martes, 13 de enero de 2015

ATARDECER EN LAS TABLAS DE DAIMIEL


Las Tablas de Daimiel, en la provincia de Ciudad Real, es un paraje natural que nos sorprendió a todos.  Además, nos enteramos de que hacia años que no tenia tanta agua. Según este cartel informativo, estuvo inundado hasta el año 1960.


Fueron declaradas Parque Nacional en 1973, Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1980, Humedal de importancia internacional en 1982 y zona de especial protección para las aves Z.E.P.A. en 1988.


Hay que ser muy conscientes de lo que significa cuidar el medio ambiente y transmitirlo a los más jóvenes: que pueda desaparecer un río, animales, parajes y recursos naturales no es ninguna broma.
Conducíamos hacia las Tablas y sobre nosotros, un centenar de grullas nos indicaban que no andábamos muy lejos.


Llegamos después de comer.


Al llegar a la zona de aparcamiento hay una oficina de turismo, a la izquierda de los baños hay carteles con indicaciones e información sobre las tres rutas.
Hay tres recorridos, identificados en color rojo, amarillo y azul que suman en total 7 Km. de senderos.


El itinerario señalizado en rojo sigue la orilla del humedal durante 1600 m., concluyendo en dos observatorios en el propio Guadiana.
El amarillo de la Isla del Pan es un sendero circular de 2000 m. y se adentra por las pasarelas de madera. Encontrando dos observatorios paisajísticos y pudiendo enlazar con el itinerario rojo (laguna permanente).



El más largo es el azul con 3000 m., llamado de la Torre Pacheco. Es un sendero con cuatro observatorios faunísticos, terminando en dicha torre.












Era pleno invierno y habían zonas de agua con hielo, pero nos hizo buen día.
Los niveles de agua varían según la estación (más llenos en primavera y secos en verano).
Es más recomendable la visita a primeras horas de la mañana o a últimas de la tarde para ver la fauna.


Seguíamos las flechas de nuestra ruta que nos llevaban hasta observatorios para ver aves, patos,... pasando por puentes y las famosas tablas. Las niñas se hubieran quedado mucho más viendo los patos que bucean en la laguna de aclimatización, pero se nos haría de noche sin completar una sola ruta si nos llegamos a quedar en el primer sitio.


Muy bien señalizado y explicado, tanto la flora y fauna como las costumbres de las gentes que vivían allí y la formación de las Tablas de Daimiel, originadas por los desbordamientos de los ríos Guadiana y Gigüela, potenciado por un manto freático muy próximo a la superficie, que descargaba por diferentes manantiales llamados "ojos".


Hay un merendero a 200 m. del inicio de las rutas. Los animales de compañía están prohibidos, al igual que hacer fuego y acampar.




Al volver, paramos en el Molino de Molemocho. Es precioso con ese puente... Hay visitas guiadas a las 11:00 y 13:00 horas en días laborables. Los fines de semana y festivos abren de 11 a 14 y de 15 a 18h.


Nidos de grullas











Empezaba a refrescar demasiado y no pudimos estar todo el tiempo que nos hubiera gustado.
Sinceramente, yo pensaba que no nos gustaría a ninguno. Pero si en otro viaje estamos cerca de la zona, pensamos volver.

El atardecer es incomparable

No olvidéis los prismáticos.

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