domingo, 3 de diciembre de 2017

ELVAS, LA REINA DE LA FRONTERA.


A sólo 8 kilómetros de  Badajoz, se encuentra esta ciudad con una importante historia militar. Llegó a tener 15.000 militares. En 2012, sus fortalezas son declaradas Patrimonio de la Humanidad. A raíz de esto se le ha hecho un lavado de cara a la ciudad y está impoluta. Yo había estado hace unos años y no la recordaba así de limpia.


Ciudad fronteriza de gran interés estratégico que fue fundada por los romanos. Conquistada por musulmanes en el año 714, reconquistada por Alfonso VIII de Castilla, tomada de nuevo por los árabes y definitivamente, en 1226, reconquistada por portugueses. Sin duda, una ciudad muy codiciada a la que llamaron la Reina de la Frontera.


Es la ciudad más fortificada de Portugal y el mayor conjunto abaluartado del mundo.


La visita al Fuerte de Luzía nos fascinó. Sobretodo a las niñas: maniquíes con los antiguos trajes de soldado, cañones, las vistas y las historias que nos contó el encantador hombre que amablemente, no sólo nos lo explicaba todo, sino que se ofrecía a hacernos fotos para que saliéramos los cuatro. Nos contaba anécdotas e incluso nos recomendó dónde comer y que dijéramos que íbamos de su parte. Me da mucha rabia no recordar su nombre. Se nota que amaba lo que hacía y nos contaba que él lo mantenía como si fuera su casa.


Construido en lo alto de una colina y a unos cientos de metros de las murallas, fue construida durante la Guerra de Restauración entre España y Portugal (1641-1668). Cruzamos el puente del foso.
La vivienda del gobernador, la iglesia y una casa a prueba de bombas quedan en el centro. Dos aljibes abastecían de agua hasta 400 hombres durante casi 3 meses.
El Fuerte de Santa Luzía es uno de los mejores ejemplos del arte de fortificar europeo.

Al fondo la casa del gobernador.

Pero además esconde sorpresas que a los niños les encantan. Escoltados por nuestro improvisado guía, descubrimos las mejores vistas al Fuerte de enfrente, el de Grácia (no visitable sin un permiso), situado en otra loma.

¿Hasta donde llegan las vistas? Pues hasta Alburquerque.

Las galerías, son túneles secretos que llegaban posiblemente a la ciudad o comunicaba con el otro fuerte para escapar. Pero por falta de presupuesto no se puede seguir escarbando.
¡Ahora si tirasen armas químicas ni aquí nos esconderíamos!- les explicaba- mirar si eran listos nuestros antepasados... cómo construían que nos ha llegado a nuestros días resistiendo bombardeos, terremotos... y sin tener los medios de los que ahora disponen.


En la casa del gobernador puedes subir hasta el punto más alto por unas curiosas escaleras que normalmente construían los árabes para bajar. Nuestro amigo las subía y bajaba con una rapidez asombrosa. Nos enseñó a hacerlo y colocó a las niñas para la foto. Todo el que entraba, salía con su foto. ¡Cualquiera se niega al ver la ilusión que pone el hombre!


El fuerte posee un pequeño museo militar, las letrinas (siempre les hace mucha gracia), y hasta 4 baluartes.
















Comimos en la plaza de la República. Acertadísimo. Calidad, muuuuucha cantidad y buen precio.

Huevos rotos y bacalao dorado. Exquisito.

De allí salía el tren turístico.

Plaza de La República. Aquí está la oficina de turismo. El antiguo ayuntamiento es el de los arcos. Fue construido por los árabes que se quedaron después de su expulsión y rehabilitado en el s. XVIII. Actualmente es la Casa de la Cultura.

No sé si es que tienen la buena iniciativa de emplear a gente jubilada, que siempre puede añadir sabiduría y experiencia, a la ruta, porque el conductor del trenecito turístico era un camionero jubilado que también nos contó muchas cosas de cuando hizo el servicio militar allí mismo y cómo se pasaba el contrabando de tabaco por el Guadiana a España.


Nos contó que el Acueducto da Amoreira, de 7 km., estaba en tan magnifico estado de conservación debido a los materiales "estrella" utilizados en su construcción: sangre y tripas de animales mezclados con los más usuales. Estos sellaban y solidificaban como una costra. Las niñas alucinaban.


En el castillo, recuperado de manos árabes por Sancho II, hasta hace poco fijaban su residencia los alcaldes de la ciudad.


Hay una ermita construida con huesos, pero no llegamos a ir.

Fachada de la Catedral Nuestra Señora de la Asunción, Capilla Mayor y órgano de tubos del s. XVIII. La iglesia es de estilo manuelino (s. XVI), pero en su reforma se añadieron elementos de estilo barroco y rococó 

Otros lugares que puedes visitar son: el Jardín de las Laranjeiras, lleno de árboles frutales, la iglesia de la Misericordia, la de las Dominicas cubierta con azulejos, el Museo Militar, el antiguo hospital San Juan de Dios hoy convertido en hotel de 4 estrellas,...

Picota  del s.XVI en la Pl. Alcaçova frente a la iglesia de Ntra. Sra. de la Consolación
Fuerte de Grácia visto desde el Fuerte de Santa Luzía

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