viernes, 13 de octubre de 2017

Sorprendente excursión de espeología con niños en Navarra


La Cueva de los Cristinos, en la Sierra de Urbasa y Monte Limitaciones, es una de las pocas cuevas vírgenes que se pueden visitar libremente. Por lo que hemos podido informarnos, a la cueva se le pudo dar varios usos en épocas de guerras carlistas que van desde almacén de armamento, cementerio, cárcel o refugio. Se denominó cristinos a los partidarios de Mª Cristina de Borbón,  por lo cual se le supone el origen del nombre a esta cueva. Mª Cristina fue regente de España a la muerte de su marido Fernando VII y hasta que su hija Isabel II alcanzó la mayoría de edad. A los cristinos también se les llamaba isabelinos.

Población de Larraona. 

Larraona, pueblo desde el que partimos para hacer la ruta, está a 86 kms. de Pamplona, 70 de Logroño, 100 de Bilbao y 47 de Vitoria. El pueblo pertenece al Valle de Améscoa y dista 10 kilómetros de uno de los puntos más turísticos de Navarra, el Nacedero del Urederra (Pincha para ir al post).

Parque Natural Sierra de Urbasa

La Sierra de Urbasa es una meseta de aproximadamente 1000 metros de altitud y relieve kárstico con numerosas cuevas y simas. Esconde bosques como el de Artea, junto a la ermita que pasaremos camino a la cueva, en el que predominan las hayas, el musgo, los helechos y las formas curiosas de las rocas le dan un aire mágico que te envuelve.  En las zonas menos densas encontramos también arces campestres. Los vestigios y testigos prehistóricos de la presencia humana en la Sierra son numerosos, principalmente; dólmenes, túmulos y menhires.

Tomaremos el camino de la izquierda pasando por un primer abrevadero y dejaremos atrás las últimas casas.

Dejamos el coche prácticamente a las afueras del pueblo y nos dirigimos un pequeño tramo por la carretera principal que cruza el pueblo. Nos metimos hacia el centro del pueblo en dirección a la iglesia y preguntamos a los vecinos para coger el camino correcto. ¡Menos mal que lo hicimos, porque íbamos en dirección contraria!
En la carretera encontrarás una señal de Urbasa Abentura (empresa de Turismo Activo y parque de aventura). Dirígete hacia allí si quieres con el coche y apárcalo por esta zona, ya que no es aconsejable continuar con vehículo(hay señales que avisan de posibles multas si no solicitas permiso previo del ayuntamiento). Únicamente encontramos una caravana a las puertas de la sierra y un par de furgonetas por la zona, muy conocida por los amantes de la escalada.

Iniciamos el ascenso por la pista de hormigón.

Dejamos atrás las instalaciones de esta empresa, pasamos un abrevadero y las dos últimas casas. Este tramo de pista es de hormigón. Es la parte con mayor pendiente y más agotadora de la ruta. Descansamos en lugares estratégicos que llaman la atención de los más pequeños (otro abrevadero, la "Cubila de los Lobos" y la Peña "El Descansadero") y seguimos su ritmo para no agotarles mientras disfrutamos de las espectaculares vistas con el pueblo a nuestros pies.



Segundo abrevadero, "Cubila de los Lobos" y Peña "El Descansadero" 

Empezamos a adentrarnos en zona boscosa y llegamos hasta una verja verde con un cartel que nos da la bienvenida al Parque Natural de Urbasa Andía. Seguimos y enseguida encontramos la ermita de San Benito. Más adelante te adentras en el hayedo o bosque encantado de Artea. Hasta aquí hemos hecho 2 kms. y el camino es ya más suave.


Dejamos la ermita a la derecha y seguimos por el sendero. A nuestra izquierda encontraremos dos bifurcaciones, pero las dejamos atrás y seguimos el camino principal. Salimos a la pradera y aquí empezamos a ver vacas pastando tranquilamente. A los niños les encantó ver las vacas y terneros.

Las vacas descansando. Alguna se nos cruzó por el camino.

Tuvimos la ocasión de hablar con el pastor que se encontraba allí.
Existen unos derechos tradicionales desde 1.916 que señala el derecho de todos los navarros a llevar a pastar sus ganados, a hacer chozas y apriscos, a extraer maderas, leñas y ramajes y a recoger nieve, helecho, estiércol y hoja gestionado por la Administración Forestal de Navarra y con correspondiente permiso para un control del Parque Natural.
Al preguntarle por la cueva nos indicó que estamos en el camino correcto. Nos dijo que no era nada peligroso, él había ido con niños de 6 años, y que no nos quedáramos en la primera sala porque la siguiente era más bonita todavía.

