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jueves, 9 de enero de 2025

Ruta Completa para Conocer Segovia en un día.



Segovia, una joya histórica de Castilla y León, es un destino perfecto para los amantes de la cultura, la arquitectura y la gastronomía. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, esta ciudad combina su impresionante pasado romano y medieval con el encanto de sus calles empedradas y su deliciosa cocina. Se encuentra a tan sólo una hora de coche desde Madrid. 

Diferentes imágenes de Segovia


Un Poco de Historia de Segovia

Segovia tiene una rica historia que se remonta a la época romana. Fue fundada en el siglo I a.C. y alcanzó su apogeo durante la Edad Media, cuando fue un importante centro económico y político. Su legado arquitectónico incluye monumentos emblemáticos como el Acueducto, la Catedral y el Alcázar, que reflejan su grandeza histórica.

Ruta Completa para Conocer Segovia en un Día

Empieza el día en el Acueducto de Segovia. Este majestuoso acueducto romano, construido en el siglo I d.C., es el emblema de la ciudad. Con sus 167 arcos y casi 30 metros de altura en su punto más alto, es una obra maestra de ingeniería que sigue asombrando a quienes lo visitan. Comienza tu recorrido aquí, donde también se encuentra la Oficina de Información y Turismo, y podrás admirar su impresionante estructura desde la Plaza del Azoguejo.


Desde aquí nos dirigimos hacia la plaza Mayor, pasando por la Casa de los Picos en la que vivió el verdugo de la ciudad que era de origen judío. Su siguiente propietario añadió los picos o puntas de diamante en granito para evitar el original estilo judío. Otro de los palacios es el de Cascales, del siglo XV que fue construido sobre casas de la Morería. 

Casa de Los Picos

Paramos en la bonita plaza de San Martín, también llamada plaza de las Sirenas. Los edificios históricos y casas palaciegas hacen de esta una de las plazas más bonitas de la ciudad. En todos los edificios históricos hay paneles informativos. ¿Sabías que la actual biblioteca fue una antigua cárcel en la que estuvo preso Lope de Vega? La calle Juan Bravo es la más céntrica y cruza el casco histórico. Está llena de restaurantes y comercios. 


Seguimos hacia la Plaza Mayor, donde podrás visitar la Catedral. Conocida como "La Dama de las Catedrales", esta imponente iglesia gótica del siglo XVI destaca por su elegancia y belleza. Su interior alberga vidrieras, capillas y un magnífico coro, mientras que desde su torre se puede disfrutar de unas vistas espectaculares de la ciudad. En la plaza, durante las Navidades ponen un mercadillo y realizan actividades.


El centro está lleno de restaurantes, aunque es preferible reservar porque se suelen llenar sobre todo en fines de semana. Prácticamente todos tienen menús con platos típicos de la gastronomía segoviana y no podíamos irnos sin probar algunos de sus platos imprescindibles como los Judiones de la Granja, el Cochinillo Asado y el Ponche Segoviano. Nosotros comimos el menú típico en el restaurante Redebal, junto a la Alhóndiga. 



Ya por la tarde, caminamos por las calles del casco antiguo para disfrutar del ambiente medieval y nos dirigimos al Alcázar para explorar su interior. Se accede cruzando un puente levadizo sobre un foso de 26 metros. La que fue morada de hasta 22 reyes, es conocida como "la Proa de Castilla" e inspiró a Walt Disney para crear el castillo de Blancanieves. Este castillo de cuento de hadas, situado sobre una colina, fue residencia de los Reyes Católicos. Explora sus salas, su museo militar y su torre para sumergirte en la historia medieval.


Al llegar al trono de los Reyes Católicos verás el conocido lema inscrito: "tanto monta" haciendo referencia a que ambos reinaban con igualdad.


Al asomarnos desde alguna de sus ventanas disfrutamos de una panorámica a la llanura castellana. Es tal la altura que uno de los hijos de Enrique II murió al precipitarse por una de las ventanas. Su cuidadora, por miedo a las represalias, se tiró por la misma ventana.



¿Sabías que es el colegio de Artillería en activo más antiguo del mundo?

Al salir del Alcázar, paseamos por el Barrio Judío descubriendo sus rincones más pintorescos. Se puede visitar la Antigua Sinagoga, que ahora es la Iglesia del Corpus Christi. También puedes recorrer la Muralla de Segovia que rodea el casco antiguo, hay tramos restaurados y puedes disfrutar de vistas panorámicas. El Mirador del Valle del Clamores, en la plaza de la entrada al Alcázar, es el mejor sitio para ver estas murallas.


Volvemos a la Plaza del Azoguejo, donde se encuentra el imponente Acueducto de Segovia y subimos por la Cuesta de San Juan para buscar la escultura de El Diablillo. Esta figura de bronce fue instalada en 2018 y representa a un simpático demonio sentado sobre el muro del Acueducto sosteniendo un teléfono móvil. Su diseño está inspirado en una leyenda popular que explica la construcción del Acueducto: Se dice que una joven ofreció su alma al diablo a cambio de que construyera el Acueducto en una sola noche para ahorrarse el esfuerzo de transportar agua. El demonio casi logró completarlo, pero amaneció más temprano, ya que la joven se arrepintió del trato y rogó a la Virgen que salvase su alma. El diablo perdió el trato, dejando la obra inacabada.


Hoy, el Diablillo es un símbolo de humor y tradición que encanta a los visitantes, además de ser un lugar perfecto para tomar una foto divertida.

Al bajar, paramos en el Mirador del Postigo, un estrecho mirador desde el que se obtienen unas imágenes preciosas del Acueducto.


