin pintar. Este conjunto pictórico barroco fue encargado por el Padre Francisco Celma al pintor Pascual Mespletera quien terminó en 1750 y las pinturas tras el altar fueron obra del pintor Francesc Blasco. El suelo de cerámica con dibujos de granadas, es precioso.


Volvimos al pueblo de Catí y en la Oficina de Turismo cogimos un mapa con información. Habíamos leído en Internet que te podías apuntar en la Oficina de Turismo a las visitas guiadas, pero no nos dieron opción porque deben ser grupos (nosotros éramos 6, pero no había nadie más apuntado) y por lo visto, tampoco es gratuita. Siempre que se ofertan visitas guiadas por Turismo, nos gusta apuntarnos, ya que siempre te enteras de más cosas.

Lonja de la Casa la Vila

El pueblo de Catí se fundó en 1239 tras la reconquista del rey Jaime I, formando parte de las aldeas de Morella, logrando la independencia absoluta en 1691. 


Es un pueblo que conserva su trazado medieval original y un patrimonio que le ha hecho merecedor de ser  Conjunto Histórico Artístico en la provincia de Castellón y en el conjunto de la Comunitat Valenciana, en 1979 y Bien de Interés Cultural, en 2004.

Font de Sant Vicent, detalle del grifo con cabeza de león y escudo de una de las casas.

Destaca su Iglesia de la Asunción de María (origen s.XIII) con un magnífico retablo de Jacomart y Joan Reixach, magnificas pinturas y la Cruz de Avinyó, símbolo del camino jacobeo castellonense.
En la misma calle encontramos los principales edificios y casas señoriales, entre ellas sobresale la Casa de la Vila. Este edificio de estilo gótico también albergó una lonja y una prisión, entre otras dependencias. Aquí se encuentra la Oficina de Turismo y un Centro de Interpretación (entrada: 2€).

Detalle puerta de la Iglesia y capilla del interior de la misma.

La calle Mayor está llena de escudos y tiene edificios como la Casa de los Millares (actualmente es un bar), con unos ventanales que llaman la atención y un reloj solar. Delante, el edificio del Delme donde se recogía el impuesto del diezmo para el señor. Las primeras referencias de este edificio lo datan en 1333.

Casa de los Millares
Patio y Edificio del Delme

Por el callejón te puedes asomar a un patio que conserva aires antiguos y desde fuera observarás las ventanas góticas. Siguiendo este callejón se abre una plaza donde hay dos portones de la Iglesia en las que destacan los relojes de sol. Uno de ellos es tan completo que indica los signos del zodiaco, los equinoccios y los solsticios.


Otras casas más antiguas son la de Monserrat, la de Jeroni Martí y la de Joan Spígol. La población contó con un Hospital antiguo, el de San Cosme y por aquí pasó San Vicente Ferrer que se quedó haciendo noche en una de las casas de la calle principal.
Entrando por la Avda. Castelló encontramos la Font Vella en un lado y unos lavaderos en el otro. A pocos pasos, la fábrica y tienda de los quesos de Catí, de reconocida fama mundial. Se hacen visitas donde se puede conocer el proceso de fabricación de los quesos (8€, pero hay descuentos si sois un grupo numeroso).

Los exquisitos quesos de Catí

En la Plaça de Baix, donde habíamos dejado el coche está la casa de Sanz, con una puerta en piedra y uno de los escudos más trabajados que encontramos. Un poco más adelante se conserva una de las fuentes más conocidas: la Font de Sant Vicent, con un grifo con cabeza de león. Destaca la campana y la pequeña capilla que hay arriba. A la derecha, unos lavaderos más grandes que los anteriores y con un envidiable estado de conservación.

Conserva los travesaños de madera para extender y secar la ropa.

De aquí, nos fuimos a comer a Sant Mateu y dejamos pendiente para otra ocasión el pueblo de Benassal. También tenéis cerca otras poblaciones como Vinaroz, Culla, Ares,.. todas ellas muy recomendables.

Antiguo bebedero para animales en la calle Mayor

NOTA: Este post no está patrocinado ni hemos recibido compensación alguna. No tenemos ningún tipo de conexión con la empresa. Mi opinión es independiente. Basamos nuestro blog en experiencias propias y reales. Si hay criticas, son constructivas y respetuosas

viernes, 22 de julio de 2016

Visita a las minas Victoria Esperanza de Culla, Castellón.


Probablemente no sea una de las minas más completas que hayamos visitado, pero descubrir toda la historia de la mano de Marta, nieta de un minero, hizo que la visita fuera especial. Después de las penas que pasó el abuelo trabajando allí, no le hizo gracia que su nieta volviera a aquellas minas. No hubieron muertos en los años en que funcionaron, pero debió ser muy duro. Tan duro que el abuelo de Marta no se ha vuelto a acercar allí, ni siquiera para pisar el restaurante.
Teniendo en cuenta que trabajaban en turnos de 8 horas y tardaba en llegar a su casa 2 horas y media... poco tiempo le dejaría la mina para vivir. Descansar y trabajar. Aunque se habilitó un pequeño edificio para que los mineros durmieran entre turnos (ahora convertido en ermita), él prefería volver a casa.


No sólo sacaban minerales, también usaban la humedad para cultivar setas. Podrás ver formarse estalactitas y estalagmitas, teniendo mucho cuidado de no tocarlas, pues tardan cientos de años en crecer.