Aquí giramos a la derecha sin pasar el portón.

Vamos bordeando la valla hasta encontrar una explanada.

Seguimos el camino y a un kilometro aproximadamente encontramos una verja con un portón abierto y una enorme haya. Como nos indicó el pastor, no cruzamos y seguimos la senda de la derecha  hasta encontrar una explanada más abierta. Allí había una pequeña bajada y otra gran haya. Un poco más adelante se esconde la entrada a la cueva de los Cristinos en una hondanada. Hay que estar muy atentos para verla, pues está rodeada de vegetación.


Antes de bajar hay que tener la iluminación preparada, una vez dentro la oscuridad es absoluta. Imprescindible llevar potentes linternas o frontales.
Para entrar han colocado una cadena a la que agarrarse para bajar las escaleras talladas. Siempre extremando la precaución bajaremos con mucho cuidado. Primero un adulto y poco a poco fueron bajando los niños. La escalera puede estar resbaladiza, es prudente llevar buen calzado para estas excursiones.

Zonas de la Cueva de Los Cristinos

Los niños estaban alucinados cuando descubrimos la amplia cueva que se mostraba a nuestros pies, delante de las escaleras corre un pequeño riachuelo. La sala es bastante amplia. En la pared frente a las escaleras y más hacia el interior hay unas pequeñas escaleras y pasamos a través de una pequeña puerta metálica. Aquí se pueden apreciar formaciones fantásticas. Techo y suelo casi se juntan y es necesario arrastrarse. Aquí ya no sabíamos bien qué hacer, si había otro lugar de acceso al lago interior que vimos en las fotos o había que cruzar arrastrándose para llegar a la fantástica sala.
Así que dimos por finalizada la experiencia de espeleología y yo me quedé con las ganas al ver que nadie más me seguía. (He podido encontrar indicaciones de que hacia la izquierda, nada más pasar la puerta metálica, hay que situarse encima de la sala de entrada hay una rampa hasta la sala del lago. Nosotros no la encontramos).

Lago interior. Foto: Cristinos.com

Salimos y tomando unas gigantes ramas como asiento, nos comimos el bocadillo que llevábamos. (Siempre que vayáis al campo llevaros la basura con vosotros si no hay espacios destinados para este uso).
En el camino de vuelta nos esperaba otra sorpresa, entre los helechos descubrimos una manada de caballos y más adelante unos cuantos más.


En el año 2015 se contabilizaron 3.285 cabezas de ganado equino, 4.382 de vacuno y 26.547 de ovino (que no vimos, suponemos que bajaron en julio, fecha en la que se abren otros pastos). La subida del ganado se hace de forma escalonada desde mediados de abril a julio y permanecen hasta diciembre, aunque el vacuno suele abandonar la sierra antes dos meses antes . De forma excepcional y para las explotaciones que tienen la consideración de residentes, 4 en 2015, se permite el pastoreo invernal mediante la definición de zonas concretas donde debe quedar el ganado controlado durante dicho periodo (datos extraídos de Resumen Público FSC 2015).

Caballos

Siempre que veamos animales en el campo hemos de intentar molestar lo menos posible y evitar interferir en su hábitat natural. Nada de chillidos, carreras, y mucho menos ofrecerles comida. Hubo una vaca que nos siguió un rato mugiendo. Parecía que nos enviaba de allí. El más pequeño de nuestros exploradores se arrimaba a mí preguntando si esos negros eran de los que envisten.
- ¡Aquí estaría yo! No, tranquilo.

Ermita de San Benito

Paramos un rato en la ermita y nos asomamos por el bosque donde encontramos curiosas formaciones que combinan vegetación y roca caliza. Frente a la ermita encontramos un dolmen, setas en la corteza de los árboles...

El bosque es fantástico.

Al bajar tomamos un café y los niños un helado en la cafetería de Urbasa Abentura.
Es una excursión muy recomendable de 7,5 Kms. ida y vuelta de recorrido lineal. Los niños disfrutaron mucho de la naturaleza y la aventura.
Desde aquí nos fuimos a pegarnos un chapuzón a la piscina natural "La Central" de Zudaire. Una buena manera de acabar el día.

Un chapuzón en el río Urederra para acabar el día. Piscina natural "La Central", Zudaire.


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