Para finalizar el día, cogemos el coche y nos vamos hasta el Mirador de la Pradera de San Marcos donde hay vistas espectaculares al Alcázar y la ciudad al anochecer.

Segovia es un destino que combina historia, cultura, paisajes impresionantes y una gastronomía inigualable. Ya sea que la visites en una escapada de un día o en un fin de semana, esta ciudad te dejará recuerdos inolvidables.

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jueves, 16 de noviembre de 2023

UN FIN DE SEMANA DESCUBRIENDO LA PROVINCIA DE SORIA


Un fin de semana se nos ha quedado corto para descubrir la provincia de Soria, que como bien reza su eslogan: "Ni te la imaginas". Aún así, nos dejamos seducir por el destino y sus atractivos: naturaleza, pueblos empedrados y detenidos en el tiempo, ríos, gastronomía, historia, poesía y tranquilidad para disfrutar de los primeros días de otoño.

Comenzamos por el Yacimiento Arqueológico de Tiermes, situado en el municipio de Montejo de Tiermes. Con Google Maps no hay perdida y además está muy bien señalizado. 

Aparcamos en el Museo en el que se exponen algunos objetos extraídos de las excavaciones y podéis visualizar un documental explicativo. Aquí adquirimos las entradas gratuitas y muy amablemente nos dieron información. Para acceder a la visita volvemos a coger el coche hasta el parking de la ermita de Ntra. Sra. de Tiermes del siglo XII. La entrada es gratuita y libre, aunque nos coincidió con el comienzo de la visita guiada de las 12.30 y elegimos hacerla así. Los guías son los propios arqueólogos y resulta muy interesante conocer de su mano la historia del lugar y las explicaciones que dan los profesionales. Precio: 8€ por persona. Duración: entre 1 hora y hora y media.


El Yacimiento es uno de los mejores ejemplos de la transformación de una ciudad celtíbera a romana y destacan los vestigios de estas dos etapas, siendo la romana cuando se alcanza el máximo esplendor llegando a tener más de 3000 habitantes. A esta época pertenecen la mayor parte de restos localizados: el Acueducto (tiene más de 6 km), la necrópolis, el Foro y los comercios, las Termas, la muralla, la casa del acueducto, las edificaciones rupestres de hasta tres alturas o el graderío rupestre donde se realizaban subastas de ganado. 


Según nos explicó nuestro guía, muchas ciudades actuales son el resultado de la evolución de las diferentes épocas, por lo que es complicado ver ese proceso de transformación tal y como se muestra aquí. 

Se acercaba la hora de comer, así que seguimos hasta nuestra próxima parada: San Esteban de Gormaz, en la ruta del destierro de El Cid. Cuál fue nuestra sorpresa que al cruzar el llamado puente de los 16 ojos, nos damos de bruces con el restaurante que ha sido elegido como el mejor torrezno del mundo 2023. Así que paramos a comer y tuvimos suerte de encontrar mesa libre, ya que mucha gente se desplaza hasta allí para probarlo e incluso llevarse a casa. El menú no era barato, pero no todos los días se come en el restaurante premiado. Por supuesto, pedimos torreznos (bien acertado el premio).

 Justo frente al restaurante hay un bonito paseo donde discurre el río Duero. Este paseo se divide en cuatro zonas: Hangar de Piraguas, Alameda I, Alameda II y La Rambla. Durante el verano se habilita una de las tres zonas de baño que tiene la provincia. Las otras dos son la capital y la playa Pita en el embalse de la Cuerda del Pozo.

Un mural de El Cid junto al puente nos recuerda el paso de éste y la importancia de esta villa de la Extremadura castellana durante La Reconquista, lo que le valió el sobrenombre de La Puerta de Castilla. Traspasamos el Arco de la Villa para adentrarnos en la porticada Plaza Mayor. Si nos fijamos en algunas fachadas encontramos escudos heráldicos, sillares visigóticos e incluso inscripciones romanas.


San Esteban de Gormaz puede presumir de conservar la primera galería porticada románica en la ermita de San Miguel. Aunque tampoco se queda atrás la iglesia de Ntra. Sra. del Rivero de los siglos XI y XII. 


Desde aquí, volvemos al coche para llegar al Cañón del río Lobos, uno de los primeros Espacios Naturales Protegidos de Castilla y León desde 1985. Se paga 4€ por estacionar el coche, 2€ la moto y 6€ la autocaravana. Los accesos y aparcamientos principales son 3: Desde Hontoria del Pinar (Burgos) recorre los 25km, desde San Leonardo de Yagüe y Santa María de las Hoyas (Soria) justo en el punto medio del cañón y desde Ucero (Soria) que se encuentra a 1 km de la ermita de San Bartolomé.


Nosotros hacemos esta última: una ruta circular que va a la ermita templaria de San Bartolomé (1€ la entrada) y es muy sencilla. La pista forestal es accesible y se puede volver por ella si lleváis carrito o para personas con movilidad reducida que precisen silla de ruedas. Nosotros volvimos por la senda del río. Cruzamos el río por un pequeño puente y se abre ante nosotros una gran explanada con la ermita al fondo y bordeada por las altas paredes de este espectacular sistema kárstico que se sigue moldeando a capricho de la naturaleza. Algunas formas cóncavas de las paredes del cañón son restos de viejas cuevas llamadas bermas. Justo detrás de la ermita encontramos las Cuevas de San Bartolomé, en las que se conservan restos de grabados rupestres.