Estas dos minas pertenecen cada una a un distinto término. La primera la abrieron con la esperanza de encontrar minerales y ese fue el nombre que le pusieron: Esperanza, en el término de Torre d´En Besora. En la segunda fue donde encontraron más hierro fundamentalmente y por ello la llamaron Victoria, perteneciendo a Culla.


Para desplazarse de una a otra se va con el trenecito, mientras contemplas las preciosas vistas. No se pueden hacer fotografías dentro, sólo en la entrada, mientras nos ponemos los cascos. Es un lugar muy fresco, con lo que recomendamos una chaqueta, aunque sea pleno verano y sobretodo un buen calzado.


En la zona hay restaurante, algunas mesas de cemento para picnic, columpios y rutas para senderistas.
Es aconsejable llamar antes para organizar los grupos y las visitas, ya que son plazas limitadas. AQUÍ encontrarás el teléfono y horarios.  Las tarifas van desde 11 euros para los adultos a 6,50 € niños de 7 a 12 años y 4,50 € para niños de 3 a 6 años. Puedes beneficiarte de un 20 % de descuento por familia numerosa, jubilados, grupos de 20 personas... o coger un paquete de visita más almuerzo o comida. Este último fue el que nosotros cogimos y fue muy acertado. Nuestra visita empezó a las 12 y a la salida teníamos la mesa  preparada. Teniendo en cuenta que la visita dura casi dos horas ya no tuvimos que ir a buscar dónde comer.


El menú consiste en ensalada para compartir, un montón de primeros para elegir, de segundo una gran fuente de carne, longanizas, panceta...todo a la brasa, postre, bebidas y café.
Los precios de este paquete van desde 23, 50 adultos, 14 y 10 euros los niños dependiendo de su edad.


Por la tarde bajamos la comida dando un paseo por el pueblo. Es una visita muy recomendable que contaremos en otro post.



NOTA: Este post no está patrocinado ni hemos recibido compensación alguna. No tenemos ningún tipo de conexión con la empresa. Mi opinión es independiente. Basamos nuestro blog en experiencias propias y reales. Si hay criticas, son constructivas y respetuosas. 

jueves, 12 de mayo de 2016

LA IGLESUELA DEL CID, una joya en el Maestrazgo turolense.


Descubrir los pueblos del Maestrazgo y recorrerlos es disfrutar de la historia, de la naturaleza y de la tranquilidad. Hicimos una breve parada en la Iglesuela del Cid que nos supo a poco, aunque descubrimos unos rincones maravillosos mientras íbamos admirando detalles en las fachadas y en los salientes de los tejados.


La Orden del Temple pasó el pueblo a la Orden de San Juan del Hospital quién construyó un hospital para acoger enfermos, heridos y transeúntes. Tuvo su máximo esplendor entre los siglos XVI y XVII.
Quedan restos de las murallas que rodeaban la villa. Algunas, debido al crecimiento demográfico, tuvieron que derruirse.


El actual edificio del ayuntamiento eran la torre y mazmorra del antiguo castillo templario. Además del patrimonio cultural eclesiástico, natural y edificios civiles, hay varias curiosidades de las que nos informaron en la Oficina de Turismo.


La Oficina se encuentra en la parte baja de la Casa Aliaga destinada a museo. Los salientes de la casa son de madera tallada, la esquina con una mona que se tapa  los oídos, cuentan que no se llevaban muy bien los vecinos y el de enfrente talló una que se tapaba la boca.



La calle Ondavilla es la más antigua, en ella vivían los nobles en un lado y los plebeyos en el otro. 

Calle Ondevilla. A la izquierda la casa de las Notarias o Daudén. La reja data del año 1568.
Se realizan varias visitas guiadas muy interesantes, pero que no pudimos hacer porque no se nos acopló el horario. En ellas también se visitaba el último taller textil artesano de la provincia de Teruel, el interior de algunos palacios, la cárcel-mazmorra del castillo templario, la iglesia, y la maravillosa escalera del palacio Matutano-Daudén (convertido en Hospedería).


Hay un riachuelo que cruza el pueblo y  pequeñas huertas con algunos animales. Hasta el antiguo lavadero llegamos para ver el reflejo del campanario en el agua. Allí, nos pareció curioso ver todavía lavar ropa, pero más nos gustó ver como traían animales al abrevadero. A mi hermana le encantan los caballos y tuvimos la ocasión de ver unos cuantos junto con algún burro.


Desde el periódico Heraldo de Teruel hemos podido saber de la recuperación de hasta 5 km de muros de  piedra seca. "Fue la única materia prima de pastores y agricultores para la construcción durante siglos; la base de murallas, recintos fortificados, casetas de pastor y paredes de contención, que hoy forman parte de un patrimonio que se ha comenzado a recuperar en el Maestrazgo. Quince alumnos de la segunda edición del taller de empleo 'Vive la piedra, trabájala' restauran uno de los largos senderos entre La Iglesuela del Cid y la vecina Villafranca del Cid (Castellón)". J.V/E.D. La Iglesuela (2010).
 
Construcciones en piedra seca
Estamos seguros que la Iglesuela del Cid y toda la zona del Maestrazgo sorprenderá a cualquier familia que busca un turismo tranquilo, rodeado de naturaleza y lugares con mucha historia.
Esperamos que descubráis todos estos pueblos de nuestra geografía y disfrutéis de todos los recursos que ofrecen a las familias.


Ayúdanos a crecer compartiendo este post, gracias.