viernes, 30 de octubre de 2015

UN PORT AVENTURA DE MIEDO


No soy ninguna gran amante de los parques de atracciones. Es más, ni me subo a nada ni me entusiasman los espectáculos. Ni fu ni fa, vamos que ni frío ni calor. Pero cuando tienes niños... sólo por verles disfrutar, vas.


Port Aventura si no es el más caro de nuestro país poco le faltará y si multiplicas por cuatro que somos te puede salir por un buen pico. Te pones a echar cuentas y se te van las ganas.
Menos mal que suelen haber algunas promociones o descuentos, así que nos salió por la mitad. Restaurantes de comidas rápidas, carnets o socios de algunos clubs, reunir etiquetas de alguna bebida, páginas web de promociones,... descuentos de los que te puedes beneficiar.

En esta si que subimos todos, salimos chorreando. Prepararos para la batalla del agua. 

Esta vez fuimos con amigos. Parece que se animan unos a otros a subir, pero también a encontrar su limite.
Las niñas están en una edad en la que las atracciones infantiles son de "pequeñajos", pero las de mayores aún les causan respeto.
- No pasa nada si no subes. Yo soy mayor que tú y no me cuesta admitir que muchas atracciones me dan miedo. Eso no depende tanto de la edad como de la persona. Que seas más mayor no significa que te tengas que subir a todo.

Hay montañas rusas y atracciones para todas las edades.
Nuestra "Dama de compañía", una mami sin miedo, estaba dispuesta y tenía la excusa perfecta para subir a las montañas rusas que necesitaran la compañía de un adulto.


Nuestros chicos, más atrevidos, acabaron subiendo al Shambala, el Dragón Khan y todas las "fuertes". Con 11 años, al llegar al cole, ¡¡lo piensan contar como si se tratase del héroe que descubrió la Antártida!!. No hay que restarles mérito, pues yo no me atrevo y sólo de verlo desde abajo me entra canguelo. Que si hay que ir se va, pero si se puede evitar... y ahora ya suben solos. (BUFFFF... ¡Menos mal!)


Si bien no me apasionan estos parques he de decir en su favor, que adoro su decoración y es el aliciente principal del que disfruto, además de pasar un estupendo día en familia y esta vez, también con amigos. En Halloween esta genial. Supongo que también en Navidades, pero no hemos tenido la ocasión.


Calabazas, esqueletos, pájaros, fantasmas, vampiros, arañas... ¡están por todas partes!


Los personajes están muy bien logrados e interactúan con los que vamos paseando. No había demasiada gente y pudimos fotografiarnos con los personajes, a los que en todo momento acompaña personal del parque para poner orden en las colas. Así evitas "malos entendidos", ¡que al final acabas pasando de los personajes y con un mal humor...!


Para comer no tuvimos problemas en entrar los picnics que preparamos, aunque las zonas donde te podrías comer el bocadillo escasean y has de consumir, lógicamente, para poder sentarte. Con un café... Ya se sabe que esta hecho para que comas y consumas allí, pero es que al final el gasto sería desorbitado.

Bailes de vampiros
El parking te sale por más de 7 euros, aunque puedes intentar aparcar por las calles cercanas, las de los hoteles, si encuentras sitio.
Dejar algo en consigna te sale por cinco euros, aunque hay algunas taquillas por las atracciones de agua, pero no me fijé en el precio.


Nosotros solemos llevar otra muda a los parques porque nunca se sabe... hace frío, hace calor, vas cargado como una mula y ya nos ha pasado alguna vez que hasta las zapatillas acabaron mojadas, aunque es recomendable el chubasquero.
Sin duda, una de las zonas que más llama la atención es la colorida Sésamo Aventura, donde hasta los más pequeños de la familia encuentran atracciones y personajes adecuados a su edad.

Los más pequeños también tienen su lugar en Port Aventura
Te puedes mover por el parque con el tren, que tiene paradas en varios de los ambientes como Mediterránea y el Oeste.


Aprovechamos bien el día ya que, al ser entre semana, había poca gente. Es el único parque que en estas fechas no abre únicamente los fines de semana y no tuvimos problemas de colas excesivas. La única pega es que no están todos los espectáculos y su horario es más reducido. Si pretendéis ver algo en concreto, consultarlo antes.


A las siete cierra sus puertas con el desfile final, pero el tiempo fue suficiente para subir a todo lo que quisieron.


¡20 años ya de Port Aventura! ¡Los mismos que hace que nos conocemos mi marido y yo!

Ellos ya sueñan con repetir.

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