Volvemos disfrutando de un paseo otoñal bordeando el río Lobos y contemplando la vegetación del Cañón: sauces, chopos, abedules, chopos y la vegetación acuática como los nenúfares. En cuanto a la fauna es increíble la presencia de los buitres leonados sobrevolando, hay muchísimos y los verás fácilmente. Existe un mirador, pero nos informaron de que el acceso estaba cortado por obras. También hay otras aves rapaces protegidas como el búho real, águilas, halcón peregrino, azor, alimoche y lechuzas entre otras especies. 


De camino a nuestro alojamiento paramos en El Burgo de Osma que recientemente se ha sumado a la lista de pueblos más bonitos de España y también es candidato a ser pueblo Ferrero Rocher por su legado. Esta localidad tuvo una gran presencia eclesiástica, siendo desde 1342 adquiridos los derechos de la villa al Cabildo Catedral por el obispo. 


Dejamos el coche en un aparcamiento fuera de las murallas donde encontramos unas enormes letras con el nombre del pueblo y detrás la estampa más bonita del pueblo con su muralla del siglo XV, el río y la enorme catedral que asoma. Cruzamos el puente y traspasamos una de las puertas tras la que nos encontramos la estatua de San Pedro de Osma, propulsor de la construcción de la catedral, sobre un pedestal en el que dice: " Recuperadas por los Reinos Cristianos las tierras del obispado, San Pedro de Osma en el año 1101, restaura la diócesis, inicia la construcción de la Catedral, fija su sede y se funda el Burgo de Osma".  De esa catedral románica quedan pocos restos pues fue demolida para construir la gótica actual. En ella se pueden encontrar varias joyas como El Códice Beato, el Sepulcro de San Pedro de Osma y la talla del año 1100 del Santo Cristo del Milagro.


Los orígenes de su núcleo urbano son medievales y en el siglo XVIII se completa con la plaza Mayor. Algunos de sus edificios más destacados son el Hospital de San Agustín, la Universidad de Santa Catalina (actualmente hotel termal), el Seminario (actualmente alberga el museo de Semana Santa), el Real Hospicio del s. XVIII o el Palacio Episcopal con una hermosa puerta.

El atardecer nos coge en nuestra última parada antes de llegar al alojamiento y es que por nada me quería perder la imponente Fortaleza Califal de Gormaz. Enclavada sobre un cerro entre El Burgo de Osma y Berlanga de Duero, es la fortaleza musulmana de época medieval más grande de Europa con más de un km de murallas y data del siglo X, aunque fue construida sobre restos de una anterior.


Subimos por una carretera serpenteante hasta prácticamente la misma puerta. Hay espacio para pocos coches y mucha gente opta por subir andando desde la ermita de San Miguel o desde el pueblo. La ermita posee pinturas del s. XII, pero no pudimos verlas por la hora a la que llegamos. La fortaleza está completamente abierta y sin vigilancia, por lo que no hay horario de visita ni se paga entrada. 

El atardecer nos ofrece unas vistas incomparables de sus muros, el río Duero y las tierras que fueron testigos de tantas batallas entre musulmanes y cristianos. En 1087, El Cid recibe la tenencia de la fortaleza de manos de Alfonso VI convirtiéndose en su primer alcalde y señor. Con los Reyes Católicos (s.XV), pierde su carácter militar y pasa a utilizarse como cárcel.


Anochece y llegamos a nuestro alojamiento en Berlanga de Duero, primer conjunto Histórico-Artístico de la provincia de Soria. Mientras nos acercamos por la carretera, en la que se nos cruza un ciervo, vemos el castillo iluminado como si de un faro avisando de la existencia de tierra se tratase.

Cenamos algo y agotados caímos rendidos en la cama. Al día siguiente, queríamos aprovechar el día para ver lo máximo posible de esta provincia que tanto nos estaba sorprendiendo.


Recorrimos el pueblo y comprobamos que vale la pena alojarse en él, ya que no sólo tiene suficientes recursos turísticos, sino que es una zona muy buena para desplazarse y conocer los alrededores. Berlanga de Duero ha sido premiada en 2006 y 2016 con el "Premio Provincial de Turismo de Soria". 

De origen romano, fue lugar estratégico durante los siglos X y XI en las batallas entre musulmanes y cristianos por estar en la línea defensiva y fronteriza del Duero. Alfonso VI le otorga la tenencia de la villa a El Cid, convirtiéndose también en el primer alcalde de Berlanga de Duero.

Son varias de las casas señoriales que quedan actualmente las que embellecen la villa, testigos del esplendor de la época en la que muchas familias nobles habitaban en ella y gracias en mayor parte a los Tovar (más tarde marqueses de Berlanga) quienes promovieron una gran reforma urbanística. Durante el siglo XVI el castillo se reformó, se construyó la colegiata, el Palacio Ducal (en cuya torre se encuentra la Oficina de Turismo) y los jardines renacentistas, el Hospital de San Antonio y el Convento de las Concepcionistas. La calle porticada da acceso a la Plaza Mayor de clara arquitectura tradicional castellana. 

La villa de Berlanga tuvo dos murallas, la primera se conserva prácticamente intacta y es la que rodea el castillo y de la segunda queda únicamente la Puerta Aguilera. Delante la ermita de la Virgen de las Torres que formaba parte del Hospital de San Antonio (del que queda la puerta de acceso y la chimenea de las cocinas) y muy cerca el Rollo Gótico mejor conservado de la provincia y la ermita humilladero de la Soledad. A 2 km están las ruinas de lo que fue el Convento franciscano y posteriormente agustino de Paredes de Albas.


Uno de sus personajes más ilustres es Fray Tomás de Berlanga que se encuentra enterrado en la Colegiata donde se conserva un ejemplar de caimán negro que trajo de América y al que se conoce popularmente como "el lagarto". Fray Tomás fue el descubridor de las Islas Galápagos, tercer obispo de Panamá e ideólogo del Canal de Panamá. También ejerció de consejero de Carlos V, siendo un ferviente defensor de los derechos de los indígenas. Se le considera introductor del plátano en América y de la patata y el tomate en Europa. En la plaza del Mercado, frente al Palacio, encontramos su escultura y delante se abre la calle que da a su casa natal con unas bonitas y cuidadas parras en la fachada.


Cerca de esta plaza se encuentra el Centro de Interpretación de San Baudelio que nosotros no visitamos porque era temprano y fuimos directamente a la ermita.

Nos suele pasar que vas con un planning medio hecho y durante la estancia surgen o te recomiendan lugares que no tenías en tu lista, por lo que no descartamos volver a visitar la zona.

Muy cerca, en Casillas de Berlanga, se encuentra una de las joyas del románico en la provincia de Soria: la pequeña ermita mozárabe de San Baudelio del s. XI. Su fachada es humilde y austera, pero con un interior sumamente rico e interesante por su arquitectura, la columna central en forma de palmera y una serie de columnas y arcos que recuerdan a una mezquita. Estuvo completamente decorada con pinturas románicas de las que aún se conservan gran parte, algunas fueron expoliadas y he leído que algunos originales se conservan en el Museo del Prado y en el Metropolitan de N.Y. Tras las pequeñas columnas hay una curiosa especie de cueva que según nos comentaron pertenecía a la casa del ermitaño con salida junto al manantial. También hay una pequeña necrópolis rupestre medieval  en el exterior.


La entrada es gratuita, pero sí que tiene vigilancia y horario: 

Lunes cerrado (excepto festivos y vísperas de festivos).

Invierno (de octubre a marzo)

  • De martes a sábado: de 10 a 14 h y de 16 a 18 h
  • Domingos y festivos: de 10 a 14 h.

Verano (de abril a septiembre)

  • De martes a sábado: de 10 a 14 h y de 16 a 20 h
  • Domingos y festivos: de 10 a 14 h.


Nuestra siguiente parada era Calatañazor, uno de esos pequeños pueblos de calles empedradas que parecen detenidos en el tiempo y con una arquitectura singular por sus curiosas chimeneas cónicas y los tradicionales soportales castellanos en madera de sabina, tan típica de la zona. De hecho, posee uno de los bosques de sabinas mejor conservados del planeta.


Tuvimos suerte y dejamos el coche a la entrada del pueblo, junto a la ermita de la Soledad. Pasando esta ermita hay un parking en el que os recomiendo dejar el coche y no cruzar el pueblo como algunos hacían, ya que no sólo es por la cantidad de gente, también hay algunas calles en las que sólo cabe un coche y te puedes cruzar con otro que viene. Junto al castillo hay sitio para aparcar, pero no lo recomiendo. Mejor dejarlo fuera.

Conocido por ser el lugar en el que Almanzor perdió la batalla y comenzó la derrota. Tan triste estaba que se hizo popular el dicho de que "en Calatañazor perdió Almanzor su tambor" haciendo referencia a que perdió su alegría y su fama de imbatible. De hecho, sus últimos días fueron en la cercana Medinaceli.


En el casco urbano destaca la iglesia románica de Nuestra Sra. del Castillo y más adelante llegamos a la explanada desde la que se tiene acceso al castillo. La entrada es libre. Esta fortaleza se manda construir en el siglo XIV por el infante D. Pedro sobre una anterior fortaleza y como parte de un sistema defensivo de la corona real contra los infantes de la Cerda. El exterior estuvo protegido por otro recinto amurallado de principios del siglo II y del que aún se conserva una zona. Desde el interior se divisa la llanura llamada "Valle de Sangre". Se puede acceder al interior de la Torre del Homenaje, el Patio de Armas y algunas torres.


El Castillo de Calatañazor o de los Padilla tuvo propietarios de la talla de María de Molina o los Duques de Medinaceli. Enrique II de Castilla otorga el señorío de la villa a Juan Fernández Padilla y la familia establece su residencia en este castillo desde el siglo XIV. Desde lo alto de la Torre del Homenaje podían ver la plaza de la villa donde se conserva la picota o rollo, con funciones de jurisprudencia o como columna en la que se castigaba a los malhechores públicamente.

Desde aquí nos fuimos hasta el Monumento Natural de La Fuentona. Aparcar el coche cuesta 4€ que se pagan en la caseta por la que se encuentra la entrada. Un chico muy simpático nos explico el origen y las rutas. Nos indicó también que la ruta a la cascada es muy bonita por ser una de las zonas más importantes de sabina albar de Europa, pero que no esperásemos encontrarla con agua, pues no había habido lluvias y estaba seca. 

La Fuentona es un manantial de agua subterránea que ha formado una laguna y se ha convertido en el río Abión. Las galerías son muy complicadas y han perdido la vida 5 espeólogos.

Nos dirigimos hacia el conocido como Ojo de la Fuentona, que constituye el nacimiento del río, por un sendero lineal y accesible de 800 metros. Siempre yendo junto al río y pasando por algunas pasarelas de madera encontramos una desviación para ir a la cascada del Arroyo de la Hoz, pero solamente es observable si han habido fuertes lluvias, así que lo descartamos y continuamos. Al poco encontramos la Fuente de las Calabazas, una de las pequeñas fuentes que origina el mismo acuífero que da lugar a la Fuentona. Esta en concreto mantuvo poblaciones de cangrejos de río hasta los años 80 en los que un hongo acabó con ellos. Había edificada una cangrejera hasta el año 2009 que se retiró y se recuperó la fuente natural como se ve actualmente. 


Seguimos y llegamos al Ojo. Tiene forma de embudo de 30m de diámetro y 9 de profundidad desde la cual empieza una galería de 203 metros en descenso. A continuación, una cueva sin agua pero con numerosos pozos y torrentes de agua que lo hacen muy peligroso. Existe una segunda galería de la que sólo se han podido explorar hasta 100 metros. Hay todo un mundo escondido.

No podemos dejar de recomendar visitar el Pantano de la Cuerda del Pozo. Para ello debéis ir hasta el pueblo de Vinuesa y desde ahí pasar por un puente (se puede hacer en coche) junto a los restos de otro puente romano que comunicaba Visontium con Numancia o Uxama. Subiendo por la pista encontramos a la izquierda una esplanada donde es fácil ver pastando a vacas y caballos. Desde aquí se contemplan restos del pueblo de La Muedra, anegado por la construcción del embalse. Seguimos subiendo por la pista para acercarnos a la torre del campanario de la iglesia y encontramos una señal que indica hacia abajo. No hay un camino como tal, sino que vas entre árboles sin saber muy bien hacia donde. Una plaga de moscas y mosquitos hizo que desistiera de bajar hasta abajo, pero desde la carretera que va de Vinuesa a Soria encuentras un mirador justo enfrente.


Teníamos idea de ir a la Laguna Negra que quedaba cerca, pero se hacía tarde y decidimos dirigirnos a Soria donde haríamos noche para conocer la ciudad al día siguiente. Pero esto os lo contaremos en otro artículo.

sábado, 19 de febrero de 2022

Conoce la Costa Blanca



Una de las rutas más bonitas que se pueden hacer en la Comunidad Valenciana es la de la Costa Blanca. Es una región litoral que consta de unos 220 kilómetros de litoral y puedes realizarla por la N-332 o la AP-7 (gratuita desde enero de 2020). El transporte entre localidades también se puede hacer por TramAlicante o autobús.

Esta zona alicantina es conocida por sus playas y pueblos de aire mediterráneo. Muy codiciada por los turistas, sobre todo británicos que buscan el clima soleado y templado durante el invierno. Resulta ser una de las zonas de mayor reclamo turístico de España. La última ocasión fuimos en diciembre y se disfrutaba de una temperatura envidiable. En verano se masifica bastante, pero fuera de temporada alta se está de lujo.


ALTEA


Como la mayoría de estos pueblos, tiene su origen íbero y romano, pero con influencia musulmana, ya que también estuvieron entre sus dominios.

Su casco viejo es de los más visitados. Recorrer sus calles empedradas, pararse a disfrutar de sus miradores al mar y perderse entre sus tiendas de artesanía... es todo un privilegio. 

En la plaza de la iglesia se ubicaba su castillo, hoy no queda nada, pero la plaza es el centro neurálgico de la población. La iglesia de Nuestra Señora del Consuelo tiene la cúpula más fotografiada del litoral valenciano. Dos preciosas cúpulas de tejas blancas y azules a la que se la conoce como " la Cúpula del Mediterráneo".

Un lugar con tanto encanto era normal que atrajese a artistas e incluso muchos fijasen aquí su residencia. Pintores, cantantes, escultores, poetas... algunos tan conocidos como Vicente Blasco Ibañez o Rafael Alberti pasaron aquí alguna temporada. Esto le otorga un aire bohemio que personalmente, me encanta.

Sus principales puntos de interés son las dos antiguas puertas de la muralla: el Portal Vell, al Norte y que da a la calle Mayor hasta la plaza de la Iglesia y el Portal Nou, abierto para dar conexión al Rabal marinero. Aquí se encuentra la plaza Carmelina Sánchez Cutillas con casas blancas llenas de flores y una pequeña y bonita fuente recubierta de azulejos que le da un aire morisco. Más adelante, encontramos un mirador con bancos para poder descansar rodeados de flores. 

Ascendemos por la calle Santa Bárbara y encontramos la peculiar fachada de la casa Cervantes con un medallón en el que aparece el retrato del autor del Quijote. Fue construida por D. Francisco Martínez, un gran admirador de la obra de Miguel de Cervantes. Un poco más adelante, otro mirador.

Para comer no vais a tener problema, ya que hay gran cantidad de restaurantes, o si lo preferís, podéis acercaros por su paseo marítimo. 

Otro lugar donde podéis comer es en Altea la Vella. Os recomiendo conocerla, pues además de ser el origen de la actual población, es realmente bonita. Quedó despoblada a mediados del s. XVI para repoblarse en el s. XVIII quedando como una pedanía. Muy pequeña, pero preciosa con su parroquia y una ruta de fuentes.

A pocos kilómetros os podéis acercar a ver la peculiar iglesia ortodoxa rusa dedicada al Arcángel San Miguel. Contaros que todos sus materiales e incluso la mano de obra procedía de Rusia. La visita es gratuita y está abierta de 9 a 18 horas, los domingos hasta las 20h. Su ubicación exacta es calle Noray,1.


VILLAJOIOSA

Teníamos muchas ganas de conocer esta localidad alicantina, así que fue aquí donde alquilamos este apartamento por Booking que nos salió por muy buen precio. 

Instagram se ha llenado últimamente de fotos de sus coloridas casas del paseo marítimo, pero Villajoiosa posee otros puntos de interés. 

Comentaros que es uno de los conjuntos históricos mejor conservados de la época de la Reconquista de toda la Comunidad Valenciana. Conserva la típica forma de parrilla de sus calles. Hasta el año 1296 estaba aquí la frontera de la Corona de Aragón para después iniciar la conquista del Reino de Murcia. 

La Vilajoiosa ("ciudad alegre") fue fundada sobre ruinas ibéricas y romanas en el año 1300 por Bernat de Sarrià, procurador del rey Jaime II. 

Las murallas actuales fueron levantadas en 1550 sobre otras destruidas por corsarios. La inclinación de la bajada al mar facilitó realizar una base inclinada que resistía mejor los ataques. El campanario de la iglesia- fortaleza hacía labor de torre vigía.


Además de tener unas playas y calas estupendas, el paseo marítimo está lleno de terrazas. Al final, tiene un pequeño barrio que me dio la impresión de ser más auténticamente marinero. Llegamos hasta el río Amadoiro desde donde se tiene una bonita perspectiva de casas "colgantes". Desde ahí, subimos para recorrer el casco antiguo que parece que empiezan a poner más bonito. Una plaza con una maqueta de cómo era el pueblo antiguamente y una mole de piedra, nos recuerda el lugar exacto de la ubicación del castillo. Seguimos paseando y encontramos el ayuntamiento que es bastante curioso, ya que es un portal por el que cruza una calle y da a las dos partes. Encontramos la iglesia de la Asunción cerrada y una plazoleta con los árboles decorados con ganchillo de colores. 

Os recomiendo también un paseo que me llamó la atención porque rinde homenaje a los cines que hubieron en el pueblo: la Baixada del Cinema

Y aunque Vilajoiosa presume de tener una de las fábricas centenarias más importantes de España en la producción de chocolate, nosotros nos quedamos con las ganas de visitarla, ya que debido al Covid-19 no nos fue posible. 


BENIDORM



Centro turístico por excelencia de la Costa Blanca y tercer núcleo de España con más plazas hoteleras, es visita indispensable. Su skyline es uno de los más bonitos, algunos le llaman el "Nueva York del Mediterráneo" por sus rascacielos. No es para menos, ya que cuenta con 62 y el hotel más alto de Europa con 186 metros. Os recomiendo subir a ver el atardecer al Mirador de la Cruz

Otra de las imágenes más conocidas de Benidorm es su Balcón del Mediterráneo que se encuentra en la Punta Canfall, en el mismo lugar en el que existió una fortificación defensiva. Este lugar divide en dos las playas de la localidad: la de Poniente con 3 km. y la de Levante con 2 km. También encontramos la iglesia de San Jaime y Santa Ana con las dos bonitas cúpulas azules.

Nosotros recorrimos el pueblo con bici eléctrica, una forma de trasladarte de punta a punta de Benidorm para conocer el pueblo y alrededores olvidándote de aparcamiento u horarios de buses. Para todas las edades e incluso llevar tu mascota. AQUÍ os contamos nuestra experiencia.

Otro de sus atractivos son el parque de atracciones TERRA MÍTICA, el parque acuático AQUALANDIA o MUNDOMAR.


JÁVEA

Jávea o Xàbia en valenciano, es uno de los cascos antiguos más bonitos de la Costa Blanca. Esconde edificios de estilo gótico civil de lo más elegantes. Serpenteando por sus calles adoquinadas descubres una arquitectura singular de casas blancas ribeteadas en color amarillo. Destacan el ayuntamiento del siglo XVIII que está junto a la Oficina de Turismo y frente a la iglesia de San Bartolomé (Monumento Artístico Nacional desde 1931. La iglesia también hacía funciones defensivas. Aquí hay una enorme plaza que fue un cementerio medieval.  Por la parte trasera, el Mercado Municipal con una bonita fachada moderna se ubica sobre el antiguo convento de las Agustinas Descalzas que fue destruido en 1936. 

Otros edificios de gran valor son el Museo municipal (antigua casa palacio de Antoni Banyuls) construido a principios del siglo XVII. El museo acoge materiales arqueológicos desde el paleolítico, materiales etnológicos, de labranza tradicional y materiales artísticos distribuidos en doce salas. Recalcar que Antoni Banyuls sirvió a los reyes Felipe III, Felipe IV y finalmente al Señor de Xàbia y marqués de Denia.



La antigua Farmacia de Tena resulta un edificio curioso por su larga balconada y llamativos colores. Construido en 1857, perteneció a una familia burguesa. A principios del siglo XX se instaló la farmacia y ahora se utiliza para actividades culturales. Xàbia estuvo amurallada y así lo atestiguan los restos hallados en la Avda. Príncipe de Asturias, donde se han levantado 60 cms. para darles mayor visibilidad. Su puerto pesquero se remonta al siglo XV y podéis disfrutar de sus calas y playas, acercarte al Faro de la Nao, o visitar cuevas frecuentadas por submarinistas.

No pudimos resistirnos a visitar su Cala Portitxol, con esa puerta azul tan instagrameable. No tuvimos problemas en aparcar, pero no quiero ni pensar cómo se pondrá en verano...


DENIA

Merece la pena visitar este pueblo costero de larga historia. Su castillo es el icono de esta villa marinera. Hacia allí nos dirigimos. Llegamos a la plaza del Ayuntamiento y junto a él encontramos un tramo de escaleras por el que ascendemos. Frente al edificio del ayuntamiento, la iglesia de la Asunción.

En el castillo se hallaron restos romanos, pero es en la época musulmana cuando se construye la Alcazaba. Durante la época cristiana, la población se traslado al recinto amurallado por orden de Jaime II hasta la Guerra de Sucesión. La parte alta fue residencia del V Marqués de Dénia y Duque de Lerma. Algunas de esas dependencias son actualmente el Museo Arqueológico (entrada gratuita incluida con la del castillo) donde se guardan en 4 salas restos íberos, romanos, árabes y cristianos.


Si bajas por la parte trasera del castillo, puedes cruzar atravesando la montaña por el túnel excavado en la roca entre 1937 y 1938 que sirvió de refugio antiaéreo a los vecinos durante la Guerra Civil. Comunica una parte del pueblo con el centro, justo junto a la Oficina de Turismo y muy cerca del ayuntamiento. 

Vayas con niños o no, uno de los museos que no puedes dejar de visitar es el Museo del Juguete. Se encuentra en el edificio de la antigua estación de tren. La planta baja está dedicada a exposiciones temporales principalmente de arte. En la planta de arriba, a la que hay acceso en ascensor, se exponen gran variedad de juguetes que van desde el año 1904. Una historia viviente del juguete. La entrada es gratuita.

Paseando por la zona portuaria, encontramos la antigua lonja. En sus instalaciones encontramos el Museo del Mar, con más de 400 piezas que van desde el siglo VI a. C. hasta principios del pasado siglo XX. El acceso es libre y cuentan con espacio para audiovisuales donde proyectan documentales sobre el origen de la población y su relación con el mar.

Un lugar que descubrimos por casualidad fue Els Magazinos, un mercado gastronómico y cultural con espacios al aire libre y más de 20 paradas donde degustar diferentes platos o para tomar algo a cualquier hora del día.


CALPE 




Más allá de sus calas y playas, más allá de subir a su Peñón de Ifach (icono de la Costa Blanca) para descubrir las magníficas vistas, no podéis olvidar la visita al pueblo de Calpe. La parte alta tiene unas callejuelas y placitas con mucho encanto.

Antiguamente la población estaba amurallada para protegerse de los ataques piratas, lo que no evitó el asalto en el año 1637. Testigo de ello está la Torre de la Peça, llamada así porque tenía una pieza de artillería. También encontramos parte de la muralla y a sus pies unos cañones de principios del siglo XVII que fueron recuperados del puerto. Tras el suceso, el peligro de estos ataques fue desapareciendo y los vecinos abrieron agujeros en algunas zonas de muralla para tener fácil acceso a las zonas marítimas. 

Sin embargo, y como reza en una placa situada en el Forat del Mar, este corresponde a una grieta producida a raíz de una explosión durante la Guerra de la Independencia el año 1813 cuando los franceses se disponían a incendiar la villa, siendo derrotados finalmente por los calpinos. Más adelante se encuentra la plaza de los Pescadores, con algunas terrazas. Muy cerca, encontramos las famosas escaleras pintadas simulando una alfombra con la bandera de España y que verás fotografiada mucho en Instagram. Destaca una pintura en la pared representando la época colonial con una pequeña capilla incluida. 


Uno de los lugares que quisimos ver una vez en Calpe eran los edificios del conocido arquitecto Ricardo Bofill. En Calpe se encuentran tres de sus obras construidas a finales de los 60: la Muralla Roja, Xanadú y el anfiteatro. El Club Social de la Manzanera formaba parte del complejo turístico que se encargó al arquitecto y hoy día está en ruinas, pero pendiente de rehabilitación por parte del ayuntamiento. Contaba con restaurante, piscinas, embarcadero y unas vistas envidiables. Estos lugares se han hecho muy conocidos por medio de las redes sociales. Los vecinos llevan años intentando que se declaren como Bien de Interés Cultural para proteger este patrimonio arquitectónico tan singular.

Otros lugares que debes ver en Calpe es el yacimiento de un poblado medieval a los pies del Peñón y los Baños de la Reina.


GUADALEST

Guadalest está en la zona interior, pero dista 20 kilómetros de Benidorm, así que lo añadimos. Pertenece a la red de los pueblos más bonitos de España y merece la pena acercarse a conocerlo. 


A la entrada del pueblo encontramos el parking (creo que tenía un coste de 3€) donde dejar el coche. El pueblo no es muy grande, pero nos sorprendió la cantidad de curiosos museos que tiene.

El pueblo se divide en dos barrios: el Arrabal y el Castell, que están unidos por un precioso túnel excavado en la roca natural llamado Portal de Sant Josep. Al pasarlo, encontramos la Casa Orduña que da acceso al castillo. En esta misma calle os recomiendo visitar el Museo Etnológico, una casa típica del siglo XVIII excavada en la roca que posee un molino. La entrada es libre, sólo dejas la voluntad al salir para ayudar en su conservación. 

Más adelante, la plaza de San Gregorio resulta ser un hermoso mirador al pantano.


TORREVIEJA

Lugar de veraneo por excelencia, Torrevieja debe su fama a sus playas y calas. Las playas del Cura, La Mata, Los Locos y la de los Naúfragos son las más conocidas. Si quieres obtener bonitas vistas te sugiero acudir a la Torre del Moro, antigua torre vigía. Es muy común ver este tipo de torres por toda la costa del Mediterráneo. Se construyeron para defenderse de los piratas berberiscos en el siglo XVI.


En su precioso paseo marítimo encontramos varios monumentos: al Hombre del Mar, a los Músicos (conjunto de esculturas), de Las Coralistas... Sin olvidarnos de su bellísimo casino. Un lugar histórico donde paramos a tomar un helado. Por fuera destacan sus arcos al estilo árabe y por dentro unos maravillosos salones modernistas. El casino se inauguró en 1896. Durante la Guerra Civil fue tomado por el ejército republicano. Después de esto, tuvo que ser restaurado por los daños sufridos.

Cogemos el coche para visitar el Parque Natural de Las Lagunas de La Mata-Torrevieja, en la carretera N-332.  El Centro de Interpretación abre únicamente por las mañanas. Hay senderos muy bien marcados (¡ojo con los ciclistas, sobre todo si vais con niños!). Encontrarás zonas de picnic rodeadas de vegetación, miradores y observatorios de aves. Si tenéis prismáticos, no los olvidéis. Hay rutas guiadas a las que os podéis apuntar en este enlace

Desde aquí, cogimos otra vez el coche para ir hasta la instagrameable Laguna Rosa. Encontramos la zona bastante descuidada y con mucha basura. No sé si fue que no estuvimos en la temporada en que dicen se ve más rosada (septiembre) o que se utilizan muchos filtros en las fotos, pero tan rosa como en las fotos no se ve. Un cierto tono rosado, pero nada que ver con algunas fotos que hemos visto. De todas formas es bonito acercarse a ver el atardecer. Llevar repelente de mosquitos.

Nos alojamos en un apartamento que reservamos por Booking y nos salió muy bien de precio.


ELCHE 

Conocida por su gran palmeral, Patrimonio de la Humanidad y la Dama de Elche, es visita imprescindible. Pero además del Palmeral, tiene dos Patrimonios de la Humanidad más: El Misteri d´Elx y el Museo de Pusol, un lugar que no nos dio tiempo a visitar, pero tenemos pendiente junto a algún otro más.


A los peques les va a encantar recorrerlo y conocer las diferentes formas de las palmeras. Muchas de estas palmeras tenían dueño y han sido cedidas. Sus formas son muy diferentes y se les pone nombre. Puedes encontrar La Palmera de La Font con 8 brazos, el Tridente, e incluso buscar un dragón subiéndose a una de ellas. El Parque del Palmeral tiene diferentes fuentes, estanque y zonas de columpios.

Os recomiendo la visita guiada al MAHE (Museo de Arqueología e Historia de Elche). Los domingos son gratuitas, sólo tienes que reservar tu plaza en el 966 658 203. Hay 3 horas diferentes: a las 11, 12 y 13h. Podéis hacer la visita por libre, está abierto hasta las 15h en domingos y festivos. De lunes a sábado cuesta 3€ la entrada general y 1,50€ la reducida. Menores de 6 años gratis. El horario es de 10 a 18h.

La parte árabe y romana se encuentra en la parte del Palacio de Altamira. ¿Sabíais que este palacio también fue una fábrica textil?

Como curiosidad, recorriendo la ciudad podéis encontrar lápidas funerarias en la fachada del Ayuntamiento (precioso, por cierto) y en un edificio de la calle Corredera.

Frente al Mercado, los Baños Árabes se pueden ver desde la calle. Se continua con los estudios arqueológicos, ya que se ha encontrado restos alrededor del Mercado y seguramente bajo sus cimientos.

No puedes marcharte sin visitar la Basílica de Santa María, escenario de las representaciones del Misteri que se celebran el 14 y 15 de agosto. Sube los 157 escalones de su torre campanario para obtener las mejores vistas de la ciudad, sus campos y su palmeral. El precio es de 1 euro.


La tarde la dedicamos a visitar el Parque Natural del Hondo, donde comimos el picnic que nos preparamos en la zona habilitada para ello. El parque está muy cuidado con observatorios de aves, pasarelas y rutas. Es el segundo humedal más importante de la Comunidad Valenciana y se han contabilizado hasta 172 especies de aves. Nosotros pudimos ver una colonia de flamencos.


ALICANTE

Una visita a la Costa Blanca no estaría completa sin ver su capital, Alicante. 

Visita imprescindible es su castillo de Santa Bárbara. Nosotros subimos por la mañana por el ascensor (2,70€) para bajar después andando, que es más cómodo que subirlo andando ;-).  Las vistas desde allí son una maravilla. La visita es gratuita. Hay cafetería y salas de exposiciones. Se puede subir por algunas partes de la muralla. 

Al bajar por las murallas del parque de la Ereta llegamos al barrio La Santa Cruz, con casas pintorescas, callejuelas estrechas, con escaleras y algo empinadas. Un barrio que has de visitar. Parece un pueblo diferente a la ciudad. 


Su catedral y ayuntamiento merecen una visita. Descubrimos una bonita plaza, la del Portal de Elche con una bonita vegetación en la que destaca un ficus de grandes dimensiones. En la plaza llama la atención también el antiguo Kiosko. Desde aquí nos dirigimos paseando por la calle San Francisco, ahora conocida por la calle de las Setas y que generó mucha controversia entre los vecinos. Pero a nosotros nos resultó un reclamo curioso y sin duda a los niños les encanta poder meterse en casitas con forma de setas y jugar en esta calle. 

La tarde la dedicamos a callejear y recorrer el Parque de Canalejas, con el monumento en su memoria al que continua la Explanada de España

La explanada de España quizás sea el punto más emblemático de la ciudad. Un paseo con pavimento en mármol tricolor custodiado por palmeras y junto al mar. Se construyó a finales de los 50 sobre restos de una antigua muralla portuaria. ¿Sabías que este mosaico e compone de 6.600.000 de piezas 4x4 y cubre una superficie de 10.500 m2?


Si te acercas a su puerto deportivo, una estatua parece salir andando sobre el agua: es El Regreso de Ícaro. Una escultura de bronce que representa a este personaje de la mitología griega portando lo que parece ser una tabla de surf.

Un viaje a la zona de la Costa Blanca no se entiende sin probar su gastronomía basada en arroces, productos de la huerta y pescados.

Si tenéis ocasión, vivir alguna experiencia acuática. Nosotros tuvimos ocasión de probar el parasailing y montar en moto acuática con profesionales como los que hay en Actividades Torrevieja que además tienen packs interesantes.



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